La expresidenta Barcos ha pasado esta mañana por la comisión de investigación del Parlamento de Navarra. Al menos vemos comparecer al fin a una máxima responsable política para hablar de todos los chanchullos de Cerdán y Alonso bajo su mandato. En realidad, sin las explicaciones de Barcos y Chivite las comparecencias de los demás no tienen sentido. O sea, las comparecencias de todos los demás han dejado grandes momentos y datos jugosos, pero políticamente en una comisión parlamentaria ellas son las máximas responsables de todo lo su sucedido. Que se escondan como Chivite es por tanto ya en sí mismo un escándalo. Al menos Barcos comparece aunque los partidos en el gobierno extiendan ante ella su alfombra roja y su pleitesía.
A la expresidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barcos, "no le competen" los negocios y pagos entre la empresa de su marido y la empresa de Santos Cerdán y Antxon Alonso.
— VOX Navarra (@VoxNavarra) May 12, 2026
Intentan tomar a los navarros por tontos. Aquí han estado haciendo todos negocios, desde el PNV hasta el… pic.twitter.com/uC9zy1PVkB
Por supuesto Barcos se ha limitado a declarar que no sabía nada y que todas las operaciones a su alrededor eran casuales y sin ninguna relación con las actuaciones del gobierno foral. Barcos, por ejemplo, ha negado que el hijo del fulminado ex director del Noticias, Joseba Santamaria, fuera el propietario interpuesto del 4% de Servinabar. Todos tenemos sin embargo en la cabeza el informe de la UCO, el contrato hallado en poder de Antxon Alonso con los nombres, los porcentajes y las cantidades, la reunión al día siguiente en el Burladero y el “perfecto con Joseba” en los mensajes de wasap de Alonso.
Que dice la nacionalista Ujué Barcos que es falso que Joseba Santamaría tuviera acciones de Servinabar, que nos lo inventamos.
— VOX Navarra (@VoxNavarra) May 12, 2026
Nosotros no nos inventamos nada. El propio informe de la UCO revela que su hijo menor tenía acciones de Servinabar, y que Joseba y Antxon Alonso… pic.twitter.com/G04i8jfFH5
A la par que Uxue Barcos ha defendido la inocencia de Joseba Santamaría, alegando que Santamaría ha negado los hechos, Barcos ha reconocido sin embargo que es su amigo. Lo cierto sin embargo es que frente al mero desmentido existen contra Santamaría todos los indicios citados. Por lo demás, también Cerdán ha desmentido ser propietario de Servinabar y la veracidad del contrato encontrado con la UCO. Por lo que sea sin embargo Barcos defiende la inocencia de Santamaría y no la de Cerdán, acaso precisamente por ser el primero su amigo.

En la comisión de investigación se le ha preguntado a Barcos por otras cuestiones como la publicidad contratada por Servinabar a Prestomedia, la empresa de su marido. Servinabar no era precisamente un coloso empresarial en Navarra, pero colocaba muy certeramente sus patrocinios: en la muslera del pantalón de Koldo, en los foros del Noticias y en las presentaciones de Prestomedia.


Barcos ha negado también todo conocimiento acerca del hecho de que el presidente del Grupo Noticias, Iñaki Alzaga, fuera propietario del 4% de Alegure a través de la sociedad Uribene. Alegure era otra sociedad de Antxon Alonso que se llevó por ejemplo el contrato del gobierno foral, presidido por Barcos, para construir el colegio de Arbizu.

Respecto a Barcos cabe por lo demás hacerse las mismas preguntas que respecto a María Chivite y más o menos por los mismos motivos. La duda es si queda descalificada porque lo sabía todo o por no enterarse de nada. ¿Cuál era su relación con Alonso y Santamaría? Al igual que Chivite era una marioneta de Cerdán, ante el que se cuadraba haciendo el saludo militar, o que reconocía como un superior jerárquico en el partido, no son pocos los que se preguntan cuál era la relación de Barcos con Alonso o Santamaría. Cuando frecuentemente se reunía en cafeterías Barcos con su amigo Santamaría, ¿era Barcos la que le decía a Santamaría lo que tenía que hacer o era Santamaría el que se lo decía a Barcos? La mayoría de los observadores consideran que era Santamaría quien dominaba la relación.
Ya que con la comparecencia de Barcina el nacionalismo ha recordado las infaustas dietas de la CAN, no está de más recordar las jugosas dietas que Barcos cobraba por las reuniones fantasma del Ayuntamiento de Pamplona, que no tuvieron recorrido penal (como las de la CAN) pero que fueron cobradas por renuiones fantasma que nadie sabe si siquiera existieron. Por lo demás, los hechos son que Servinabar comienza su andadura y su ascenso en el año 2015 tras llegar al gobierno Barcos. Ni antes existía Servinabar, ni después dejó de ser imparable Servinabar, ni con Barcos ni con Chivite. No en vano, Servinabar tenía una pata nacionalista y otra socialista, encarnadas por los propios Alonso y Cerdán. Los gobiernos de progreso parecen de hecho la respuesta de Alonso y Cerdán a la pregunta de cómo podemos forrarnos con Servinabar. El éxito de Sernivabar, y por tanto los beneficios de Alonso y Cerdán, pasaban por la caída del gobierno anterior, el blanqueamiento de Bildu y la nueva política de alianzas y bloques que posibilitaba los cambios de gobierno en Navarra y el estado. Sin esos cambios de gobierno como fuera no cabía el éxito de Servinabar a costa de las adjudicaciones públicas de esos gobiernos. Por tanto volvemos al eterno dilema de si Barcos y Chivite son culpables de saber demasiado o de no enterarse de nada. Desde luego la gravedad de la responsabilidad no es la misma en un caso que en otro, pero quedan descalificadas en los dos escenarios.