La noticia del día es seguramente que Servinabar, la empresa captamordidas de Antxon Alonso y Cerdán, financió al club de fútbol de Lecumberri que presidió José María Aierdi, el ahora consejero de Desarrollo rural y medio ambiente. Aierdi, por un lado, ha mantenido una estrecha vinculación con el citado club como alcalde de Lecumberri y como presidente del mismo durante años, y por otro Aierdi era el gerente de Nasuvinsa cuando esta adjudicó a Servinabar en 2018 la construcción de 62 VPO en Ripagaina. Tras la adjudicación de estas VPO y coincidiendo con las fechas de su entrega, Servinabar realizó tres aportaciones en calidad de patrocinio al Beti Kozkor entre 2021 y 2023, que sumaron 5.500 euros.

Hace sólo unos días, precisamente el consejero Aierdi comparecía en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra rechazando el informe de la Oficina Anticorrupción de Navarra que ha denunciado múltiples irregularidades en la adjudicación de esas VPO, considerándola nula de pleno derecho. Aparte de gerente de Nasuvinsa hasta 2019, y consejero de Desarrollo rural y medio ambiente en la actualidad, Aierdi ha sido Consejero de Ordenación del Territorio y Vivienda entre 2019 y 2023.

El caso de Aierdi apunta de nuevo a las dos patas que afirmaban el éxito en el negocio para Servinabar: la pata socialista que representaba Cerdán y la pata nacionalista de Antxon Alonso. El caso de Aierdi confirma también la curiosa política de patrocinios y empleos de Servinabar. Así, por ejemplo, repasando la hemeroteca encontramos a Servinabar patrocinando eventos tan variopintos pero significativos como los espectáculos de Koldo García como aizkolari, o el Foro Hiria del Diario de Noticias, entonces dirigido por Joseba Santamaría, o a Prestomedia, la empresa del marido de Uxue Barcos. El club de fútbol de Ayerdi se suma ahora a esta lista de afortunados por la lotería de los patrocinios de Servinabar. Al que no le pagaba un patrocinio, Servinabar al menos le concedía un empleo jugoso, como en el caso de la mujer de Alzórriz. ¿Es este reparto de premios algo más que casual? ¿Tenía las mismas posibilidades de recibir un patrocinio de Servinabar cualquier mortal que un mortal relacionado con el poder y las decisiones de adjudicación de obras públicas? ¿Qué debemos pensar de todos aquellos en el gobierno o sus alrededores que han recibido dinero de una empresa dedicada a conseguir obras públicas mediante mordidas?