Hace unos días los pasajeros de tres trenes entre Pamplona y Zaragoza tuvieron que ser auxiliados al quedarse parados sus trenes, en medio de la nada, enlatados y padeciendo elevadas temperaturas, a causa de una avería eléctrica en las vías.
⚡ ¡AUXILIO INMEDIATO EN LAS VÍAS! 🚄👮🏻♀️👮🏼♂️🚨
— Policía Foral – Foruzaingoa (@policiaforal_na) May 22, 2026
Patrullas de la Policía Foral, en una rápida intervención conjunta con BomberosNavarra, @guardia_civil_navarra y @cruzrojanavarra , hemos socorrido a los pasajeros de tres trenes varados por una avería eléctrica entre Pamplona y… pic.twitter.com/qmFimjPeOB
No es un problema puntual. Este tipo de averías e incidencias se vienen normalizando hace tiempo en toda la red ferroviaria, en Navarra y fuera de Navarra, a todo lo largo y ancho de España, por si los retrasos sistemáticos y los incumplimientos no fueran ya suficientes en esta nueva normalidad de progreso con los gobiernos del cambio.
Adif reordena el área de mantenimiento tras las crisis de Adamuz y Rodalies https://t.co/UgpZVVhR5M
— elEconomista.es (@elEconomistaes) May 26, 2026
Relevará a los responsables de la dirección técnica y las subdirecciones Norte y Este.
Por @victordeelena
Por supuesto a estas alturas está claro que la tragedia de Adamuz fue consecuencia de un deficiente mantenimiento y supervisión de la vía. A la gravedad de esta circunstancia se añade el hecho de que los impuestos son más altos que nunca y las arcas del estado están más repletas que nunca. Pero todo sin embargo funciona peor y todo es más peligroso.
Las víctimas del descarrilamiento de #Adamuz piden la dimisión del Ministro de Transportes Óscar Puente y del presidente de Adif https://t.co/1fuUKVPVTT
— Público (@publico_es) May 25, 2026
El gran apagón del año pasado tampoco fue mala suerte, sino resultado de una red incapaz de casar la generación y la demanda de electricidad con seguridad. Si se casa con seguridad la oferta y la demanda energética, no se cumple la agenda ideológica, si se cumple la agenda ideológica no se garantiza la seguridad del sistema.
🔊 Los audios de la desesperación en Red Eléctrica el día del apagón: «Es por la entrada de la solar, hay poca nuclear».
— okdiario.com (@okdiario) March 23, 2026
✍️ Por Eduardo Segovia (@SegoviaEduardo).https://t.co/sRTuUSVdpf
A todo esto hay que añadir el estado de la red de carreteras, llenas de grietas y socavones. El insuficiente mantenimiento es evidente pero además peligroso para la seguridad en muchos casos, no digamos para colectivos más vulnerables como el de los moteros. En el mejor de los casos el mal estado de la vía sólo va destrozando los coches, por otro lado a precios cada vez más inalcanzables para que el españolito medio se compre uno nuevo.
Deterioros graves o muy graves en el 49% de las carreteras de Navarra https://t.co/6O0Attfdg7
— Diario de Noticias (@NoticiasNavarra) July 9, 2025
Ya sea a escala nacional o foral, la falta de mantenimiento de todas las grandes infraestructuras del estado es evidente y perceptible para todos los usuarios. ¿Dónde está todo el dinero que recauda el estado ante este abandono? Por otro lado el abandono del mantenimiento puntual de las infraestructuras genera un problema creciente. Es decir: las reparaciones y labores de mantenimiento necesarias para recuperar el nivel óptimo de las vías, las carreteras, las infraestructuras eléctricas o las obras hidraúlicas, cada vez acumulan una cifra más elevada. Cuando llegue al poder otro gobierno, se va a encontrar como herencia con que debe afrontar unos gastos abrumadores para resolver la falta de mantenimiento acumulada durante años y años. Esto significa que el nuevo gobierno, a escala nacional o foral, será rehén de los gastos anteriores del gobierno actual y no podrá desarrollar sus propias políticas o rebajar impuestos por falta de presupuesto.
El negocio de los menas en Navarra: el Gobierno socialista de Chivite ha repartido 280 millones de euros en siete años
— LA GACETA (@gaceta_es) May 19, 2026
Por Juan Mira (@juanmirajarillo)https://t.co/pvjZHc7G2z
Todo lo anterior también significa que, hasta que llegue otro gobierno, la política del actual es descuidar el mantenimiento de las infraestructuras para desviar el presupuesto hacia gastos más populistas o ideológicos, desde subir las pensiones más allá de lo que permiten las cuentas para fidelizar el voto de la tercera edad, o conceder presupuesto ilimitado al euskera, pasando por sufragar a fondo perdido los gastos de mantenimiento de los miles y miles de inmigrantes que llegan sin recursos y sin control.