Negu Gorriak insiste en volver a Ceuta y volver a liarla, como si Ceuta no tuviera ya bastantes problemas. Es más, como si Pamplona no tuviera ya suficientes problemas. ¿De dónde sale Negu Gorriak, este trasunto nominal del grupo radical de Fermín Muguruza? Por lo que se ha publicado, Negu Gorriak es un colectivo difuso no registrado como ONG, que trabaja en colaboración con la librería Katakrak la cual acoge el proyecto Fraktal. Esta iniciativa surge recientemente con el desalojo de la antigua ikastola Jaso al quedar sin techo las decenas de personas, buena parte de ellas inmigrantes, que estaban habitando el inmueble. Un inmueble por otro lado generador de inseguridad y todo tipo de incidentes en la zona.
🤝 Negu Gorriak enviará más "brigadistas" a Ceuta para apoyar a los inmigrantes: "La situación no está para ponerse de perfil" https://t.co/G4lmuPJxX4
— La Razón (@larazon_es) September 22, 2026
Ante la falta de soluciones del gobierno central, el gobierno foral y el Ayuntamiento de Pamplona, el asociacionismo de la izquierda abertzale se pone en marcha para buscar sus propias soluciones al desalojo de Jaso y Agustinas, tirando de su propia red de organizaciones. De este modo, el inmueble de Katakrak, librería y centro social, con la financiación de otra iniciativa convertida en banca prestamista, llamada Koop57, se convierte en una especie de albergue para unas 20 personas. Es en este contexto en el que aparece o se tiene primera noticia de Negu Gorriak.
Agitador de Negu Gorriak: "Hay una minoría xenófoba, racista, autoritaria, muy activa, muy envalentonada porque ocupa el espacio público y amedrenta".
— Guaje Salvaje (@GuajeSalvaje) September 22, 2026
Pretende insultar a los ceutís, pero está describiendo lo que hacen ellos en el País Vasco y en Navarra.pic.twitter.com/7BEncXKEYC
La cosa no deja sin embargo de tener su ironía. Gente que no cree en lo privado, sino que es radicalmente estatalista y colectivista, se encuentra con que sigue habiendo un número creciente de gente sin vivienda incluso con un gobierno de extrema izquierda (o quizá precisamente por haber un gobierno de extrema izquierda), para hacer frente a lo cual pone en marcha un movimiento particular y privado, como la Fundación Rockefeller pero modesta y con rastas, o como la Fundación Amancio Ortega ya puestos. Menos mal que está la iniciativa privada para cubrir el hueco asistencial que deja el estado, ¿no debería ser al contrario?

El caso es que, remitiéndonos a aquel episodio del desalojo de Jaso y el antiguo convento de las Agustinas, a los inmigrantes en la calle y al frío gélido del pasado invierno en Pamplona, las noticias publicadas dan cuenta de la actuación de Negu Gorriak, de la insuficiencia del albergue de Katakrak para acoger a más de 16 personas, y de que mucha gente necesitada seguía sin solución. Según el portavoz de Negu Gorriak, ante el aluvión de personas sin techo a las que no podían acoger, «es francamente desagradable tener que decirles que no», se tuvo que proceder a una selección y el portavoz confesaba que «ha sido una lista muy difícil de hacer».

Es decir, la propia Negu Gorriak reconoce por la vía de los hechos que el número de personas a las que se puede acoger no es infinito porque los recursos tampoco son infinitos, que llevó a cabo un triaje y que hubo gente que se quedó fuera. Cuando los demás se quedan sin capacidad son muy malos, cuando ellos se quedan sin capacidad son muy solidarios. Hablamos además de una ciudad como Pamplona, del desalojo de un par de inmuebles y de haber ofrecido 16 plazas de acogida, y así y todo Katakrak y Negu Gorriak estaban desbordados, dejando a la gente afuera y criticando a un gobierno socialista y a un ayuntamiento de Bildu, ¿qué esperan entonces ante una avalancha de 20.000 personas en una ciudad de 80.000 habitantes? ¿Van a ir a resolver a Ceuta el problema de 20.000 deambulantes cuando aquí no podían hacer frente a un problema mayor de 16? ¿O van a ir solamente a liar, buscar algún titular y estorbar? Ahora que están apareciendo campamentos incluso en los fosos de la Ciudadela de Pamplona, aparte de otros muchos puntos de la ciudad, ¿no tienen bastante trabajo aquí? ¿No pueden resolver los problemas aquí antes de ir a dar lecciones allí?
“Los asentamientos de inmigrantes ilegales llegan a los fosos de la Ciudadela”.
— MJesús Glez-Castejón (@prima_bordon) September 21, 2026
Está quedando una Pamplona “espectacular” 🤦🏻♀️https://t.co/FHB60JTwWa
Por otro lado es evidente que no nos encontramos ante una crisis migratoria común, sino ante un ataque híbrido en el que Marruecos ha usado como arma a la población para desestabilizar una ciudad que se quiere apropiar. Nada se puede arreglar sin un diagnóstico correcto y sin abordar este problema de raíz. Aún cuando se consiguiera dar una solución para los 20.000 asaltantes que ocupan la ciudad, Marruecos al día siguiente volvería a meter otros 20.000. Porque tener la ciudad desestabilizada es el objetivo hasta convertirla en una ciudad marroquí.