El triste papel de RTVE es ser una descomunal estructura de gasto público, ser además una agencia de colocación del sanchismo y ser por fin una máquina generadora de guerracivilismo, ya todo ello sin ningún disimulo. En las últimas horas pueden encontrarse apabullantes ejemplos de todo ello aunque pueden encontrarse desde mucho antes, de hecho el punto de inflexión es la tragedia de la DANA. Antes había una RTVE convertida en el típico aparato de propaganda del gobierno y látigo de la oposición como siempre ha pasado en todas las televisiones públicas, pero a partir de la DANA, en aquella infausta mañana en que la prioridad del gobierno fue asaltar la televisión en vez de atender a las víctimas, todo cambió. Desde aquel momento no es que se haya puesto en marcha un proyecto gubernamental, pero tratando de guardar una apariencia de independencia, sino que por el contrario se practica un abierto culto al gobierno, que no sólo no se disimula sino que se exige practicar con devoción absoluta. Puede haber quizá algún medio tan ultraizquierdista como RTVE en este momento, como el canal de Pablo Iglesias, pero no más ultraizquierdista que RTVE. De hecho, RTVE se ha convertido en un trasunto del canal de Iglesias, pero con cientos de millones de euros del dinero de todos.
La gestión sanitaria de Ayuso mata más de ETA, ha dicho una tertuliana de @Ruiz_noticias mientras la reían la gracia. Y @SarahPerezSanta tiraba de argumentario para hacer una comparativa con Txapote. Es una manipulación tras otra en @rtve 👇 pic.twitter.com/bvkDEkLhme
— Plataforma TVE Libre (@TvPlataforma) December 8, 2025
Sería una ingenuidad sin embargo pensar que RTVE es el canal público de Pablo Iglesias. Es decir, es el gobierno de Sánchez el que decide lo que se emite y lo que no desde RTVE. Si RTVE es una réplica del canal de Iglesias, es porque el PSOE quiere usar a Iglesias y los teleñecos y cacatúas de su canal como portavoces. De este modo se dice lo que quiere el PSOE que se diga, sólo que llegado el momento puede trasladar la responsabilidad a los peones de Iglesias. También llegado el momento puede amputar a esos peones con mucha más libertad que si fuera el propio PSOE actuando contra sus propios peones.
Pablo Iglesias en TVE: "Si por mí fuera, no sólo ilegalizaba a VOX. También al PP por los casos de corrupción".
— Lucia Etxebarria (@LaEtxebarria) December 6, 2025
Cada día un poquito más cerca de Venezuela . Miedo y pavor pic.twitter.com/clfpHQZd8k
Estando RTVE en manos de la izquierda más extrema no puede extrañar que desde la televisión pública se llame golpistas, prevaricadores y lawfare a todos los jueces que estorban al gobierno o persiguen a los corruptos del sanchismo. Tampoco que se pida la ilegalización de toda la oposición o que se incruste a una activista en un programa juvenil de música para blanquear a la ETA. Si lo has visto en Red, lo puedes ver en RTVE. Lo raro de hecho es ver en Red algo que no estés viendo también en RTVE. El discurso es ya perfectamente intercambiable entre ambos canales. Se puede ser tan ultraizquierdista como RTVE o menos. No cabe ser más ultraizquierdista que RTVE. Lo que no cabe tampoco es tener más dinero que RTVE para practicar el ultraizquierdismo. El dinero de todos, por supuesto, incluyendo el de la media España que RTVE llama a cancelar, agredir, criminalizar e ilegalizar. Nos gustaría estar exagerando, pero en este mismo análisis ofrecemos abundantes ejemplos de todo ello.
Inés Hernand:
— Pedro Otamendi (@PedroOtamendi) December 6, 2025
“Hay mucha tergiversación con ETA. La izquierda abertzale vasca era pacifista”.
Me quedo sin palabras. 🤦🏻♂️ pic.twitter.com/5i0wkcpUiK
RTVE encarna por lo demás el cinismo ilimitado de este gobierno. No hay medio convertido en mayor máquina del fango, mayor difusor de bulos o mayor propagador del odio que RTVE. Mientras el gobierno habla de lo preocupado que está por la desinformación en las redes sociales o en ciertos medios que lo critican, y propone medidas para controlar y censurar la información, RTVE debería ser el primer medio reprendido por practicar todo aquello pretende perseguir el gobierno. A través de RTVE vemos perfectamente que lo que quiere perseguir el gobierno no es la desinformación, sino la información que le molesta y las críticas al gobierno, y que por el contrario legitima, financia y ampara cualquier discurso de odio o cualquier desinformación que beneficie al gobierno. RTVE es el canal de televisión público que tendría cualquier gobierno totalitario, el que marcaría a los demás el nivel de opinión tolerada para no ser perseguido por el gobierno.
🇪🇸 | La peruana Laura Arroyo, trabajadora de Pablo Iglesias, felicita a los etarras de Pamplona por pegar una paliza a un periodista y a otros jóvenes patriotas españoles en la televisión pública. pic.twitter.com/Z5vuPWuqOA
— ʜᴇʀQʟᴇs (@herqles_es) November 1, 2025
Llegados aquí la pregunta, sobre todo al otro lado del muro sanchista, es el modelo de televisión pública que queremos. Las opciones son limitadas. Podemos tener una televisión pública independiente, permanentemente izquierdista, izquierdista o derechista por turnos, o podemos no tener televisión púbica y ahorrarnos esa fuente de guerracivilismo y ese dinero.
Irene Montero: "Sentencia golpista. Tenemos que responderles. Si el PSOE no puede con esta derecha golpista, hay izquierda que sí tenemos ganas y energía para hacerles frente y que no pueda campar a sus anchas".
— Guaje Salvaje (@GuajeSalvaje) December 9, 2025
Aviva la crispación y llama a la violencia.pic.twitter.com/tGIqfH78vZ
En realidad, todos sabemos que es imposible una televisión pública objetiva. No existe en ningún sitio, tampoco en Gran Bretaña, en que haya subsistido o siquiera existido ese modelo. La tentación de control es demasiada para los partidos políticos. Si la derecha apostara por una RTVE más o menos objetiva cuando ella gobierna, entonces habría o una tele objetiva cuando gobernara la derecha y una tele pública ultraizquierdista cuando gobernara la izquierda, mal negocio por tanto para la derecha. Por lo anterior, una televisión pública permanentemente de derechas tampoco es posible, porque en cuanto tiene el poder la izquierda la pone a su servicio. Una televisión pública permanentemente de izquierdas sí es en cambio posible porque la derecha, en vez de entrar con un lanzallamas, conserva a menudo al llegar al poder la estructura de personal, programas y contenidos que previamente ha dejado la izquierda. Las dos alternativas para la derecha, si no es tonta, son por tanto o convertir a RTVE en cuanto llegue al poder en un instrumento para machacar a la izquierda desde el presupuesto o cerrarla. Habría que preguntarle entre estas dos cosas qué prefiere a la izquierda.