Chivite, Suárez y Kim Jong-Un

Pues resulta que hay un parecido más que apreciable entre María Chivite y el tirano norcoreano comunista, Kim Jong-un. Suele llamarnos la atención en los vídeos que de vez en cuando nos llegan de Corea del Norte la exageración con la que los paisanos y subordinados aplauden al líder, no nos damos cuenta de que en una dictadura comunista como la norcoreana tan necesario como respirar es aplaudir para vivir. Si el líder observa que alguien no aplaude lo suficiente su destino queda sellado. Se queda sin cabeza el que de tanto aplaudir no se queda sin manos.

Parece por lo visto que en la cabeza de María Chivite existe un aplausómetro similar al de Kim Jong-un, afinado perfectamente para detectar la ausencia de entusiasmo o los decibelios de aplauso que emite cada palmero. La foto de todos aplaudiendo menos Félix Taberna la aprobación de los Presupuestos de Navarra resulta de lo más ilustrativa a este respecto. ¿Ha fulminado Kim Jong-Chivite a Taberna por esa foto? En realidad seguramente no. Pero seguramente sí por lo que refleja esa foto. Esa no es la actitud. En Corea del Norte y el PSN no. Cuando veamos al PSN aplaudiendo enfervorecidamente a María Chivite sepamos por tanto que son aplausos de plástico. No aplauden a Chivite, aplauden su propio cargo y su sueldo. Les va la carrera en ello.

Como nadie por consiguiente en el PSN se lo va a decir, se lo decimos nosotros a María Chivite. Puede irse mañana mismo. No pasaría nada. Igual que Pedro Sánchez. No tienen que quedarse ahí ninguno de los dos a pesar de todas los sospechas de corrupción que les rodean para frenar a la derecha, ni a Mussolini ni a a la caballería de Gengis Kan. No hay un dilema entre que tengan que quedarse o venga la marabunta. Están engañando a la gente para atornillarse a la presidencia.

Ahora que está de moda hablar de Suárez y del 23F y que incluso se ha hecho una serie al respecto, cabe recordar que en aquel pleno en el que irrumpió Tejero se debatía la investidura como presidente del gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo, tras haber presentado la dimisión Adolfo Suárez. Es decir, el presidente del gobierno puede presentar la dimisión por cualquier motivo en cualquier momento y eso no supone automáticamente la caída del gobierno, la convocatoria de elecciones ni la llegada de la oposición al poder. Lo que sucede es que el presidente sigue actuando en funciones y se convoca un pleno de investidura para elegir un sucesor. En el caso de Suárez, la misma mayoría que lo eligió trataba de elegir a su sucesor. Si en primera convocatoria no es elegido el candidato por mayoría absoluta, se le puede elegir en segunda convocatoria por mayoría simple. Pedro Sánchez podría por tanto dimitir en cualquier momento y ni siquiera tendría por qué haber un cambio de gobierno, sólo un cambio de presidente.

Otrotanto se puede decir de María Chivite. Hay que decirle a la presidenta, entre aplauso y aplauso, que la sombra de la corrupción atenaza a su gobierno y a su persona. Que la zona cero de la corrupción socialista es Navarra. Que el epicentro de la corrupción socialista es Cerdán. Que las principales obras públicas de Navarra en los últimos años se han adjudicado, por procedimientos llenos de irregularidades como en Ripagaina o Velate, a una trama corrupta dedicada a conseguir irregularmente adjudicaciones públicas. La actividad de esa trama, por otro lado, malamente se puede entender sin extenderse sus redes al más alto nivel. Para evitar tener las instituciones forales bajo sospecha, lo suyo sería que Chivite presentara su dimisión y la mayoría de “progreso” eligiera alguien libre de toda sombra, sin ningún tipo de conexión con todos los casos descubiertos de corrupción. A lo mejor alguien precisamente del tipo de Félix Taberna, alguien que no haya aplaudido tras todo lo destapado con el debido entusiasmo.

El dilema no es Chivite o derecha, es Chivite o limpieza

Que no se parapete Chivite bajo el relato de que hay que elegir entre corrupción o derecha. Chivite puede dejar el poder y eso no implicaría la llegada al poder de la derecha. En el caso concreto de Chivite, menos problemas que Sánchez tendría el gobierno para mantener la mayoría que le llevó al gobierno y nombrar otra persona de su mismo lado del muro que ocupe la presidencia. Que no se preocupe tampoco porque en ningún caso va a llegar la derecha al gobierno, en Navarra o en el gobierno de España, sin que sea lo que quiere la mayoría. Si se aferra por tanto al poder es personal. Es porque le gusta el aplauso norcoreano. No es para frenar a nadie. Es por amor al sillón. Por eso o por algo peor.

Compartir este artículo

Deja una respuesta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín