A Jose Javier Múgica en el 25 Aniversario de tu asesinato a traición por falsos encapuchados, etarras cobardes, cachorros del vencido enemigo del 36, el nacionalismo vasco.
Posteriormente, intentaron quemarnos vivos dando fuego a la Sociedad estando reunidos. Silvestre abrió la puerta en llamas, reduciendo al agresor que huía. Somos como la semilla del sembrador, que nacimos entre la mala hierba nacionalista que nos ahoga. Así es Leiza.
El 8 de febrero se realizó una conmemoración a los asesinados por ETA en Leiza. Es importante que no se olvide. Doy gracias a Dios por el Don que me ha concedido de entender que la felicidad está en el perdón. Y “seréis perdonados”, dice el Señor.
Hoy te recordaré cómo salíamos de Leiza a “despintar” escritos amanazantes. También decías cómo en San Sebastián al cruzar uno te llamó “cadáver”. Me decías cosas que igual a los demás no confesabas. Siento, José Javier, no haberte atendido más.
El 20 de noviembre de 2025 recordábamos 50 años de la muerte del dictador Franco. ¿No eran más dictadores aquellos separatistas que, salvajemente, martirizaron a más de 7.000 católicos y católicas, Iglesias quemadas… hasta que Franco tomara las riendas?
Con la muerte de Franco también cayó nuestra libertad, la de los españoles leizarras. Más tarde, su testigo dictador pasó a manos del nacionalismo vasco. La dictadura más cruel jamás conocida. Por eso, muchos tibios y cobardes subieron al tren con ellos. Aún hoy, seguimos resistiendo un puñadico de fieles a ti, a Navarra y a España.
Resumiendo, Franco fue dictador por salvar a España y los nacionalismos siguen siendo dictadores por odio eterno a España. España ya no es grande y libre, diría yo. Es, más bien, un chollo para inmigrantes y así tapar la barbaridad de asesinados con el aborto y los trabajos rechazados por los españoles.
La democracia, entiendo y respeto, pero han hecho de ella un guante a medida. Los nacionalistas, los que no ganaron la guerra con armas contra Franco, ahora con unos pocos escaños lo consiguen todo para esconder lo impuro ¿Será el mal uso de la democracia quien destruya España?
Te diré con pena, que la Capilla de Leiza ha sido profanada, llevándose las Hostias consagradas, entre otras cosas. Perdónales Señor, aunque sí saben lo que hacen.
Pienso, José Javier, que el director de Diario de Navarra, al no vivir en Leiza pudiera dudar sobre la verdad de esta carta, espero me equivoque y la publique como todos los años.
Mis últimos deseos: Franco no, dictadura no, nacionalismo no. España sí. Un vasco con la cara tapada ni es vasco ni es nada.
Sin más me despido, José Javier.
Se dice: “no es cómo se entierra, sino cómo se le recuerda”.
No te olvido José Javier.
Pello Urquiola