Es Navidad. No es una fecha sin más en el calendario. Aquel hecho no es que fuera importante en el calendario, es que provocó tal impacto que generó nuestro actual calendario. No estamos por tanto ante meras reuniones familiares, por más entrañables que sean las reuniones familiares. También es Navidad para las personas que están solas. Lo esencial de la Navidad es por tanto otra cosa. La Navidad es el milagro, “un hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino”, según la RAE. He ahí la cuestión fundamental: si hay algo más o todo son leyes naturales, si somos algo más o montoncitos de fósforo, calcio, carbono, potasio, etc. ¿Somos sólo relojes? ¿Somos relojes sin relojero? ¿Vivimos dentro de un reloj? ¿Podemos ser relojes y sin embargo tan imperfectos? ¿Vemos a los demás como meros relojes? ¿No estamos todo el tiempo por encima o por debajo de lo que debería ser un reloj?
“Vuelve a decir Feliz Solsticio de Invierno” pic.twitter.com/0TigZr97Rb
— DocHollyday7 (@DHollyday7) December 23, 2025
Antes de que viniera Jesús, sin embargo, los seres humanos, al menos muchos de ellos, ya creían que había algo más. Desde que el hombre empezó a pensar siempre ha tenido la intuición de que había algo más. La venida de Jesús era sin embargo necesaria porque teníamos una imagen de Dios patética. Los dioses griegos y romanos, en general todos los dioses paganos, eran como niños malcriados con superpoderes. Era la imagen que la humanidad abandonada a sí misma tenía de los dioses. Alternativamente, estaban los dioses que eran como un trasunto de las grandes fuerzas ciegas naturales: las inundaciones, las sequías, las plagas, los ciclos solares, la muerte. Jesús sin embargo, viéndonos tan despistados, vino para darnos un punto de vista totalmente diferente sobre Dios. Jesús impacta porque habla de Dios explicando cómo se siente Dios, o cómo ve el mundo Dios, adoptando por tanto nada menos que el punto de vista de Dios en primera persona, escandalizando por ello, como si efectivamente El fuera Dios. Pero además nos explica que Dios es como un padre que sale al camino todos los días a ver si alguna vez vuelve su hijo descarriado, o como un pastor que echa de menos una oveja perdida. Dios es un padre, no un númen terrible o un lejano Demiurgo. Jesús no viene sólo a confirmar que hay algo más, sino a explicar de Dios que no es un Ser creador pero ajeno. Es un Dios moral. Es un Dios padre. Es un Dios cercano. Es un Dios que se hace pequeño naciendo como un niño y muere en una cruz. Es un Dios que puede amarnos y al que podemos amar.
El 14 de diciembre se celebra la memoria de San Juan de la Cruz…
— Jose Ignacio Munilla (@ObispoMunilla) December 14, 2025
Os comparto una de sus perlas preciosas: "Un solo pensamiento del hombre vale más que todo el mundo; por tanto, sólo Dios es digno de él". pic.twitter.com/CLtC7B2OwX
Los terribles somos nosotros, no Dios. Pero tranquilos, en nosotros hay algo más que lo terrible. No somos sólo lo terrible. Como acto de amor supremo hemos sido hechos libres, capaces incluso de rechazar a Dios. En toda nuestra pequeñez somos con nuestra libertad y nuestra autoconsciencia esencialmente diferentes del mundo material. El mundo material en realidad es insignificante si hay algo más que la materia. Sería indiferente que la materia existiera o no si no hubiera una consciencia que la observara. Hemos sido bendecidos con regalos increíbles. Si no creemos porque no vemos ningún milagro es acaso que no vemos que el milagro somos nosotros mismos. ¿Hay algo que no es milagroso? Incluso lo que entendemos, ese 0000000000000001% al que algunos intentan reducir lo existente, también es milagroso. ¿Por qué el ser en vez de la nada? ¿Cómo es racionalmente posible algo que no sea la nada? Ser algo más que materia abre la puerta a que la muerte no sea el final, ni nuestro ni de nuestra conexión con los demás. Si hay Navidad, nunca estamos solos en Navidad. En realidad nunca estamos solos ni limitados en el tiempo si hay algo más.
En el pesebre, la imaginación popular ha incluido a menudo muchas figuras extraídas de la vida cotidiana, que llenan el espacio alrededor de la gruta. Nos recuerdan que todas nuestras actividades, nuestras ocupaciones cotidianas, adquieren su pleno sentido en el designio de Dios,…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) December 22, 2025
Podríamos haber llegado a esta conclusión quizá sin Jesús pero Jesús nos dijo algo más. Nos dijo que cuando un pájaro cae del nido Dios lo sabe, y que entonces cuánto más sabe y le importa lo que nos atormenta o nos entusiasma a los seres humanos uno por uno. Tenía que venir el propio Dios a explicárnoslo. Lo crucificamos porque somos así de brutos. Nos perdona porque sabe lo brutos que somos pero sabe, porque nos ha hecho así, que no sólo somos brutos. Ser brutos no se nos puede tener muy en cuenta porque es lo normal. En cambio dejar de actuar un momento como un bruto es un pequeño milagro del que también somos capaces, que por tanto vale mucho más que las otras 100 veces que somos brutos, según lo esperable y lo inevitable del mundo de la materialidad. Hay o claridad o algo que siempre brilla en la oscuridad. La oscuridad nunca es total. Hay algo más. La luz llega desde el otro lado del cristal. Feliz Navidad.