La nueva taberna de Pablo Iglesias, con precios capitalistas y alarma de Securitas Direct

Lo de las contradicciones de Pablo Iglesias es ya un clásico a estas alturas, al punto que él mismo las reconoce abiertamente aunque en vez de resolverlas se limita a cabalgarlas. O sea, que sigue instalado en ellas y a otra cosa mariposa. Lo que pasa es que cuando la vida de uno va por un lado y el discurso por otro lo honesto es cambiar de vida o de discurso para que haya una correspondencia entre ambos, más cuando a lo que se dedica uno es precisamente a vender su discurso, cualquier otra cosa es el calvo vendiendo crecepelo. Entre las contradicciones históricas de Pablo Iglesias tenemos su relación con Irán, en contraposición con su feminismo, o su mansión de Galapagar, en contraste no sólo con su rechazo bolivariano a la propiedad o la acumulación de riqueza, sino a su discurso previo contra la casta política aislada de los problemas del pueblo en sus urbanizaciones y chalets.

Por supuesto hay muchas otras contradicciones en la vida personal de los Iglesias, como el contraste entre el rechazo podemita a la herencia, como punto de partida de todas las desigualdades sociales, y la jugosa herencia de Irene Montero, defendida por esta a capa y espada para legitimar su patrimonio frente a la crítica popular.

Con estos antecedentes poco puede sorprender el caso de la nueva Taberna Garibaldi, sucesora de la astrosa Garibaldi anterior. Las malas lenguas señalan que había tanta roña acumulada en la vieja taberna (véanse las imágenes) que era más fácil comprar otro local que limpiarlo. Sea como sea tenemos nuevo local y nuevas cosas que decir respecto a este nuevo local.

Para conseguir el nuevo local comercial, parece que los Iglesias han decido no poner (y arriesgar) dinero de su bolsillo, como haría un malvado capitalista. Para pagar los negocios de los Iglesias ya están los devotos de los Iglesias. En una operación capitalista, si un empresario pretende ampliar su negocio reinvierte los beneficios, o si intenta captar dinero ajeno emite acciones de la empresa, haciendo socios y partícipes de la sociedad (y de los beneficios) a quienes invierten en el negocio. Los pardillos devotos de Iglesias simplemente sacan el dinero de su bolsillo para meterlo en el de los Iglesias, a cambio de nada. Y aún se creen estos avispados devotos que quien se aprovecha de ellos es el capitalismo.

Por lo que puede apreciarse en la web de la taberna, la carta del establecimiento conserva básicamente la misma oferta y nomenclatura que la vieja Garibaldi. En realidad es todo lo mismo y a los mismos precios (o superiores) que cualquier otro bar-restaurante de la zona sólo que con nombres más rojipardos. La ensalada de tomate y lechuga de toda la vida la llamas Garibaldi y la clavas por 11 euros. Qué menos que 10 euros por unos tacos si los llamas La Venganza de Moctezuma. Moctezuma por otro lado todos sabemos que era un demócrata y un referente de la defensa de los derechos humanos. Hablando de demócratas y defensores de los derechos humanos que no desaparezca el guiño al etarra Josu Ternera, para el apartado de platos veganos. Que no falten tampoco referencias amables en la carta a dictadores como Fidel Castro. ¿Alguien se imagina a Abascal montando una taberna en la que los platos de la carta fueran el filete Generalísimo o la ensalada Adolf? Eso sí, en la taberna de los Iglesias todo a precios de mercado, presumiblemente también los salarios, en el mejor de los casos, ¿o no pagaba Canal Red 200 euros mensuales a los becarios? Que no parezca que las alternativas al capitalismo no son imaginarias. Nadie en el fondo hace mejor propaganda a favor del capitalismo que los Iglesias.

Iglesias ha financiado la apertura de la nueva taberna con un crowfunding en el que ha conseguido 148.400 euros de 3.309 donantes. O sea, que gracias a estas donaciones la familia Iglesias se ahorra el equivalente a poco más de un año de sueldo de Irene Montero, que como eurodiputada cobra 124.529 euros al año. Para preservar la integridad de la inversión, eso sí, fijándonos en la plaquita de la fachada lo que podemos ver es que Iglesias le ha puesto al local una alarma de Securitas Direct. Hay que defender las propiedades de los comunistas, claro que sí.

El problema no es sólo el contraste entre el discurso comunista antipropiedad y el amor a la propiedad de uno, sino también el recurso específico a Securitas Direct, empresa que ha sido blanco directo de las críticas del propio Iglesias. ¿Qué será lo próximo, llamar a Desokupa si le invaden el local?

Las contradicciones entre las palabras y los hechos a la vista están, claro que para eso están las gafas de escayola made in la RDA. Como decíamos el propio Iglesias reconoce vivir en la contradicción y cabalgarla, lo mismo que vino a decir de su personaje Errejón, la pregunta es si llamar Pasionaria o Durruti a un cóctel es cabalgar las contradicciones o reírse del personal.

Compartir este artículo
  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín