Pamplona acaba de celebrar el 602 aniversario del Privilegio de la Unión, incluyendo entre los actos de celebración un responso y una ofrenda floral junto al mausoleo de Carlos III el Noble y Leonor de Trastámara, en la Catedral de Pamplona. La celebración reunió a diversas autoridades navarras como la presidenta del gobierno foral, María Chivite el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, o el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón. La imagen que corresponde a este acto es la que ilustra esta noticia, y en la que se aprecia la buena sintonía y las risas entre el PSOE y Bildu, o sea entre Chivite y Joseba Asirón.
👑 Pamplona recrea, con motivo de la conmemoración del 602 aniversario del #PrivilegioDeLaUnión, la coronación del Rey Carlos III el Noble como Rey de Navarra pic.twitter.com/UnuUbZHsG1
— Ayuntamiento de Pamplona (@Pamplona_ayto) September 7, 2025
El Privilegio de la Unión es la decisión en 1423 del rey navarro Carlos III el Noble de destruir la división física y social de los burgos que entonces constituían Pamplona, llevando a cabo por orden real la unificación de la ciudad. En el propio texto del Privilegio, el rey explica que toma esta decisión atendiendo a la propia petición de los burgos, “para evitar los debates, contiendas, heridas y homicidios de los tiempos precedentes”. Interesa subrayar este hecho porque parece según ciertos relatadores que Navarra eran una Arcadia feliz antes de 1512, cuando 1512 se explica precisamente en buena medida por los conflictos internos previos, y porque ya en aquellas fechas había debates, contiendas y homicidios por las diferencias culturales, dinásticas e idiomáticas entre los navarros. Por lo demás Carlos III instituye el escudo de Pamplona estableciendo como sus elementos “un pendon de unas mesmas armas, de las quolles el campo sera de azur; et en medio aura un leon pasant, que sera dargent; et aura la lengoa et huynnas de gulean. Et alrededor del dicto pendon aura un renc de nuestras armas de Nauarra, de que el campo sera de gulean et la cadena que yra alrededor, de oro”. Interesa subrayar todo esto porque se verifica que ya entonces el rojo y las cadenas eran los símbolos de la casa real navarra. O sea, ni los símbolos de navarra los inventaron unos nacionalistas hace 4 días, ni los símbolos de Navarra son tan recientes como la ikurriña, ni las cadenas son un invento castellano posterior a 1512 para unir la historia de Navarra con la de España, la Reconquista y las Navas de Tolosa. Carlos III deja claro ya entonces que lo que aparecía en el escudo eran unas cadenas y no un blocado, con independencia de que en algún momento anterior pudiera ser un blocado que tras las Navas de Tolosa (1212) acabara sustituido por las cadenas. El Privilegio de la Unión, por cierto, está redactado español, como el Fuero General de Navarra (1238), aunque en el relato mentiroso nacionalista al español se le llama ahora la lengua del ocupante.
Volviendo al presente, aunque conviene no olvidar nunca el pasado, durante el acto de celebración en la catedral resultó llamativa la complicidad y las risas entre María Chivite y Joseba Asirón, o lo que es o mismo entre el PSOE y Bildu. ¿Qué les daría tanta risa a la presidenta y el alcalde de Pamplona? ¿Las pancartas de etarras que han adornado últimamente un colegio de Pamplona? ¿Unas pancartas que no se descolgaron hasta que intervino el gobierno foral pese a ser una competencia municipal? ¿Unas pancartas con unas caras que coordinadamente han “adornado” este verano las fiestas y eventos de todas las localidades del País Vasco y Navarra gobernadas por Bildu?
Siendo alcalde de Pamplona, los superiores de Asirón son sin embargo Adolfo Aráiz y Arnaldo Otegui, miembros de la Mesa Nacional de Herri Batasuna en los años de plomo, la Mesa del Terror. Esa Mesa que jamás condenó ningún atentado terrorista, incluyendo los de ningún socialista. Adolfo Aráiz y Arnaldo Otegui no son los líderes de Bildu por encima de Asirón por casualidad, o pese a haber formado parte de esa Mesa, sino precisamente por haber formado parte de ella, para expresar su continuidad. Es por ello que Asirón, Otegui o Aráiz a los asesinos de Ernest Lluch, Fernando Buesa o Isaías Carrasco no los llaman asesinos o terroristas, sino presos políticos. Pero oye, qué risas con los que a los asesinos de tus compañeros les llaman presos políticos.
❗ Chivite manda a la Policía Foral a retirar una pancarta proetarra ante la ausencia de la policía de Bildu
— El Debate (@eldebate_com) August 29, 2025
Una lona homenajeaba a dos etarras fusilados en un colegio público de Pamplona
✍ @pabloojer
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Por lo demás, recordemos el periplo cronológico de Asirón para llegar a la alcaldía. En las elecciones municipales de mayo de 2023 la realidad es que Bildu sólo obtuvo el 27% de los votos y que sólo fue la segunda candidatura más votada. Sin embargo, existía una mayoría sanchista que podía erigir a Asirón como alcalde de Pamplona. El problema era que Elma Saiz, la candidata socialista, se había presentado asegurando a los electores que no votaría ni para hacer alcalde a Asirón, ni para hacer alcaldesa a la candidata de UPN, y que votaría por sí misma. El resultado es que la alcaldía fue para la candidata de UPN por ser la que más votos obtuvo a su favor. ¿Qué sucedió después? Pues que Pedro Sánchez convocó unas atípicas elecciones generales anticipadas en pleno verano, en julio de 2023. Sánchez se presentó a aquellas elecciones disimulando sus lazos con Bildu y con el golpismo, asegurando por ejemplo que de ninguna de las maneras concedería una amnistía a unos delincuentes a cambio de su investidura, y que además no podría hacerlo ni aún queriendo porque sería inconstitucional.
El PSOE mintió a los votantes con ese discurso, se formó una mayoría sanchista y con esa mayoría parlamentaria Sánchez fue investido presidente en noviembre de 2023. Unos días después, ya con Sánchez reasentado en Moncloa, el PSOE pudo dejar de mentir, cambió su discurso sobre la amnistía y le regaló a Bildu la alcaldía de Pamplona. Elma Saiz votó por Asirón en una moción de censura aunque había jurado por el túnel de Velate a los electores que no lo haría. Como había sospechado todo el mundo desde mayo, sin embargo, que el PSOE le entregara la alcaldía a Asirón era cuestión de esperar un poco por estrategia hasta que pasaran las generales y Sánchez obtuviera la presidencia. Había que esperar un poco haciendo el paripé porque entregar Pamplona a Bildu podía restar votos al PSOE en unas generales en el resto de España, menuda risa les da recordarlo ahora a Chivite y Asirón.
Elma Saiz: “Me presento para liderar Pamplona, no para hacer alcalde a Asiron ni alcaldesa a Ibarrola” https://t.co/NQ9OnsMRfh
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) May 13, 2023
Por supuesto no cabe olvidar como muñidor de aquellos pactos la ilustre figura de Santos Cerdán, el feliz propietario de Servinabar con Antxón Alonso, moviendo cada uno los hilos en su campo para garantizar el pacto entre socialistas y Bildu. ¿Cómo iban a llegar Sánchez o Chivite al gobierno sin los votos de Bildu? ¿Y cómo iban a forrarse Antxón Alonso y Cerdán sin llegar al poder Sáchez y Chivite? Al final todo el entramado de los pactos entre PSOE y Bildu se reduce a eso. Pero qué risas ahora, señor alcalde. Y usted que lo diga, señora presidenta, me troncho.