ANV fracasó en su intento de imponer la ikurriña en el Chupinazo.
Tal como él mismo había anunciado, el concejal de ANV Mikel Gastesi ha intentado esta mañana alterar la normalidad e imponer por la fuerza a los navarros la presencia de la bandera del PNV en el balcón del ayuntamiento.
La intentona del batasuno que se ha “colado en nuestro Ayuntamiento por la puerta de atrás” (cita del socialista Javier Torrens), fue abortada por la Policía Municipal. Gastesi compareció a continuación ante los medios para denunciar a la Policía Municipal poco menos que de torturarlo. Gastesi parece seguir así la doctrina establecida en el manual incautado en su día al comando Araba, en el que ETA aconsejaba a sus militantes la denuncia sistemática de falsas torturas: “No olvides que detrás de ti está la prensa, colectivos locales, juveniles, internacionales y con suerte algún partido oportunista y dubitativo”. Desafortunadamente para ANV, parecen haberse quedado solos esta vez. El nacionalismo sigue en modo pacto, perfil bajo.

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