La escasez de vivienda en España se debe a una «escasez artificial de suelo» provocada por restricciones administrativas, limitando la construcción en el 96% del territorio y reduciendo la oferta. La baja rentabilidad del sector, inferior a otras 68 actividades económicas, junto con largos tiempos burocráticos y cargas impositivas que suman entre el 30% y el 50% del precio final, limitan la construcción de obra nueva. Ojo, que el 30-50% de impuestos no cuenta los impuestos de autónomos y de otra índole que tienen que pagar los constructores ni tampoco del transporte de los materiales y de todo el proceso. No son los “empresaurios” como dirían algunos que desviarían la atención del verdadero problema, sino las administraciones. Me da igual que hablemos de política de derechas que de izquierdas, el problema es de política. Ojalá llegara uno de los nuevos partidos políticos y en vez de anunciar planes de construcción y ayudas a la compra, empezaran con la verdaderamente ayuda necesaria como agua de mayo: la bajada drástica de impuestos a todo el proceso de la construcción o incluso, como plan de choque, su eliminación total.
Hay que ser pragmáticos y dejar de poner etiquetas de si se aboga por la rehabilitación se es anticapitalista radical y si se aboga por construir viviendas libres de cero tampoco se trata de ser turbocapitalistas. Lo del pragmatismo pretende ofrecer un mix de opciones que combine la rehabilitación, la conversión de locales u oficinas en viviendas, construcción de viviendas de diferentes tipos… En zonas rurales es donde está el 90% de las viviendas vacías, por lo que ahí (especialmente cerca de zonas urbanas) es donde habrá más rehabilitación y en zonas urbanas más conversión de locales en viviendas y donde será más necesario construir. Asimismo en zonas rurales es donde se podrá convertir pajares, graneros, gallineros… en viviendas. Demanda hay para todo tipo de circunstancias; especialmente en zonas urbanas o cercanas.
España es uno de los países con mayor presión fiscal al trabajo, o dicho de otro modo, la gente tiene menor poder adquisitivo por los dichosos impuestos. Es muy fácil culpar a los empresarios de los males de los trabajadores, pero es que si les tienen pillados de impuestos también, difícilmente pueden subir los salarios a sus empleados. Esto no se arregla mientras siga pululando la falacia de que los empresarios pagan poco porque son unos explotadores cuando con los altos impuestos que pagan podrían subir los salarios drásticamente. Por supuesto que hay empresarios explotadores, pero en la construcción con una plusvalía de un 1% (siendo generosos) por construir viviendas, frente a un 30-50% de impuestos no hay apenas margen de maniobra y evidentemente los porcentajes dejan claro que la subida salarial está en manos de las administraciones.
Los gobiernos de derecha en teoría tienen bastante fácil ganar elecciones del futuro si el año que viene aplicaran un plan de choque de bajada drástica de impuestos a todo el proceso de la construcción de viviendas (al menos a los que no tengan otra vivienda) si aplicaran esta receta y construyeran en cuatro años a lo grande, pero tengo poca fe en ellos también. Solo espero que mejoren la situación ligeramente. Además la presión de la mayoría de los medios (incluso los supuestamente no progresistas) junto con la ignorancia de la sociedad que desconoce que los precios bajan verdaderamente con estas medidas, hará difícil lograrlo.
No me cabe en la cabeza que después de tantos años de gobernar la izquierda que iba a arreglar (supuestamente) el problema de la vivienda vaya todo a peor. Y ahora estamos a vueltas con el tema de prorrogar el alquiler porque se acaban bastantes contratos de alquiler. Si tienen tanto interés en ayudar a que sus votantes (y el resto) tengan vivienda a precio razonable, ¿por qué no se han puesto a construir (y rehabilitar o adecuar) de forma masiva viviendas asequibles, baratas, VPOs, VPTs…? Ahora que se acababan los plazos de los alquileres vienen las prisas.
Las cooperativas de viviendas pueden ser una opción positiva para hacer factible la adquisición de vivienda en muchos casos.
Se lleva un tiempo planteando la construcción industrial como la solución a la falta de mano de obra y la reducción de costes. Y aunque la idea es buena, no vamos a lograr mucho en cuestión de costes si las administraciones van a ir como buitres a subir los impuestos. He aquí los verdaderos fondos buitres, las administraciones.

El colapso del acceso a la vivienda
La emancipación en España se ha vuelto una meta inalcanzable para la mayoría: casi 7 de cada 10 jóvenes (67%) de entre 18 y 34 años siguen atrapados en el hogar familiar. Dentro del reducido grupo que logra salir, la propiedad es una excepción, predominando el alquiler compartido por pura necesidad económica. Esta falta de independencia no es exclusiva de los más jóvenes; es una realidad que se extiende cada vez más a quienes superan los 34 años.
El muro de los costes de construcción
El encarecimiento de la vivienda no es solo una cuestión de mercado, sino de estructura y regulación:
* Incremento de costes: Construir hoy supone una inversión de unos 1.300 €/m², frente a los 900 € que costaba antes de 2006.
* Peso regulatorio: Este aumento de casi el 60% se atribuye principalmente a la carga de normativas y requisitos burocráticos impuestos en las últimas décadas.
* Impacto final: Al dispararse el coste de ejecución, el precio final para el comprador o inquilino se vuelve prohibitivo, perpetuando el ciclo de dependencia del hogar parental.
Aritz Lizarraga Olascoaga