Nepotismo. Dícese, según el diccionario de la RAE, de la utilización de un cargo para designar a familiares o amigos en determinados empleos o concederles otros tipos de favores, al margen del principio de mérito y capacidad. Salta a la vista que no se puede navegar por las aguas del sanchismo en los tiempos actuales sin conocer esta definición.
🔴 #EXCLUSIVA | Moncloa agradeció en nombre de Sánchez a dos empresas del Ibex sus aportaciones económicas a Begoña Gómez
— El Debate (@eldebate_com) September 10, 2025
«El presidente ha tomado conocimiento de la colaboración que van a realizar»
✍ @entrammbasaguas
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Así, por ejemplo, tenemos en plena ebullición los casos de la mujer y el hermano de Pedro Sánchez, respecto a los que tenemos que preguntarnos si sus cartas servirían para algo, gozarían de su puesto, o podrían aparcar su autocaravana donde lo hacen de no ser por su relación con el presidente. Lo curioso es que ahora, según la defensa de Begoña Gómez, nos tengamos que creer que sus cartas no servían para nada. Eran una molestia que la mujer del presidente del gobierno, por otro lado conseguidora de fondos y favores del gobierno, se tomaba sin más y se le pedía sin más. La defensa de Begoña Gómez consiste en sostener que era una inútil, que todo lo que hacía no servía para nada, que era lo mismo que lo hiciera o que no lo hiciera, porque en caso contrario metemos a Begoña Gómez y a su marido en problemas. Begoña Gómez sería desde este punto de vista una de las personas que más esfuerzo y tiempo ha dedicado a no conseguir nada en la historia de España. Qué engañadas tenía a las personas e instituciones que acudían a ella buscando sus cartas de recomendación.
#EXCLUSIVA Begoña Gómez firmó una carta en 2020 para que dos empresas se llevaran un contrato del Gobierno de 7 millones de euros.
— José María Olmo (@josemariaolmo) April 2, 2024
La UTE ganó el concurso. Uno de los empresarios montó el Máster de la Complutense que dirige Begoña Gómez.https://t.co/cOy74Eu8XK pic.twitter.com/PFgsdoD0jN
Tenemos también por supuesto el caso de Irene Montero. Abandonada a su suerte, su techo profesional había sido ser cajera del Saturn, pero como pareja de Pablo Iglesias llegó a ministra del gobierno de España. Ahora la tenemos de eurodiputada y gritona enfebrecida en las redes sociales. ¿Pero cuál hubiera sido su destino si no fuera por Pablo Iglesias? Hacerse esta pregunta podría parecer machista, pero en realidad es que Irene Montero no es precisamente un ejemplo feminista de mujer cuyo éxito se pueda desligar de su marido. De entre los más de 20 millones de mujeres españolas, ¿es casualidad que Pablo Iglesias siendo vicepresidente metiera en el Consejo de Ministros precisamente a su esposa? Alguien que no hubiera tenido ninguna relación sentimental previa con la cajera del Saturn, ¿habría elegido como la más cualificada de entre los 20 millones de candidatas a Irene Montero? Una cosa es casarte con la vicepresidenta y otra hacer vicepresidenta a tu mujer, aunque te llamen machista por señalar lo obvio. A la vista de la rebaja masiva de penas a los agresores sexuales o de las fallidas pulseras geolocalizadoras podemos juzgar la cualificación de Irene Montero, por si alguien tenía alguna duda de cómo llegó a ministra.
Por lo que se refiere a Navarra, nos encontramos con el caso de Oscar Chivite, el tío de María Chivite, consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, y responsable de la adjudicación llena de irregularidades de las obras de Velate a la empresa de Cerdán. En la elección de Oscar Chivite como consejero, aunque la presidenta se escude en que es tío segundo, ¿qué porcentaje corresponde a sus propios méritos y cuál a su parentesco? ¿Qué posibilidades tenía Oscar Chivite de haber sido nombrado consejero si no hubiera sido tío de Chivite? De entre todos los casi 700.000 navarros, ¿Oscar Chivite era el mejor cualificado para ser consejero? ¿O no fue la cualificación el criterio?
