La izquierda abertzale no descansa. ¿De dónde salen todos los violentos que vandalizan Iturrama, atacan establecimientos como “sabor a España” o apalizan a un grupo de aficionados de la Selección? ¿Cuál es su caldo de cultivo? ¿Qué discurso alimenta su odio? ¿Cómo se explica su persistencia?

Lo que en las últimas horas se observa en el Puerto de las Coronas es una muestra más de la tenacidad de este discurso de odio que, sin embargo, no es el que preocupa a los observatorios de “hodio” que pone en marcha el gobierno.

“Gora ETA”, “puta España”, “alde hemendik”… todo el repertorio de eslóganes proetarras se despliega desde al menos hace un par de días a lo largo de la carretera del Puerto de las Coronas, no en una o dos pintadas sino en gran número de ellas y múltiples ubicaciones, como puede apreciarse en las fotos.


En este caso, algunas de las pintadas que observamos pueden ser por un lado un delito o infracción por alterar señales de tráfico, y por otro pueden constituir delitos de exaltación del terrorismo y de odio.


Cuando aparece una pintada junto a la sede de un partido político, al menos cuando se trata de la sede de un partido progresista, se produce una condena unánime del hecho y es lo justo que así sea. Lo que pasa es que la condena tiene que ser igual de unánime cuando las pintadas o los actos de intimidación se producen contra otros partidos. En cualquier caso, pero más en este con discursos de odio hacia los españoles y vivas a ETA, es de esperar que actúe con prontitud el gobierno de Navarra, la Policía Foral y el servicio de mantenimiento de carreteras, o que se manifiesten todos los partidos expresando su rechazo y condena a este tipo de pintadas y mensajes de odio.