Hoy es 7 de octubre, aniversario de los salvajes atentados de Hamás contra Israel en 2023. Desde luego el conflicto árabe-israelí no comienza en esa fecha, pero aquellos atentados desencadenaron la situación actual. El negacionismo a lo Barbie Gaza de todas las atrocidades que entonces se cometieron contra la población civil israelí es tan insostenible que los vídeos que las demuestran los subieron a las redes sociales los propios terroristas de Hamás, para presumir.
7 de Octubre. pic.twitter.com/ih0whVJp2B
— 🅰🆁🆂🅴🅽🅸🅲🅾 🈷️🈴️🈷️ (@Arsenico_bis) October 7, 2025
¿Justifican aquellos atentados todo lo hecho desde entonces por Israel? En todo caso habrá que juzgar la situación actual sin omitir el recuerdo de estos atentados que dan inicio a la situación actual. ¿Qué esperaba Hamás que sucediera tras este ataque a Israel? ¿Se detuvo Hamás a pensar sobre las consecuencias que iba a tener sobre la población de Gaza iniciar una guerra contra Israel? ¿Cuánta muerte y horror podrían haberse evitado desde hace décadas desde el mutuo derecho a existir? ¿Se le puede exigir al otro la paz sin reconocerle al mismo tiempo el derecho a existir?
Bill Clinton on Palestinians:
— Dr. Eli David (@DrEliDavid) November 18, 2023
“I killed myself to give the Palestinians a state. I had a deal they turned down that would have given them all of Gaza… between 96 and 97% of the West Bank, compensating land in Israel, you name it.”
pic.twitter.com/YSAOI4wsXG

Incluso entre los articulistas del Noticias y entre los manifestantes del sábado en Pamplona hay quien parece mantener un mínimo de lucidez ante esta cuestión. Aingeru Epaltza confiesa que se tuvo que ir de la manifestación ante los constantes gritos en euskera de Israel suntsitu, destruir Israel. Tampoco es que Epaltza estuviera muy avispado al acudir, ya que el propio lema de la manifestación también exigía deshacer Israel. Pero al menos Epaltza se dio cuenta de que no podía secundar aquellos eslóganes y se marchó de la manifestación. ¿Por qué no hizo lo mismo Chivite?

Para empezar la presidenta de Navarra no puede permitirse el lujo, a diferencia de Espaltza, de acudir a una manifestación sin conocer el lema, propósito y convocantes de la manifestación. Pero si a pesar de todo acude e ella tiene que abandonarla al ser consciente sobre el terreno de la naturaleza de esa convocatoria o los actos en que degenera. Tiene además que expresarlo públicamente, con más razón que lo ha hecho Epaltza. Si acude y abandona la manifestación, tiene que dejar tanta evidencia de lo uno como de lo otro, para que lo uno no se coma lo otro y para que quede clara su posición. A estas alturas, sin embargo, no consta que Chivite abandonara la manifestación o que lo hiciera por desacuerdo con los eslóganes o el lema bajo los que estaba transcurriendo. Si Chivite no se ha desmarcado públicamente de la manifestación como públicamente la secundó, es que comparte los eslóganes y el lema bajo el que se convocó.
Mientras varias empresas establecidas en Nafarroa y sin ninguna condena institucional, colaboran con el ente nazi sionista israelí su presidenta, María Chivite @mavichina ejerce de postureo en la manifestación en denuncia del genocidio y exterminio del pueblo palestino convocada… pic.twitter.com/kEHTPlK8xp
— IA castillo ✳️🇵🇸🇨🇺 🇪🇭☭ (@uharteko1956295) October 4, 2025
Peor aún. Ya anteriormente Chivite había mostrado su emoción ante la pancarta de otra manifestación previa en la que se pedía la destrucción de Israel, lo que dificulta pensar que estemos ante una actuación fruto del desconocimiento. El mismo eslogan que a Epaltza le hizo abandonar la manifestación, a Chivite le provocaba adhesión y emoción. Chivite no ha borrado tampoco esta publicación.

¿Nadie asesora a Chivite en estas cuestiones? ¿Ni antes? ¿Ni durante? ¿Ni después? ¿O es que Chivite no escucha a nadie? ¿De qué clase de gente se rodea Chivite? ¿De gente que todavía se entera de las cosas menos que ella y que por tanto no necesitaría? ¿O es que a Chivite sólo se le puede decir lo bien que hace todo y lo estupendo que le sienta el peinado? La alternativa es que realmente Chivite apoye la aniquilación de Israel como el último energúmeno que gritaba Israel sunsitu. Esto es como estar en contra de un genocidio para estar a favor de otro. Como si lo que hubiera que buscar no fuera la paz sino uno u otro genocidio. El deseo de resolver un conflicto aniquilando a una de las partes no es pacifismo. Chivite está tardando en desmarcarse de los lemas genocidas, salvo que no quiera desmarcarse de ellos.