Desde que Sánchez llegó al poder en 2018 se han producido en España unos 200.000 desahucios de vivienda, la mayoría de ellos correspondientes a personas en alquiler. Es decir, parece con el todo el montaje de Maricarmen que tenemos un gobierno muy sensible y preocupado por la vivienda y por la gente, que en cuanto se ha apercibido de la existencia de una anciana desahuciada se ha precipitado a cambiar las leyes para evitar otros casos. La realidad es que este gobierno de Pedro Sánchez, el jefe de una banda de corruptos, ha estado 8 años sin hacer nada viendo cómo eran desahuciadas 200.000 Maricármenes en todo ese tiempo. Ni a Sánchez ni a sus socios les han importado lo más mínimo los desahuciados hasta el momento en que se les han echado las elecciones encima; es más, no es descartable que hayan montado todo este tinglado precisamente para utilizar a los desahuciados pensando en convocar elecciones anticipadas.

Naturalmente este gobierno y sus asociados, que ahora se presentan como los campeones del humanitarismo y de la vivienda, son los responsables del problema de la vivienda. El problema de la vivienda en España tiene muchas patas, pero las tres principales son las siguientes, ninguna de las cuales por cierto atienden en sus decretos el sanchismo y sus socios:
1- No se construye. La izquierda ha decidido hace mucho que es enemiga del sector del ladrillo y de los constructores, así que no se construye. No nos sorprendamos de que haya escasez de casas y suban los precios si no se construye.
2- La izquierda hace que alquilar un piso de miedo. Al desproteger totalmente a los propietarios ante okupas e impagos, la gente tiene miedo de poner un piso en alquiler y baja la oferta. Si no obstante decide alquilarlo, como hay pocos pisos se produce un casting de inquilinos en el que los más vulnerables son los más excluidos. Si no puedes echar al inquilino que no paga, subes la exigencia de solvencia para elegir inquilino.
3- Tenemos casas para un país de 46 millones de habitantes, pero la izquierda ha abierto las puertas a la inmigración de forma que ahora tenemos 50 millones de inmigrantes. O sea que tenemos casas para 46 millones de habitantes pero tenemos 50, luego hay mucha escasez de vivienda, sobre todo en las grandes ciudades, y por tanto subidas de precios.
Ante este despliegue de humanitarismo electoral impostado hacia Maricarmen, no es de extrañar que uno de los colectivos más indignados sea el de los enfermos de ELA. Por supuesto los enfermos de ELA tendrá cada uno su opinión sobre el problema de la vivienda, sus soluciones, Maricarmen o los decretos de Sánchez, pero lo que observa asombrado es cómo el sanchismo se ha volcado con Maricarmen mientras a ellos los ignora por completo. ¿Es que valen menos las vidas de los enfermos de ELA que la vida de Maricarmen? No sólo es que el gobierno ha visto sin pestañear durante años cómo eran desahuciadas 200.000 personas que no eran Maricarmen, porque todavía no había elecciones, sino que en ese tiempo también ha mentido y desahuciado una y otra vez a los enfermos de ELA. ¿Dónde están las acampadas frente a Moncloa por los enfermos de ELA? ¿O es que las acampadas las organiza a su conveniencia Moncloa?
¿Por qué nunca ha habido manifestaciones masivas ni una acampada en la Puerta del Sol exigiendo la #LeyELA, para evitar que miles de personas se vean obligadas a morir durante tantos años?
— Jordi Sabaté Pons (@pons_sabate) September 29, 2026
Qué asco de ideología partidista.
Todo mi apoyo a Maricarmen.
No es que a este gobierno le importen los desahuciados pero no le importen los enfermos de ELA. Es sólo una cuestión numérica. Al gobierno sanchista no le importan ni los desahuciados ni los enfermos de ELA, lo que le interesa son las poyecciones elecotorales y te ayuda o te ignora en función de las mismas. Menos mal que Maricarmen no tiene ELA, o con este gobierno tan progresista y humanitario se podría dar por jodida.