¿Cómo resultaría que se pusieran carteles en «ribero»?

Lo de ribero está entrecomillado porque es el nombre que vengo viendo escrito en medios informales. Pero es que el ribero (y zonamedio porque, además del vocabulario, se ven construcciones gramaticales típicas aragonesas en lugares como Ujué, la Berrueza, Berrioplano…) es lo que tradicionalmente se conoce como romance navarro y que los filólogos engloban en la lengua navarroaragonesa, lengua en la que se escribieron los fueros de Navarra, el Privilegio de la Unión de Pamplona y básicamente todos los documentos del viejo reino. Gran parte de esta terminología es o ha sido típica de la mayoría de Navarra: Cuencas Prepirenaicas, Zona Media y Pirineos, al menos. No tanto en el noroeste, cerca de Guipúzcoa, la verdad sea dicha.

El primer diccionario de navarroaragonés del conjunto de Navarra fue el Vocabulario Navarro del tudelano José María Iribarren. No hay más que comparar diccionarios de lengua aragonesa con este o con diccionarios de pueblos o comarcas de Navarra, exceptuando diccionarios de euskera. Este diccionario recoge un aluvión de términos idénticos que en los diccionarios aragoneses. Hasta los préstamos del euskera son los mismos de Huesca a Teruel, aunque no todos los términos denominados eusquéricos lo son realmente, pues son más bien términos romances que entraron tempranamente en el euskera.

Noguera (nogal), boira (niebla), regalar (derretir), zacarro (sin gusto para vestir), pueyo (colina), ubago/paco (umbría), plana (llanura), falces (hoces de segar), pincho (elegante), ginebro (enebro, en aragonés chinebro), chandrío (estropicio), cocote (cogote), pescatero (pescadero), barrenau (loco), clarión (tiza), escogorciarse (romperse algo de una caída), malagana (malestar), zurriago o zurriaga (látigo), poyete (banco de piedra), escopetiau (rápidamente), esmorrarse (golpearse en la boca), zoquete (torpe de entendederas), zarrio (desastrado), pasmau (alucinado), jada (azada), liza (cordel), palometa (polilla), picaraza (urraca), pindonguiar (callejear), istentinos (intestino), limaco (babosa), lumia (arpía, mala mujer), mocete o mocé (chaval), mendrugo (ignorante), muga (límite), pella (coliflor), pingo (callejero), venau (chiflado), pretar (apretar), rasca (frío), refajo (prenda de abrigo, baja falda), rusiente (al rojo vivo), tragalabas (comilón), ceporro o cepurro (torpe), zopenco (poco habilidoso)…

Arañón (endrino), escachuflar (aplastar), escorrer (escurrir), espelletar (despellejar), cieno o fiemo (estiércol), foz (desfiladero), garganchón (garganta), macho (mulo), meloncio (tonto), panocha (mazorca), petar (reventar), placeta (plazoleta, plaza pequeña), pozal (cubo), prau (prado), quemazo (quemadura), raposa o rabosa (zorra, hembra del zorro), albarca (abarca o alpargata), borda (pajar), cabezón (renacuajo), caparra (garrapata; pelma), carrasca (encina), chabalín o jabalín (jabalí), chirriarse o chipiarse (calarse), cascar (hablar mucho), charrar (hablar), chuflar o chiflar (silvar), cunar (acunar) cera (acera), engañufla (engaño), enrobinar o enroñar (oxidar), esgarramantas o desgarramantas (persona de poco provecho), repantingarse o espanchingarse (tumbarse) espanchingau (sentado o tumbado de mala manera), estozolar (desnucar), ¡a fuchi!, o ¡fuchis! (¡afuera!), furular o furrular (funcionar), gabardera (rosa silvestre; en Navarra hay un pueblo, Gabarderal, derivado de este vocablo), garra (pierna), garrilla (pierna muy delgada), ibón (lago), joribiar o joibar (fastidiar), clueca, culeca o lueca (gallina que incuba los huevos), de puntetas (de puntillas),  a rebullón (en tropel, desordenadamente), reglote (eructo), ruidera (ruido), selva (bosque), tamién (también), tape (tapadera), toballa (toalla), tripero (glotón), unto (salsa), yayo (abuelo), ande (donde), barreño (palangana) birolo (bizco), borde (bastardo), bujero (agujero), vulcar (volcar), socarrar (quemar), caparra (pelma), cazurro (paleto), chandrío (lío, destrozo), chipichape (algo mojado y sucio), chopo (álamo), currusco o corrusco (trozo o punta de pan), cuto, cucho o cocho (cerdo), cucho (izquierdo, zurdo), empanau (atontado), escachar (aplastar), esmirriau (delgado), estalentau (insensato)…

Decir el adverbio “asín” o “asina” (así) se tiende a considerar vulgar, pues parece que sobra algo (la n), aunque hay muchas partes de España que lo decían antes de llegar a hablarse español, ya fuera en mozárabe en Andalucía o Castilla la Mancha o en navarroaragonés en Navarra y Aragón. En francés el mismo adverbio “ainsi” (así) también tiene “n” y nadie piensa que es vulgar. Sin negar que hay usos vulgares, también hay restos de lenguas romances (en nuestro caso el navarroaragonés).

Como en Navarra todo lo que sea antiguo se da por vasco, ni se plantean otras posibilidades más realistas como el origen navarroaragonés, pues se intenta potenciar una manera de ser navarro única. No puede haber una identidad navarroaragonesa o navarra a secas a pesar de lo abundante de lo que nos diferencia de los vascos. Hay formas de hablar español en Navarra que se atribuyen al vasco y que hablantes de aragonés han comentado que son construcciones típicas aragonesas, pero el navarro medio que lo desconoce se lo cree por falta de conocimiento del aragonés.

Obviamente lo de arriba es solo una muestra pequeña del habla de la Ribera y de otras partes grandes de la Zona Media e incluso Pamplona.

Algunas otras evidentemente se han extendido por toda España, incluso alguna que otra a la hispanidad. A continuación dejo algunas que se han extendido más allá de nuestro ámbito de la Valdebro:

Garza (urraca), galán (apuesto), machorra (hembra estéril), pedrusco (piedra grande), guiñote (juego de cartas), lámpara o lamparón (mancha en la ropa), macarra (chulo), muermo (callado, aburrido), murga (sonido molesto), roña (suciedad), roñoso (avaro), baldragas (zafio), apoquinar o apoquiñar (pagar), balde (palangana de metal), broza (maleza de hierba), cacharro (aparato malo), lorza (acumulación de grasa), balda (estante), bujero (agujero)…

Solo el hecho de plantear (ni siquiera seriamente) poner en la Ribera carteles en “ribero” (navarroaragonés) ha puesto en las redes sociales a los abertzales muy preocupados y a mucha gente de la Ribera le ha gustado la idea. Claro, si el navarroaragonés se visualiza en la Ribera y la gente cae en la cuenta de que esa era la lengua de allí y no el euskera, a ver cómo vas a convencer a nadie de imponer el euskera, si ya era difícil. Y si la gente del centro, de Pamplona…descubre que esa otra lengua navarra es la que se mantiene en los Pirineos aragoneses,  la lengua de los fueros de Navarra y Aragón (los fueros navarros los recibimos de Aragón, de su primera capital, Jaca.) y del Privilegio de la Unión de Pamplona  (así como del Privilegio de la Unión de Zaragoza), entonces se les fastidia el cuento a los nacionalistas vascos.

Imagina que se decide que allí abajo en la muga con Zaragoza en lugar de BIENVENIDOS/ONGI ETORRI se pone BIENVENIDOS/BIENVENIUS. Los abertzales se volverían locos aunque los cuatro votos que sacan allí sean frecuentemente guipuzcoanos o sus hijos que se compraron una casa de verano y se instalaron en la Ribera huyendo de las nubes y de la lluvia de su provincia.

Como se ve con la palabra BIENVENIUS, el navarroaragonés en este caso se parece al francés BIENVENUES, por lo que es un idioma propiamente dicho, no un español paleto). Los lingüistas por décadas han considerado al aragonés como un dialecto, pero del latín. Vaya contradicción, pues si viene del latín como el español o el francés, será una lengua como ellas, pero por suerte ya se va admitiendo la obviedad por los lingüistas actuales.

Aritz Lizarraga Olascoaga

Compartir este artículo

CLAVES EN OPINIÓN

Deja una respuesta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín