Los antidemócratas son los que pueden celebrar tranquilamente sus mítines sin que les peguen. Es decir, si Bildu, el PSOE, Podemos, PNV, el Frente Amplio o ERC pueden celebrar tranquilamente sus mítines y sus actos de partido, y nadie acude a pegarles, pero VOX u otros partidos sí tienen problemas, entonces es que la derecha es respetuosa con la gente que piensa diferente y no así la izquierda. Si la derecha fuera fascista o hubiera un problema con la extrema derecha, entonces serían los partidos de izquierda o nacionalistas los que no podrían celebrar pacíficamente sus mítines. Que sea la derecha la que no puede celebrar sus mítines es la prueba del nueve de que la falta de mentalidad democrática la tiene la izquierda. Nadie de VOX a reventar los mítines de los demás, en cambio VOX no puede celebrar tranquilamente sus mítines. ¿Quién es entonces el que amenaza la libertad?
Far-left extremists just violently attacked a Vox Party supporter in Avilés, Spain.
— Visegrád 24 (@visegrad24) October 21, 2026
Ahead of the next month’s election, the far-left has ramped up its attacks against supporters of the main Spanish party which opposes mass-immigration. pic.twitter.com/VhkGNFwXuI
Los que se llaman a sí mismos antifascistas son antidemócratas, violentos, totalitarios y odian a los judíos. Es decir, que sólo se distinguen de los fascistas por el color de las camisetas. Llamar antifascista a determinada chusma violenta y antidemocrática es como llamar anticaníbal a gente que se come a otra gente diciendo que son caníbales. Dicho esto los problemas de VOX para poder celebrar en paz un mitin en La Coruña, en Avilés o a este paso en cualquier parte de España es un hecho que no hace sino evidenciar la anormalidad democrática que estamos viviendo.
🇪🇸 | Se desatan disturbios en A Coruña, España, tras un intento de ataque de extrema izquierda a un mitin del partido Vox. pic.twitter.com/2cw1CO3vRZ
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) October 21, 2026
La izquierda ha decidido que o gobierna ella o te pega. Que si quieres paz tienes que pensar como ella. Que no pensar como ella te hace susceptible de merecer una etiqueta que legitime pegarte. No pueden calificarse de normales unas elecciones en las que los asistentes a los mítines de los partidos de la oposición son sistemáticamente agredidos en todas las ciudades. Si por tener unas ideas te pegan y por tener otras no, que no te peguen se convierte en el principal argumento para tener esas ideas y no otras. La izquierda no puede arrogarse el derecho a decidir dónde se pueden dar mítines y dónde no, qué se puede decir y qué no, quién puede decir lo que piensa sin que le peguen y quién no.
Santiago Abascal: "Insisto que esto ha ocurrido porque la Delegación del Gobierno quiere que ocurra. Yo advertí que iba a ser una campaña de violencia. Que el Gobierno iba a utilizar a sus milicias" @Santi_ABASCAL @vox_es #Horizonte pic.twitter.com/za3ZLQ51zy
— Horizonte (@HorizonteCuatro) October 21, 2026
Tenemos además a otra parte de la izquierda que por un lado rechaza la violencia contra los que no son de izquierda, pero al mismo tiempo les llama provocadores. Pensar distinto que la izquierda es ir provocando, no te quejes cuando te violen. Ya sabes cómo tienes que pensar para que no te violen. El que te pegó por no ser izquierdista fue provocado por ti, así que hay que repartir las culpas al 50%. En realidad el izquierdista que te pegó prácticamente no tuvo más remedio que pegarte. Antes de empezar a abrir la boca debiste preguntarle qué podías decir y qué no. La propia televisión pública de este país relata las agresiones a los asistentes a un mitin de un partido de la oposición como protestas contra el fascismo. Es decir que la oposición a la izquierda es fascista y que agredir a la oposición es protestar contra el fascismo.
La Policía Nacional echa a los manifestantes que han ido a protestar contra el fascismo cerca de la plaza de Camposagrado, donde tenía lugar el acto de precampaña de Vox en Avilés#Canal24horas pic.twitter.com/D4YS8LDi3P
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 21, 2026
¿Hay todavía en España una izquierda democrática que respeta a quien no piense como ella y no pretenda imponer lo que pueden decir y pensar los demás? ¿Dónde está esa izquierda? ¿En qué partidos o en qué medios se la puede encontrar? Debe ser una izquierda muy pequeña porque no se la ve en ningún lado. Atribuyen a Voltaire la frase de que “no estoy de acuerdo en nada de lo que usted dice, pero daría mi vida por su derecho a decirlo”. ¿Dónde se puede encontrar en España hoy en día a esa izquierda volteriana? La izquierda actual usa la Enciclopedia para tirártela a la cabeza.