Se veía venir, aunque no por anunciado el resultado es menos triste para Navarra, ni menos lamentable. Si las políticas izquierdistas y nacionalistas de los gobiernos del cambio se lo están cargando todo, la educación no iba a ser la excepción. Faltaba certificarlo y ahora tenemos un nuevo informe PISA para hacerlo. El declive de la Educación en Navarra viene de más atrás, pero en 2026 hemos desembocado en una situación catastrófica.

El gobierno foral trata de camuflar su incompetencia apelando a una caída generalizada en los resultados nacionales e internacionales, pero en este caso no sólo es que mal de muchos calvicie, sino que incluso asumiendo un contexto general de descenso Navarra baja de forma mucho más acusada que el resto. Adiós a los tiempos en que cuando al mundo le iba bien a Navarra le iba todavía un poco mejor y cuando al mundo le iba peor a Navarra le iba un poco menos mal que a la media. Ahora no es que el nivel educativo de Navarra haya caído muy por debajo del nivel educativo de la propia Navarra en 2022, no digamos de 2015, sino que estamos ya por debajo de la media española. Habrá que explicar a las nuevas generaciones que había un tiempo en que Navarra estaba en todo por encima del promedio y a la cabeza de España, pero a ver cómo se lo explicamos con los problemas que tiene la nueva generación con su comprensión lectora.

En competencia matemática, Navarra obtiene 461 puntos, apenas un poco por encima de la media española (457) y un poco por debajo de la media de la UE y la OCDE (463) , cuando en PISA 2022 la puntuación navarra fue de 492 puntos, superior a la media española (472), al total de la UE (474) y al promedio OCDE (473). Bien hecho, María Chi.

En Ciencias, Navarra alcanza 472 puntos frente a los 477 de la media española, los 481 de la UE y los 482 de la OCDE. En PISA 2022 Navarra obtuvo 489 puntos frente a los 485 de la media española, la UE y la OCDE. Çualquiera que no haya sido víctima del sistema educativo de María Chi y PS puede darse cuenta de que la media española ha caído 8 puntos, la UE ha caído 4 puntos y la OCDE sólo 3 puntos, frente a los 17 puntos de caída de la muy progresista Navarra de Chivite y Cerdán. Todo el mundo cae, sí, pero Navarra cae mucho más.

En competencia lectora, y este es un asunto capital, la Comunidad Foral ha obtenido 441 puntos frente a los 451 puntos de la media española, los 459 de la UE y los 461 de la OCDE. En 2022, Navarra obtuvo 478 puntos, España 474, la UE 475 y el promedio OCDE 476. Una vez todo el mundo cae, pero Navarra cae mucho más.

Analizando los resultados navarros por redes, la concertada una vez más vapulea en PISA a la pública. En competencia matemática la red pública obtiene 448 puntos muy lejos de los 486 de la red concertada. Ambas redes descienden en puntuación con relación a PISA 2022, pero los centros públicos 34 puntos y los concertados sólo 25. En Ciencias, la pública obtiene 456 puntos y la concertada 503. Los centros públicos bajan 21 puntos respecto a 2022 y los concertados 7. En competencia lectora la pública obtiene 423 puntos y la concertada 476. La pública desciende 40 puntos y los centros concertados 28.

Si lo que no obstante queremos es deprimirnos de verdad, la comparativa estremecedora es la que nos retrotrae al año 2015, cuando frente a los actuales 461 puntos en Matemáticas, los 472 en Ciencias y los 441 en competencia lectora, Navarra obtuvo 518 puntos en matemáticas, 512 en Ciencias y 514 en comprensión lectora. Navarra era la comunidad número 1 en Matemáticas y la número 3 en Ciencias y Lectura, esto nos convertía en la mejor comunidad de España porque nadie tenía mejores resultados conjuntos. También entonces, por cierto, teníamos la mejor sanidad pública o la menor tasa de paro, que además era la mitad de la actual. Ahora Navarra, tras el consejero guerrillero sandinista de Barkos, la chifladura de SKOLAE con Solana, y la llegada el gobierno foral de todo el universo cerdanista, de ser la primera pasa a estar por debajo de la media nacional en Ciencias y Lectura, y sólo un poco por encima aún en Matemáticas. No vale por tanto la excusa de que todo el mundo ha bajado, primero porque si todo el mundo baja hay que pensar en desmarcarse de cómo hace las cosas el resto del mundo, y segundo porque el resto del mundo baja pero nosotros bajamos mucho más todavía. Recordemos además que este deterioro salvaje de la Educación tiene lugar con máximos históricos de recaudación, así que no será por dinero sino por nefasta gestión.