Si lo de los túneles de Velate sólo fuera la mayor chapuza de la historia de Navarra, no sería el peor escenario para Chivite, que no obstante evita toda autocrítica o toda asunción de responsabilidad política. La presidenta reconoció y anunció ayer por la tarde que las controvertidas obras Velate “no pueden continuar en los términos actuales” y que el “único plan viable”, tras paralizar la Intervención General y los servicios jurídicos los injustificados sobrecostes de la obra y los intentos fulañeros del gobierno foral por pagarlos, es rescindir el actual contrato con la UTE formada por Acciona y volver a licitar las obras pendientes para que las haga otra constructora. Sólo faltaría que acabe haciendo el túnel Mariezcurrena, o sea que todo vuelva al pasado y se hagan las cosas como seguramente hubieran sucedido sin Santos Cerdán, Antxon Alonso y toda la trama corrupta del PSOE de por medio. Eso sí, con dos años de tiempo perdidos, quién sabe qué favores pagados y cuánto dinero evaporado en el bolsillo de quién.
María Chivite anuncia la drástica decisión con Belate: rescindir el contrato con la UTE Acciona-Osés y licitar de nuevo https://t.co/mRQw2IncVQ pic.twitter.com/BP2GRseHO3
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) September 16, 2026
Chivite hace ahora en Velate, a la fuerza, lo que tenía que haber hecho voluntariamente hace dos años, sin chanchullos. Suspender la adjudicación y licitar de nuevo es lo que tenia que haber hecho el gobierno foral hace dos años, en cuanto se denunciaron las primeras irregularidades y el informe de la mesa de contratación apareció marcados por los votos particulares de tres de los ocho miembros de la mesa. Se adjudicó la mayor obra pública de Navarra en décadas con tres chivatos de alarma encendidos en el tablero, pero haber hecho caso de las alarmas y haber reiniciado el proceso con todas las garantías hubiera significado dejar fuera a la UTE de Acciona con Servinabar y Cerdán, como en esta momento se evidencia.

Ahora se ha destapado toda la trama corrupta de Cerdán y encima hay que reiniciar las obras, en medio de un escándalo monumental respecto a los sobrecostes, o quizá SOBRE-costes, como en otro tiempo aludiendo a los sobres de dinero en otros casos le gustaba decir a la izquierda. A este desastre provocado por la adjudicación a martillazos a la empresa de Cerdán, que ahora obliga a reiniciar todo, asumir quién sabe qué costes finales y retrasar dos años la apertura del túnel, Chivite y sus palmeros lo han estado llamando comparecencia tras comparecencia una adjudicación modélica, “ejemplar” y la más “transparente” llevada a cabo jamás en Navarra. Pues menos mal. Por supuesto en el universo sanchista nadie asume jamás ninguna responsabilidad.


En un día como hoy, en que ha caído todo el castillo de naipes de Velate, conviene recordar además de los tres votos particulares de la mesa de contratación, que fueron absolutamente desatendidos, la condición de peleles de Cerdán de todos los socialistas navarros del PSN, empezando por Chivite, siguiendo por Alzórriz, cuya mujer colocó en Servinabar, o pasando por Remírez, que validó la chapuza y los sobrecostes, de nuevo Servinabar, en los jardines y obras de la Diputación. Hay que recordar hoy también a María Jesús Montero y Leire Díez, ex ministra de Hacienda y ex fontanera de las cloacas de Moncloa, relacionadas incluso a nivel sentimental con Jorge Fernández, el empapelado ex presidente de la SEPI, ahora imputado, que casualmente era uno de los empleados de la escasísima pero selecta plantilla de Servinabar.

Se hace preciso recordar asimismo al inefable Jesús Polo, presidente de la mesa de contratación no por accidente, sino porque el PSN evitó hasta tres veces mediante una claúsula añadida a los Presupuestos de Navarra su jubilación obligada por ley, argumentado que Polo era insustituible y vaya si al parecer puede que efectivamente lo fuese. Jesús Polo fue el hombre que, casualmente, en su condición de presidente de la mesa pudo puntuar conociendo de antemano las puntuaciones de los demás miembros de la mesa, y cuyas puntuaciones de hecho, notablemente separadas de los demás, decantaron la adjudicación a favor de Servinabar. Es también el hombre que tanteaba a los demás técnicos de la mesa y trataba de influir sobre ellos hablándoles de sus malas experiencias con la UTE de Mariezcurrena, el proyecto que de otro modo se hubiera hecho con la adjudicación de las obras. La intensidad de los intentos de Polo de influir sobre los demás miembros de la mesa llegó a acabar a patadas con una puerta. Pero todo fue normal y ejemplar según Chivite en este proceso que ahora se desmorona y que para ponerlo en orden va a haber que reiniciarlo desde cero en la medida en que se pueda., con un grave coste en dinero y tiempo.
La Oficina Anticorrupción se reafirma en la nulidad del contrato de Belate tras escuchar a los técnicos https://t.co/i5s5wxtGyC
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) March 5, 2026
Con el reinicio de todo el proceso de adjudicación aquí hay no túnel para rato. Vamos a ver cuánto dinero acaba costando y cuanto tiempo acaba durando la paralización y el fin de la obra. Y cuánto dinero se han podido llevar otros entretanto, como cualquier observador puede sospechar para intentar comprender algo de lo sucedido y como la vía judicial puede acabar revelando.