La defensa de la mujer como la lucha contra la pobreza es una de las grandes banderas de la izquierda. El problema con la izquierda es que sólo tiene banderas. La izquierda es como aquellos viejos anuncios en los que el tabaco se vendía como si fuera un medicamento para los nervios, el insomnio u otras dolencias. Los discursos van por un lado y los datos por otro. La izquierda genera pobreza, cuanto más radical más rápida y profundamente, y la izquierda deja también indefensa por completo a la mujer. En este sentido no es de extrañar que 2025 cierre como uno de los peores años por lo que se refiere a la violencia que sufren las mujeres en nuestro país.

Hace unas semanas decía Pedro Sánchez que aunque le rodean los casos de corrupción y no tiene mayoría, ni presupuestos, tiene que seguir a toda costa en el poder porque “les renta a las mujeres que sufren violencia de género tener un gobierno feminista que defiende sus derechos y no da un paso atrás”. Esto lo decía por supuesto con mucho énfasis y como si sólo él defendiera a la mujer. El problema es que 2025 es otro año que vuelve a cerrar sin un descenso significativo en el número de mujeres asesinadas. La cifra de mujeres asesinadas al año en crímenes pasionales sigue rondando la cincuentena desde hace 13 años. Esto indica precisamente que no ha habido cambios gobernara la derecha o la izquierda. Si Pedro Sánchez se aferra al poder será por tanto por otra cosa.


En lo que sí ha habido cambios y además espectaculares es en el número de violaciones y agresiones sexuales. Sánchez llegó al poder en 2019. En 2018 hubo 1.304 agresiones sexuales con penetración en los primeros 9 meses del año y en los primeros 9 meses del año ha habido 4.137. Es decir, con Pedro Sánchez en el poder las agresiones sexuales con penetración se han triplicado. Pero dice Pedro Sánchez que a las mujeres “les renta” apoyar este gobierno aunque vaya de la mano de Bildu y los separatistas y esté infestado de acosadores y corruptos.
Sánchez: "A los españoles les renta este Gobierno" pic.twitter.com/OPcpK7TZRn
— EL MUNDO (@elmundoes) December 14, 2025
Las cifras de mujeres asesinadas, por otro lado, no reflejan toda la magnitud del problema. La contabilidad gubernamental de las mujeres asesinadas es peculiar, por no hablar de toda la violencia que a su vez es provocada por mujeres, o que padecen niñas o abuelas. Los casos computan o no computan, van a un casillero o a otro, o directamente se silencian, según le convenga al gobierno y la agenda ideológica de sus socios.
El Gobierno esconde el 55% de las víctimas totales de violencia intrafamiliar.
— THE OBJECTIVE (@TheObjective_es) January 2, 2026
✍️ Marcos Ondarra (@MarcosOndarra). https://t.co/A9343yTNnb
La única actividad discernible del sanchismo en los últimos años relacionada con la mujer, aparte del negacionismo respecto a la violencia sexual importada, ha sido aprobar una ley sueltavioladores o fracasar en la compra de pulseras geolocalizadoras para los sospechosos de maltrato. Eso sí, ha levantado un Ministerio de Igualdad que básicamente se dedica a propagar mensajes de odio contra el hombre y a repartir 500 millones de euros anuales entre los amigues. A estos sí que les renta tener a Pedro Sánchez en el poder reaprtiendo el dinero.