Muy atrás quedan los tiempos en que Asirón iba a proclamar Pamplona como ciudad libre de personas sin techo. En realidad, los medios y colectivos de la izquierda abertzale ya estaban dando publicidad a este increíble logro de progreso conseguido apenas unas semanas después de desalojar a Ibarrola de la alcaldía, tras un pequeño trato con Sánchez a través de Cerdán, poniendo de manifiesto que esto de acabar con los problemas de los sin techo era una mera cuestión de sensibilidad y voluntad, como acabar con la pobreza, el problema de la vivienda o las violaciones. Las violaciones sin embargo se han triplicado, la vivienda está por las nubes o no hay oferta y el sinhogarismo campa literalmente por sus respetos. Una persona murió de frio a los pocos días de anunciarse la gloriosa victoria de Asirón sobre el sinhogarismo destapando la pantomima, pero ahora estamos a otro nivel.
Apoyo Mutuo asegura que en Iruñea nadie duerme en la calle desde que Asiron es alcalde https://t.co/oSID6HAQgD
— naiz: (@naiz_info) January 4, 2024
📝 Lo cuenta @AritzIntxusta
El fallecido en la calle en Pamplona murió de frío https://t.co/Oht4lc903j pic.twitter.com/2WD9GJaxk9
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) January 16, 2024
Aranzadi es una pequeña Ceuta, una zona que se ha convertido en un auténtico foco de sinhogarismo e inseguridad. De hecho, Aranzadi ejemplifica perfectamente la cadena entre inmigración descontrolada y masiva, sinhogarismo y delincuencia. Es por ello que primero Asirón ha visto que se le desbordaban los recursos para dar asistencia a todos los sin techo cuyo número crece sin parar en Pamplona, por lo que después ha tenido que desalojar por la fuerza a toda la gente por todos los problemas que se le generaban en Aranzadi. No es ya que tengas un montón de gente durmiendo en tiendas y plásticos, es que no puedes dejar de actuar porque se te acumulan los acuchillamientos y violaciones. Al final ni Asirón puede mirar a otro lado, pero entonces llegamos al próximo punto.
Y ahora que? Cuantos informes había de agentes de @PoliciaPamplona advirtiendo de que la Vuelta de Aranzadi era un polvorín de acampadas ilegales de magrebíes. Hay muchos responsables además de los violadores. Una víctima evitable @ehbilduirunea https://t.co/asswRfSJ4j
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🔴🔴🔴Intenta matar a su propio padre acampado en Aranzadi y acaba acuchillando a otro hombre en el cuello | Diario digital con las noticias de Pamplona https://t.co/wdzaLuda5l
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) September 1, 2026
Al duro contacto con la realidad, el discurso populista de Asirón y la ultraizquierda colapsa por completo y el ayuntamiento acaba haciendo lo mismo que cualquier otro ayuntamiento gobernado por la derecha, sólo que acaso peor, más tarde y con el problema más crecido por ello. Pero entonces, ¿dónde está la diferencia con la derecha? Si la derecha era hitleriana por desalojar a los sin techo, ¿por qué no es hitleriano Asirón cuando hace lo mismo? Y si la izquierda abertzale al final acaba haciendo lo mismo que la derecha porque el discurso izquierdista era irreal, ¿por que no lo reconoce, cambia de discurso y deja de llamar fascistas e inhumanos a los demás?
El desalojo de Aranzadi, "una anomalía social imperdonable" https://t.co/p39aXolFpd
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En este caso, las críticas a Asirón por los desalojos de Aranzadi le llegan desde Fundación Elkarte, Elkarri Laguntza/Apoyo mutuo, Salhaketa Nafarroa, Punto de Información Migrante (PIM) y Oxfam Intermon. Estos colectivos denuncian que “en Pamplona se está llegando a normalizar lo intolerable”, y que es “triste” el “sentir que ese ayuntamiento lidera los desalojos más injustos con una falta de ética y humanidad que clama al cielo”. Los citados colectivos añaden “que esto lo haga un ayuntamiento de “progresistas” demuestra que la falta de humanidad, el talante autoritario son actitudes también practicadas por políticos de todo signo”. No mentíamos por tanto al señalar que Asirón era autoritario, injusto, carente de ética e inhumano, pero que no lo decíamos nosotros sino el tipo de colectivos sobre los que se legitima el discurso de Asirón o a los que se propone para lanzar en Sanfermines el Chupinazo. El problema no sólo es que la izquierda, incluyendo la izquierda abertzale, no vaya a dejar de insultar ni cambiar su discurso, sino que va a seguir actuando como un partido de derechas a nivel paliativo pero sin actuar como un partido de derechas poniendo remedios. Es decir que seguirá desalojando gente y redistribuyéndola pero sin una política de freno y control de fronteras que atienda las causas en vez de las consecuencias.