China, el mayor verdugo del mundo

China se ha convertido en el nuevo referente político de la izquierda sanchista. Tras este abrazo al comunismo totalitario de Xi Jinping hay motivos ideológicos pero también un negocio. La dictadura china mueve cientos de miles de millones de euros y es por tanto un árbol al que para hacer negocio conviene arrimarse. El amor al comunismo dictatorial se mide en yuanes.

¿Alguien se imagina a un líder democrático viajando al Chile de Pinochet para tratar de construir un nuevo orden mundial en torno a aquella dictadura? Querer convertir a China en el eje del nuevo orden mundial es un dislate y una inmoralidad. La mayor dictadura del mundo no puede convertirse en el piloto del nuevo orden mundial. Podrá gustar más o menos Trump, pero es un presidente democrático de un país democrático, elegido democráticamente a pesar de los intentos de asesinarle, que podrá ser sustituido democráticamente cuando así lo decida mayoritariamente el pueblo estadounidense. Alinearse con el bloque encabezado por China es apostar por un orden dictatorial, sanguinario y totalitario cuyo modelo global no es democrático.

El titular de que China es el mayor verdugo del mundo, diga lo que diga Yolanda Díaz, no es un titular que se saca de la manga Navarra Confidencial, es algo que reconoce la propia Amnistía Internacional. China ejecuta cada año más personas que todo el resto del mundo junto.

Amnistía Internacional, referente de los partidos políticos de izquierda cuando les interesa, denuncia no sólo la cantidad de ejecuciones gubernamentales en China, que se cuentan por miles, sino que en China no hay independencia judicial, los procesos carecen de garantías, no están asegurados el derecho a la defensa ni la presunción de inocencia, las leyes son arbitrarias y permiten al gobierno una aplicación abusiva e ilimitada, y además se aceptan legalmente como prueba las confesiones obtenidas bajo tortura.

En China existen nada menos que 46 tipos de delitos castigados con pena de muerte, incluyendo los delitos de traición, separatismo, rebelión armada o disturbios. Es decir, que en China todos los socios de Sánchez habrían sido pasados por las armas, al mismo tiempo que nos venden lo maravilloso que sería un orden internacional basado en el liderazgo de China. Podemos defiende el derecho de autodeterminación, lo que en China hubiera significado el fusilamiento de Pablo Iglesias e Irene Montero. Ahora sin embargo Pablo Iglesias se ha convertido en un comercial de vehículos chinos que defiende la autodeterminación en España por un lado y la sagrada unidad de China por otro.

Una parte del discurso de la izquierda española sin duda es sincero y contempla la dictadura china como un referente deseable y envidiable, en el que no tendrían que preocuparse por sus casos de corrupción, por las investigaciones judiciales, por los medios críticos, por la mala gestión, por la oposición, por los resultados electorales o por la alternancia en el poder. No obstante China añade a menudo yuanes al entusiasmo para ayudar a garantizarlo.

Recordemos por otro lado que China no goza de una buena imagen de un permanente discurso laudatorio en los medios españoles por casualidad. El imperialismo chino comienza por los medios de comunicación y en este sentido Xi Jinping lo mismo ha comprado los contenidos del canal de Pablo Iglesias que las principales productoras que generan los contenidos de los programas de televisión en España. El fondo chino Orient Hontai Capital es el accionista mayoritario de Mediapro, Globomedia o El Terrat. Esto significa que cuando vemos programas como El Intermedio o La Revuelta, detrás hay un fondo chino controlando la producción. ¿Podemos sorprendernos de que en estos programas se aplauda el acercamiento de España a China o se demonice a Trump?

Compartir este artículo

Un comentario

  1. Que le une A Sánchez con China, o con los convocados a la IV Reunión en Defensa de la Democracia (?) de este sábado, organizada por la Moncloa en la Ciudad Condal. Con presencia de Lula da Silva y los presidentes de México, Colombia y Uruguay, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Yamandú Orsi: 1) Desprecio por la libertad individual. 2) Victimismo lo malo es culpa de los demás. 3) Pretensión democrática para dar legitimidad a su caciquismo. 4) Enriquecer a los amigos populistas en puestos “clave” obviando la experiencia y eficacia, dando así apertura a la corrupción como estamos viendo.

Deja una respuesta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín