En realidad lo de la flotilla podemita sería un asunto de risa si no hubiera detrás un conflicto real en el que mueren personas todos los días. Que mueran personas todos los días es por otro lado el ingrediente esencial en la construcción de un buen relato emocional y propagandístico. En España todas las grandes campañas propagandísticas de la izquierda giran siempre en torno a los muertos. La guerra de Irak, el Yak42, el 11M, el 36, la pandemia, Gaza. Sin muertos de por medio falta el componente emocional necesario para que la adhesión al relato sea fundamentalmente irracional. Sin poder echarle encima muertos al otro es un debate, no una guerra. La extrema izquierda quiere una guerra.
PSOE y PP respaldan el "plan de paz" de Trump para Gaza. Sumar y Podemos se desmarcan de la propuestahttps://t.co/gQqRzK0J3U#LaHora1O pic.twitter.com/MFIfGViXJ0
— La Hora de La 1 (@LaHoraTVE) October 1, 2025
La construcción del relato comienza por la perversión de palabras como genocidio o secuestro. Lo de Gaza sin embargo no es un genocidio ni lo de la flotilla un secuestro. Esto no quiere decir que lo que sucede en Gaza no sea terrible, sino que técnicamente no es un genocidio. Un genocidio es la eliminación sistemática de un pueblo, una raza, una clase social o un grupo ideológico. Si te dan la opción de rendirte o te ofrecen un plan de paz puede ser muy duro u otras cosas terribles pero no es un genocidio. Los nazis no les dieron la opción de rendirse o de acogerse a un plan de paz a los judíos. A todos los cristianos que están siendo exterminados por media Africa a manos de la violencia musulmana tampoco se les ofrece ninguna salida, porque el objetivo ahí sí es exterminarlos. En cambio en Gaza la violencia podría acabar mañana mismo si Hamás aceptara el plan de paz que se está ofreciendo. Un plan de paz razonable, apoyado por los países occidentales, la Autoridad Nacional Palestina, buena parte de los países árabes, Rusia y China. Es curioso que los supuestamente más afectados por la muerte de gazatíes inocentes sean los que con más vehemencia rechazan el plan de paz y quieran que continúen muriendo. En cambio apoyan gestos vacíos, estériles y meramente propagandísticos como tirar ciclistas al suelo o mandar una flotilla de teatralizadores a Gaza.
Hamas, Podemos y Sumar no apoyan el plan de paz, el resto del planeta sí. Curiosa forma de apoyar a los palestinos, esos que – según ellos- "están sufriendo un genocidio" pic.twitter.com/0e89WZDt0U
— borealis (@aurorab933) October 1, 2025
Hablar de secuestro de los miembros de la flotilla tampoco tiene rigor alguno. En un secuestro es el secuestrador el que va a por el secuestrado y no a la inversa. En un secuestro la liberación se produce a cambio de un rescate. ¿Va a pagar alguien por traer de vuelta a España a Barbie Gaza o Ada Colau? ¿No sucede más bien que Barbie Gaza o Ada Colau lo tienen todo pagado por ir a Gaza? ¿Puede alguien tomarse en serio lo de Gaza y llamarse Barbie Gaza?
🔴 La componente de la flotilla conocida como "Barbie Gaza", sobre el atentado terrorista de Hamás del 7 de Octubre:
— Bipartidismo Stream (@Bipartidismo_) September 26, 2025
"Es un bulo que hayan matado y violado a las chicas, las trataron bien y una de ellas incluso dijo que se sintió fea porque no la tocaron".
SIN PALABRAS. pic.twitter.com/Cb5KJ85yr2
Por supuesto todo el mundo se ha apuntado a la flotilla con la seguridad de que no le iba a pasar nada y no se estaba jugando nada. También con la seguridad de que no iban a llegar hasta Gaza. Y efectivamente, a ninguno le han tocado un pelo en la detención de la flotilla. Era más probable que hubiera sangre en un episodio de El Equipo A que en el asalto israelí a la flotilla. Todo es postureo. Todo es propaganda. Todo es humo. No se trata de acabar con la sangre en Gaza, como evidencia su rechazo al plan de paz, sino de intentar subir en las encuestas en España.
Nacho Escolar reconociendo que el objetivo de la flotilla progre no era llevar la ayuda humanitaria sino hacerse la foto siendo detenidos por el ejército israelí pic.twitter.com/5UrLzdNHbx
— Pablo Haro Urquízar (@pabloharour) October 2, 2025
Todo el día pidiendo la paz y cuando llega un plan de paz lo rechazan
Por supuesto en Gaza se vive un conflicto real y un drama humano, pero los flotillenses viven en un universo paralelo. Es curioso de hecho que ni siquiera Irán o la propia Hamás (Irán apoya a Hamás y es parte del problema y del ataque del 7-O) hayan rechazado aún de plano el plan, o que el propio Sánchez apoye el plan de paz, y que los únicos que piden abiertamente que siga la guerra sean Podemos y Sumar. Incluso Bildu ha evitado pronunciarse claramente en esta cuestión. Ahora que hay sobre la mesa un plan de paz para acabar con el «genocidio» resulta que Podemos y Sumar prefieren el genocido. Si termina la guerra en Gaza se quedan sin campaña electoral. En la escala real de prioridades de la extrema izquierda española resulta que la vida de los gazatíes está muy abajo, por debajo del aspaviento.
Joder, las pillan al vuelo eh. https://t.co/XylFFBHCyp
— Ivaningrado (@Ivaningrado) October 1, 2025
Por lo demás resulta hasta enternecedora la indignación de Sumar y Podemos por la retirada de la patrullera de la Armada enviada a proteger la flotilla. Denuncian que sólo era una operación de propaganda de Sánchez. Que mandar la patrullera era una pantomima. Pues claro que era una pantomima. Lo que pasa es que Sánchez juega con las mismas reglas que ellos, o con su misma falta de reglas. ¿O acaso el envío mismo de la flotilla no era también una mera operación mediática y una pantomima podemita? ¿O pensaban que iban a llegar a Gaza y poner fin a la guerra? Lo importante de la flotilla no era la llegada sino el camino y todas las horas de propaganda y de contenido. Por eso han eternizado el viaje y no llegaban nunca hasta Gaza. El envío de la patrullera por parte de Sánchez era una operación de propaganda y el envío de la flotilla otra operación de propaganda. Lo que estaba en disputa y lo que enfada a los podemitas es la exclusividad sobre la propaganda.
El plan de paz, aparte lo anterior, lo ha cambiado todo. Por un lado ha partido en dos al sanchismo. Al final es la izquierda y no la derecha la que se ha roto por el conflicto de Gaza. Por otra parte, ya no será lo mismo si sigue el conflicto porque Hamás rechaza la paz. Por supuesto las muertes y el sufrimiento humano resultarán igual de lamentables, pero serán fruto del rechazo de Hamás al plan internacional de paz, igual que la destrucción de Berlín fue fruto del empeño de Hitler de bunkerizarse hasta el fin.
2 respuestas
Pobrico Pedro Sánchez que hoy no ha podido dormir pensando en la flotilla
Perdón perro S.