De nuevo veo una noticia de vecinos, esta vez en Mendillorri (Pamplona), opuestos a que se levanten pisos en su solar vecino. Supongo que no es lo mismo verlo como vecino afectado al que le vayan a poner un bloque de sombra junto a su vivienda que un ciudadano preocupado por la falta de vivienda.
En principio me inclino por apoyar al ayuntamiento que promueve los pisos porque estamos en medio de una grave crisis inmobiliaria, de escasez de inmuebles. La gravedad es tal que es difícil no considerar insolidarios a los vecinos actuales. Y hay que aceptar que hay que hacer algún esfuerzo o sacrificio para aliviar la situación habitacional.
El 92% de los pisos son propiedad de pequeños tenedores y solo un diminuto 8% pertenece a grandes tenedores. Y en cuanto el tema de quienes ponen sus viviendas para alquilar, echarle a ellos la culpa tampoco es justo. La solución no es poner leyes contra ellos, sino construir o rehabilitar para quienes no tengan, sean para alquiler social, para vivienda asequible o para otros tipos de vivienda.
Ahora que el Soto de Lezkairu está acabando de construir sus últimas parcelas y apenas quedan parcelas libres (una de las cuales está asignada para Civivox), el ayuntamiento o quien tenga competencia, debería planear construir más viviendas junto al recientemente construido pipicán, junto al colegio Paderborn y más allá, en el solar tras el Club de Tenis, pero incluso debería utilizar esa colina lateral junto a Mutilva, que es un páramo en el que no crecen casi ni malas hierbas. Aunque la mayor parte del cerro pertenece al Valle de Aranguren, concejo de Mutilva, esa bajada es parte del Soto, Pamplona. Para entendernos, la parte verde es de Mutilva y el secarral es de Pamplona. Parece el lateral de una rambla natural.
Está tan mal planteado el tema inmobiliario por las instituciones que lo plantean como un negocio al que ellos deciden hacerte descuentos. Lo malo es que ellos no son los que construyen y sin embargo sí son los que te ponen unas condiciones económicas impagables.
En vez de hacer descuentos, dar ayudas…lo que hay que hacer es bajar drásticamente los impuestos, pues el precio de la inflación y de toda subida de precios en la energía, la vivienda…se debe porcentualmente mucho más a los impuestos repetidos y acumulados que al precio de los hidrocarburos por la guerra o al precio de la especulación en la vivienda.
Efectivamente, como lo digo, nos hacen pagar más impuestos al llenar el depósito del coche que lo que sube por la guerra de Irán. Y nos toca pagar más impuestos por comprar una vivienda que lo que nos toca pagar por la especulación. Si los constructores hacen mal especulando, las administraciones públicas son unas auténticas canallas.
Llevamos tres años de ley de vivienda con un desplome de la oferta, un aumento de la demanda y del alquiler de temporada. Ninguna de las medidas socialistas ha mejorado ningún aspecto del panorama inmobiliario. Ya no se sabe si esto es fruto de la ignorancia, la maldad o una combinación de ambas.
Sea como sea, es difícil que cambie la situación porque un ignorante que escucha, tampoco va a cambiar porque no es enseñable y alguien que simplemente es malo, pues lo mismo. El resultado es igual, por lo que no importa tener conciudadanos poco informados o malvados. Quizás haya algún rayo de esperanza si con la pedagogía de los medios alternativos unos cuantos aprenden cómo funciona la economía. Ojalá.
Aritz Lizarraga Olascoaga