La Ribera exalta el euskera, se vuelca con el euskera, es un clamor con el euskera y es una raro el navarro de La Ribera que no conoce y usa el euskera. O esta es al menos la imagen que pretende transmitir de La Ribera el Diario de Noticias y el mundillo abertzale. No vas a ser parte de Euskal Herria, que es la tierra de los vascoparlantes, sin que nadie hable euskera. No vas a justificar el chorreo de dinero público y la discriminación positiva de los vascoparlantes si no hay un clamor que lo exija. Y como prueba sirva este evento y las fotos multitudinarias que lo acompañan, incluyendo Pirritx, Porrotx Marimototx y otros ilustres riberos de pura cepa.
La Ribera exalta el euskera y celebra su primer 'Erriberako Euskararen Eguna' https://t.co/vPMax0X5N3
— Diario de Noticias (@NoticiasNavarra) May 19, 2025
Frente a los titulares entusiastas, sin embargo, nos encontramos al mundo real, expresado incluso en las Encuestas Sociolingüísticas de Navarra en las que participa el propio gobierno foral. La realidad de la zona no vascófona es que el uso del euskera, algún uso, alcanza con suerte el 2%. Quienes usan tanto el euskera como el español son el 0,2% de la población.

Uno de los problemas del euskera, quizá el fundamental, es el rechazo que provoca. En realidad el rechazo no es al euskera, sino a todo lo que han hecho que acompañe al euskera. Por ejemplo, ¿aporta mucho al euskera la imagen de los citados Pirritx y Porrotx? Una vez más los resultados están ahí. El rechazo al euskera es ya mayor en Navarra que una actitud favorable al euskera. Una vez más los datos de las Encuestas Sociolingüísticas están ahí.

¿Pero es el euskera lo que provoca el rechazo? Lo que provoca el rechazo es la imposición del euskera, la discriminación por no hablar euskera, la desproporcionada reserva de las plazas de la administración a los vascoparlantes, el pack ideológico que acompaña al euskera, y la estética que rodea al mundo abertzale hundiendo en vez de promocionando la imagen del euskera.
🟡 [BERRIAlagunentzat AURRERAPENA] | PSNren garairik zailenetako batean hartu zuen lema Maria Chivitek, eta hamar urteren buruan buelta eman dio alderdiaren egoerari: «PSNk ez du buruan EH Bilduko kontseilaririk izatea etorkizunean, eta haiek badakite».https://t.co/S9gIIs9vAk pic.twitter.com/oa7bFpz16m
— Berria.eus (@berria) May 16, 2025
La barrera de verdad del euskera es el rechazo a querer vivir como los jurrutus, con el corte de pelo mtosierra, el medio kilo de aros y pendientes, las nekanes masculinizadas, la uniformidad de pensamiento, el código de vestimenta abertzale, el espíritu gregario, la carencia de sentido del humor. Pensar que para acercarse al euskera hay que pasar a pensar, vestir y vivir como ellos genera repulsión. Por otro lado para ellos no tiene sentido que la gente aprenda euskera si eso no conduce a que la gente piense como ellos. Se trata de que no existan dos formas de vivir o de pensar entre los que hablen euskera. ¿Por qué hay que tener su aspecto para ser vascoparlante? Tampoco además es que su aspecto sea el de Gary Cooper. Lo que se rechaza (esto lo sabe hasta Chivite aunque lo que hace en la práctica sea otra cosa) es que el euskera no sea voluntario y que además venga acompañado de una estética cuestionable y de una forma de pensar uniforme y obligatoria. Que la estética aberchalada sea fea por otro lado es lógico. Si fuera una estética agradable, podría ser adoptada sólo por gusto. Si se trata de una estética deliberadamente fea, nos aseguramos de que quien la adopta sea por militancia.
Un comentario
Poseen una política lingüística que, en lugar de fomentar el interés de los hablantes por el euskera, genera en muchos de ellos rechazo y desinterés hacia esta lengua. Las instituciones dedicadas a la promoción del euskera afirman frecuentemente que está en peligro y es una lengua amenazada. Esto es cierto, pero el riesgo no proviene de un enemigo externo, sino que los hechos demuestran que son ellos mismos quienes lo ponen en peligro al politizarlo. Aprender euskera se percibe como un «paquete» (no como el aprendizaje de inglés, francés o alemán), que incluye, además de la lengua, un ideario abertzale y cierto matiz de rechazo hacia España. Lo ponen en riesgo al pretender convertirlo en la lengua única de la comunidad y enseñar que el español es una lengua impuesta.