El siempre recomendable blog de Patxi Mendiburu, Desolvidar, refiere en su última publicación el caso del chapucero letrero que explica la historia del icónico parque de la Media Luna en Pamplona. Para empezar, Mendiburu señala la ubicación del cartel, documenta con una foto su contenido y pasa a continuación a presentarlo al lector:


En los tiempos de la Belle Époque de esperanza y sueños se construyó este parque.
Mira a tu alrededor, ¿no crees que este es un escenario perfecto para enamorarse?. La forma de luna menguante le da nombre a este parque. Diseñado por Víctor Eusa, es una excelente atalaya sobre el río Arga y las huertas de la Magdalena. Aquí podrás ver un fenómeno frecuente y curioso a la vez: árboles que compiten por sobrevivir. Las 3 grandes secuoyas, mezcladas con los almeces, las palmeras que luchan por un espacio de luz y el paseo de los frondosos plataneros que se adaptan a cualquier terreno. Deleitate,son los cuidados setos y parterres y en primavera, podrás oler el perfume de las flores. Verás la estatua del violinista pamplonés Pablo Sarasate, imagínatelo por un momento escuchando su violín bajo las copas de estos árboles.
¿Se han dado cuenta ustedes de los fallos en este texto? Por si acaso, Patxi Mendiburu nos los va desgranando.
«¿No crees que este es un escenario perfecto para enamorarse?.»
Mendiburu se pregunta desde cuándo se añade un punto detrás del cierre de la interrogación.
«Deleitate,son los cuidados setos y parterres y en primavera, podrás oler el perfume de las flores.»
Frase ininteligible como indica el bloguero, que como también denuncia nadie en el Ayuntamiento se ha preocupado de revisar, y que Mendiburu reescribiría y repuntuaría como sigue. La reescritura propuesta evidencia bien el despropósito del original:
“Deléitate con los cuidados setos y parterres; y en primavera podrás oler el perfume de las flores”.
Y acaso lo peor y más preocupante del cartel, principal motivo de la queja de Mendiburu:
«La forma de luna menguante le da nombre a este parque.»
¿De dónde habrá sacado el autor, se pregunta Mendiburu, que no es el cuarto creciente sino la luna menguante la que dio nombre al parque?
Paxti Mendiburu, por otra parte, tras consultar a algunos expertos concluye que el nombre del parque no se debe a nuestro satélite sino al fortín, revellín, luneta o medialuna (por su forma) de San Bartolomé, el cual sería por consiguiente responsable del nombre tanto del parque como de la calle, ya que ambos arrancan de dicha medialuna, aunque también podría ser atribuible al Revellín de Tejería, que estuvo donde hoy está la Plaza de Toros.

Mendiburu añade argumentos concluyentes a su tesis sobre el origen del nombre, como que si fuera por la forma semicircular del borde superior del talud sobre el Arga, se habría llamado la Media Luna desde siempre. Si fuera por la forma del media luna del parque, la parte urbanizada por Eusa, entonces se habría llamado ‘la Media Luna’ sólo desde los años 30 del pasado siglo. Y, sin embargo, la realidad es que a una gran parte de este parque se le llamaba desde el siglo XII ‘la Millera’. Parque y calle son bautizados como ‘la Media Luna’ en los años 30 aunque el topónimo Media-Luna está documentado desde 1860. Y ese nombre procede de donde ambos arrancan: la medialuna del fortín de San Bartolomé.
Lo más indignante de lo más indignante es acaso la razonable sospecha de Mendiburu de que la IA podría encontrarse, sin revisión alguna, detrás de la redacción del texto del cartelito dichoso, para lo que aporta un texto creado por la IA a petición del bloguero sospechosamente parecido al que encontramos en el cartel:
«El Parque de la Media Luna de Pamplona debe su nombre a su diseño paisajístico en forma de media luna menguante, un trazado bucólico y romántico que recuerda a la forma de ese astro, siendo uno de los parques más bellos y antiguos de la ciudad, ideal para pasear y disfrutar de su vegetación, como las secuoyas gigantes.«
Tenemos por consiguiente un cartel explicando la historia del parque lleno de erratas y problemas gramaticales, que además explica incorrectamente la historia y que encima puede haber sido redactado por la IA sin que nadie lo revise, o sin que el revisor encontrara nada que corregir. El único argumento en contra de la posible autoría es que resulta difícil creer que la IA, con todas sus limitaciones, pueda hacer algo tan mal. ¿Tomará nota el Ayuntamiento o persistirá en el error?
Enlace:
https://patximendiburu.blogspot.com/2026/01/media-luna-un-letrero-chapucero.html