Junts ha dejado tirado a Sánchez y nadie se puede extrañar demasiado, salvo quien se hubiera creído lo de que había una mayoría social progresista a la que el sanchismo representaba. Por el contrario, el sanchismo ha construido una mayoría precaria con partidos separatistas de derechas a los que ha comprado a base de amnistías o palacetes en Francia, ahora baja la marea y se ve que el bañador de Sánchez lo tenían Begoña o Mahamed VI. Tampoco es que Junts se preocupe mucho por la gente, pero se preocupa por sus encuestas y Junts tiene un problema que no tiene el PNV: Alianza Catalana, un partido separatista que defiende la propiedad, la seguridad y repudia a los okupas. La pregunta no es por qué Junts vota en contra de dos decretos pactados con los comunistas, la pregunta es en qué momento el PNV ha decidido que la Venezuela chavista es un modelo de éxito para España y de rebote para Euskadi. La chica de Puigdemont, por culpa de Alianza Catalana, no puede ya secundar las ocurrencias chavistas del sanchismo sin pagar un precio en las urnas, a ver cuánto tarda en pasarle lo mismo al PNV en Euskadi. De todos modos no es lo menos alucinante del día que, para satisfacer a Junts, el maravilloso decreto para salvar a la gente que iba a aprobar el PSOE incluyera una cláusula para excluir su aplicación a Cataluña, a pesar de lo cual lo iba a apoyar ERC. Esto es un poco como lo del reparto de ilegales: es una bendición maravillosa pero mejor te los quedas tú.
Los decretos son tan positivos para la gente ® que tratan de convencer a Junts de que los voten con el argumento de: "tranquilos, que eso no se va a llevar a cabo en Cataluña.
— Jon Méndez (@JonMendezIz) October 2, 2026
Es solo para los españoles de segunda". pic.twitter.com/P6jGWAflKr
La izquierda como siempre nos coloca ante un falso dilema: estás con la pobre gente o estás con el socialismo. La realidad es que lo que empobrece a la gente es el socialismo. Cuanto más socialismo, más miseria, más desamparados y encima menos libertad. Es exactamente hacia donde nos lleva el sanchismo. Sánchez y sus asociados se presentan respecto a la situación de la vivienda como si estuvieran en la oposición, la situación no tuviera nada que ver con ellos y propusieran una solución alternativa para llegar al poder, cuando llevan 7 años gobernando, la mala situación es el resultado de su política catastrófica y lo que están proponiendo como salida es doblar la dosis de veneno.
Pagas el 50% de la casa y la Generalitat otro 50%.
— velardedaoiz2 (@velardedaoiz2) October 1, 2026
Y al cabo de 40-50 años, el 100% de la casa es de la Generalitat y el 0% tuya y/o de tu familia.
Y este hijo de un trailer repleto de 3 millones de putas se permite el lujo de hablar de “fondos buitre”. pic.twitter.com/eG3mmTPUf7
El debate sobre la vivienda, si sabe explicarlo, la derecha lo tiene ganado. Convirtiendo a los vulnerables en intocables no consigues que no sean desahuciados, consigues que nadie les alquile un piso, precisamente porque el propietario sabe que no podrá echarlos en caso de impago. Por supuesto hay que dar una solución a los vulnerables (los de verdad) que no pueden pagar, pero esa solución no puede ser dinamitar la propiedad sino ofrecer el estado una alternativa.
Veo a muchos reclamar en estos momentos la suspensión de la amnistía en favor de los dirigentes de Junts. ¿Pero la amnistía no era un mecanismo de reconciliación nacional? ¿Ahora resulta que era el pago para comprar por adelantado el voto de Junts? Asombroso.
— Juan Ramón Rallo (@juanrallo) October 1, 2026
Las verdaderas soluciones del problema para mejorar la situación de la gente, atendiendo a las causas en vez de hacer sólo política paliativa y sin atender a los efectos secundarios, pasa por liberalizar suelo, bajar impuestos a todo el proceso para abaratar el precio final, minimizar la burocracia para iniciar obras (no puede ser que una obra tenga que esperar meses o años a conseguir un permiso que la IA podría analizar y aprobar en un minuto), construir, proteger al propietario para que no de miedo alquilar o comprar, aprobar una ley antiokupas, y ofrecer una alternativa a las personas con necesidad, pero sólo a las personas con necesidad, no a los caraduras, sin dinamitar la propiedad y sin cargar sobre el propietario, generalmente una persona de clase media, un peso que le corresponde al estado y para el que se pagan los impuestos al estado.
🔴 Sánchez sopesa adelantar las elecciones de manera inmediata si decaen los dos decretos sobre vivienda y miembros del Gobierno lo ven muy probable: la cita con las urnas sería el 29 de noviembre https://t.co/GtChO0wQ74 pic.twitter.com/BREDU0Apvs
— Europa Press (@europapress) October 2, 2026
Salta a la vista que Sánchez no ha montado todo este tinglado mediático de Maricarmen, siete años de gobierno y miles de desahucios después, para solucionar el problema de la vivienda, sino para cambiar el relato. A su favor hay que decir que lo ha conseguido. En vez de hablar de Ceuta, corrupción y pucherazo llevamos más de una semana hablando de Maricarmen. ¿Pero de qué te sirve conseguir ganar el relato si no convocas elecciones? Naturalmente a Sánchez le importan un protón los desahuciados, así que si convoca o no elecciones depende de lo que considere que le conviene a él, y este es el dilema de Sánchez: relato o blindaje.
La intervención para bajar el alquiler arrasa en la izquierda y se impone también entre los votantes del PP y Vox. Más de dos tercios de la sociedad abogan por medidas para frenar los precios aunque sea a costa del casero https://t.co/oWTM1dLIn4
— EL PAÍS (@el_pais) October 2, 2026
Si convoca elecciones, cuando convoque elecciones, se trata de que el debate no gire en torno a la corrupción sino en torno a otra cosa, y que esa otra cosa sea lo más favorable posible a Pedro Sánchez. Una opción era abrir el debate sobre monarquía o república, pero quizá han sondeado y concluido que hay un apoyo mayoritario a la monarquía, y en cambio han encontrado que la intervención del mercado de la vivienda resulta más popular, por tanto habrían elegido ese tablero para disputar el partido. Eso sí, hay que jugar el partido. El otro elemento de presión sobre Sánchez para convocar elecciones ahora es que si no convoca se descubre el truco de que no le importaban los desahuciados. Es decir, la única forma ahora de aprobar los decretos sería convocar elecciones y ganarlas. Si no las convocas por miedo a perder el poder y dejas tirados a los desahuciados se te ven las costuras y cuáles eran tus prioridades. Además, ¿para qué mantener el poder si no puedes gobernar? Esto nos lleva a la otra parte del dilema, que es el blindaje. En este momento Sánchez tendría el relato construido para intentar convocar unas elecciones tratando de convertirlas en un plebiscito sobre vivienda. Obviamente eso no le garantiza la victoria y en el tiempo hasta las elecciones aparecerían más asuntos y no se hablaría sólo de vivienda, pero es dudoso que el gobierno pueda convocar en otro momento más propicio, más aún si sabe qué cosas están investigando la Justicia y la UCO y en qué momento pueden salir bajo el foco. Así pues la duda del príncipe Hamlet es convocar ahora al calor de los decretos Maricarmen, porque puede no haber momento mejor en el futuro, o aferrarse al blindaje frente a la Justicia de seguir en Moncloa. Se hará lo que Sánchez determine que le viene mejor a Sánchez.