Si la mentira es una señal de identidad de la izquierda, no cabe duda de que el partido de Rufián es un partido de izquierda y Rufián su adecuado mesías. Tampoco puede extrañar que el nuevo partido de Rufián normalice la mentira como herramienta política teniendo en cuenta que la plataforma de Rufián no es otra cosa que un trampantojo de Sánchez. La operación Rufián es en realidad la operación PSOE. El partido de Rufián se encuentra directamente impulsado por Moncloa como evidencia el apoyo político y mediático que está recibiendo. Gabriel Rufián es la nueva Yolanda Díaz. Cuando a Sánchez se le quema una muleta se inventa otra. Votar a Rufián es básicamente votar a Sánchez y la plataforma de Rufián no tiene otro programa político real que perpetuar a Sánchez en Moncloa. Sánchez piensa presentarse a las próximas elecciones con dos partidos: el PSOE y la plataforma de Rufián.
Una zumbada diciéndole a Rufián que hay que matar a los de Vox y el tío ni se inmuta, solo pone una sonrisilla. He buscado el vídeo completo y no hay corte ni manipulación. pic.twitter.com/VRa6YFgfKA
— Pastrana (@JosPastr) September 3, 2021
Como la devoción a Sánchez no vende entre el electorado ni siquiera a su lado del muro, el principal argumento de la plataforma de Rufián es el miedo a la extrema derecha. Pero como la extrema derecha no existe hay que inventársela. Para inventársela hay que mentir, pero eso no es un problema. La izquierda sanchista miente de forma tan sistemática como burda.
Lo que cuenta Javier Ruiz: “Vito Quiles hace el saludo fascista”.
— Pedro Otamendi (@PedroOtamendi) February 19, 2026
La realidad: Vito Quiles levanta su brazo y hace el gesto de la victoria.
Otro bulo de Javier Ruiz. 🤦🏻♂️ pic.twitter.com/ifSSVpizoy
Un problema de la izquierda con Abascal es que Abascal no ha dicho nunca nada que permita asimilarlo a un auténtico ultra. Ni ha llamado a la violencia contra sus rivales políticos, ni ha promovido campañas antijudías, ni ha posado con banderas de regímenes dictatoriales, ni ha escrito expresando su admiración y reconocimiento a los líderes de esos regímenes. En esto por cierto Abascal se distingue bastante de todos los líderes de la extrema izquierda que sostienen a Sánchez, que sí que lo han hecho. Sucede por tanto que la única razón por la que hay que pensar que Abascal es un ultra es que lo dice la izquierda, no hay hechos objetivos que permitan sostener esta afirmación. Por tanto hace falta inventarse falsedades que conviertan a Abascal en un monstruo y en un peligro terrible a VOX. Pero para inventar y apoyar a Sánchez nunca falta un Rufián.
🔴DIRECTO | Rufián pide "más fuerza para poder exigir al PSOE": "Yo no tengo putas ganas de que Abascal, un tío que hay que bombardear un barco lleno de niños, sea ministro de este país"https://t.co/IQxAimi7Wp pic.twitter.com/4HHNU6iRW4
— elDiario.es (@eldiarioes) February 18, 2026
En su primer acto de presentación Rufián explicó a su parroquia que no quería que Abascal fuera ministro del Interior de un gobierno de España porque Abascal es un tipo que quiere bombardear barcos llenos de niños. ¿Cuándo ha dicho sin embargo nunca semejante cosa Abascal? Lo más parecido a eso que ha dicho Abascal es que a organizaciones como Open Arms, dedicadas a facilitar el desbordamiento masivo e incontrolado de las fronteras, y a incentivar las mafias que se dedican al tráfico de personas, habría que incautarles los barcos y hundirlos. Lo mismo que por otro lado se hace con las embarcaciones incautadas al narcotráfico, o al menos lo que se hacía cuando en España había un gobierno que perseguía el narcotráfico. Evidentemente se saca a los pasajeros antes de hundir el barco o desguazarlo. ¿En qué momento ha dicho nunca Abascal que haya que hundir barcos con niños dentro? No se trata además de una idea inédita en Europa, Italia la lleva aplicando y con bastante éxito hace tiempo.
Meloni saca pecho: "Dijeron que destruiría Italia, pero se equivocaron". La mandataria sostiene que, con un “empleo en nivel récord” y una caída del "60 %" en inmigración ilegal, su Gobierno está "ampliando la libertad" del país. pic.twitter.com/h59AImLuLD
— okdiario.com (@okdiario) February 1, 2026
La mentira como rasgo distintivo de Rufián y su partido no es una novedad. En el largo historial de bulos y fake news de Rufián podemos citar por ejemplo las balas de fogueo, fácilmente identificables porque eran de plástico de color rojo, que sacó en el Congreso pretendiendo que era munición real que se había disparado a matar desde España contra los inmigrantes en la valla de Melilla.

Otro caso de flagrante mentira de Rufián es cuando denunció que la extrema derecha había ahorcado de un puente un muñeco que representaba a Junqueras, lo que era un claro llamamiento a la violencia y el odio. La realidad, poco después descubierta, fue que el muñeco lo colgó un equipo de ERC dedicado a operaciones de falsa bandera, porque mientras Rufián habla de perseguir penalmente los bulos y las fake news resulta que su partido tiene un equipo dedicado específicamente a generar noticias que son mentira.
Así ha amanecido una de las calles del pueblo de Oriol Junqueras. Calles por las que sus hijos pasan cada día para ir al colegio.
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) May 24, 2019
Lo pongo al menos aquí porque igual se les olvida contártelo y si fueran otros te lo pondrían hasta en el teletexto. pic.twitter.com/HKpeS92JPk

Rufián es asimismo el tipo que lleva a un programa que él presenta a una invitada que dice que hay que matar a la gente de VOX, y no pasa nada. ¿Alguien se imagina a Abascal entrevistando a una chiflada para sacarle una invitación a matar a la gente que no piensa como Abascal? Tienen que usar la mentira para convertir en monstruos a sus rivales y movilizar a su electorado, pero son ellos los auténticos monstruos, los violentos, los intolerantes, y los que utilizan la mentira para conseguir o conservar el poder sin ningún escrúpulo.
Un comentario
Yo el otro día pedí un taxi levantando el brazo derecho para que parase, y claro, estaba haciendo el saludo nazi. Lo malo es que la izquierda sabe la clase de gente que les apoya, y se aprovechan de su indigencia mental.