María Chivite colocó a su tío al frente de la consejería y la empresa pública claves para la trama de Cerdánhttps://t.co/HqE45cESV1
— Libertad Digital (@libertaddigital) June 16, 2025
En esto de los parentescos nepotistas en las labores de gobierno hay que tener en cuenta dos aspectos. Efectivamente uno es que el criterio para poner a una persona a gestionar el dinero de todos no sea su preparación sino su parentesco. Esto nos perjudica a todos. Los ciudadanos tenemos derecho a que las personas que manejan nuestros dineros sean las más preparadas. Otro criterio ya es empezar a malgastar el dinero. Naturalmente la situación sería distinta si a Irene Montero se la hubiera tenido que quitar Pablo Iglesias a la NASA, o que Oscar Chivite hubiera sido el fundador de Space X o de Inditex. Pero no es el caso. Cuando no tienes que disputarte a tu prima con la NASA para hacerla ministra, consejera o directora general, es que el criterio para darle el cargo es ser tu prima. El único supuesto en que nombrar a una pareja o un pariente para un alto cargo resultara comprensible sería que el pariente o la pareja en cuestión, al ser nombrados, bajaran de nivel y pasaran a cobrar menos que fuera de la política.
Anticorrupción propone sancionar al consejero Óscar Chivite por “falta grave” de incompatibilidad. https://t.co/3ANWVfd03G
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) October 14, 2024
El otro aspecto a considerar en los nombramientos nepotistas es el del desnombramiento. O sea, ¿cómo despides a tu mujer o a tu tío? Para ser nombrado el parentesco o la relación es un trampolín, pero para ser cesado es una muralla, otro evidente motivo más para no nombrar parejas o parientes como miembros de tu gobierno. No puedes despedir a tu mujer y a continuación irte a cenar con ella a tu casa. No cesarías a tu mujer o a tu tío como cesarías a otra persona cualquiera. No tienes esa misma libertad. Otro argumento por tanto para no meter en tu gobierno a tu mujer o a tu tío.
#InvestiduraGobiernoNavarra
— Gobierno de Navarra (@gob_na) August 18, 2023
Óscar Chivite Cornago, nuevo consejero de Cohesión Territorial pic.twitter.com/TWmZXzXI9S
Naturalmente sólo falta que aparezca de por medio en un nombramiento nepotista una grave incompetencia o un chanchullo lleno de irregularidades, como el de los túneles de Velate. Chivite tendría un problema para hacer rodar la cabeza de su tío. Oscar Chivite nunca debería haber sido consejero. Pero es que a estas alturas ya no basta con la cabeza del tío. Simplemente es que todo estuvo mal hecho desde el principio. En realidad, la pregunta es si todas las irregularidades que estamos contemplando son consecuencia de haber empezado ya mal con los nombramientos o si, por el contrario, poder cometer todas estas irregularidades es la causa y lo que explica los nombramientos. En el caso de Chivite, por ejemplo, no es que ella se equivocara nombrando a Cerdán y que ahora tuviera una responsabilidad in eligendo y también in vigilando, sino que lo grave del caso es más bien que fuera Cerdán el que eligió a Chivite. Quizá no eligió mal, si a pesar de todas las irregularidades las obras de Velate acabaron al final en la buchaca de Servinabar, y si a estas alturas Chivite todavía defiende que la adjudicación a Servinabar está fuera de toda sospecha, que no ha habido ninguna ilegalidad, que ha sido todo justo y transparente (contra lo que dicen Comptos y la Oficina Anticorrupción), que volverían a repetir y que ha resultado todo ejemplar. Para no tener que vivir con la duda y la sospecha en otro lugar se produciría la dimisión del consejero y la presidente. Pero vivimos en la Navarra sanchista y cuatripartita, no en ese lugar.