El Ayuntamiento de Pamplona ha enviado esta madrugada a la policía a desalojar de okupas el antiguo convento de las Agustinas, un inmueble en el que vivían hace tiempo decenas de personas sin oficio ni beneficio, inmigrantes, en condiciones absolutamente insalubres y constituyendo un foco irradiador de inseguridad y delincuencia.
🔴 ÚLTIMA HORA | Desalojado el campamento de migrantes en Aranzadi https://t.co/tkBfBzTpXd
— Diario de Noticias (@NoticiasNavarra) April 13, 2026
La noticia no lo sería tanto de ser por el hecho de que Asirón, por más de Bildu que sea, en realidad ha actuado como el popular Albiol en Badalona hace unos meses, con la diferencia de que a Albiol se le acusó de inhumano, racista y fascista por dejar en la calle a las decenas de ocupantes de un instituto abandonado en la localidad catalana. Si cuando lo hizo Albiol estaba criminalizando a los inmigrantes y actuando como un nazi, lo mismo habrá que pensar ahora de Asirón.

Escuchando a los colectivos pro inmigración y pro okupación, desde luego no se aprecian diferencias entre la forma de actuar de Albiol y Asirón. A los ocupantes de Aranzadi se les ha sacado del inmueble por la fuerza de madrugada y, por lo que denuncian estos colectivos, básicamente a largo plazo se les ha ofrecido un billete de autobús para que se marchen de Pamplona, una práctica por lo demás ya conocida en la capital navarra gobernando la izquierda. Frente al discurso del Ayuntamiento pretendiendo haber realojado a todos, los afectados se manifiestan frente a la plaza consistorial maletas en mano, acusando de mentir al Ayuntamiento.

▶️María Chivite destaca la regularización de migrantes como una oportunidad social y económica clave para Navarra | Televisión digital de Pamplona https://t.co/Q69MSWF6D2 pic.twitter.com/BEoSFkjyCq
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) April 13, 2026
A los inmigrantes hay que abrirles la puerta sin control alguno y en la cantidad que sea y después resulta que hay que desalojarlos y darles un billete a otro lado, mientras hay que tapar la nacionalidad de los detenidos en las estadísticas oficiales y las violaciones se multiplican por tres o por cuatro. La ventaja de la izquierda es que cuando hay un herido en el desalojo en el caso de la derecha es violencia policial mientras que en el caso de la izquierda es autolesión.


Salta a la vista que el caso es uno más en la red de contradicciones en que vive instalada la izquierda. Por un lado predica el welcome refugees, las importaciones humanas masivas y que no hay personas ilegales, o aplaude los repartos masivos de menas y las regularizaciones masivas, pero después se encuentra con que no hay dónde meterlos, con que no hay capacidad de integrarlos a todos y con que se generan problemas. ¿Y qué hace entonces la izquierda? Primero negar el problema, después dejar que se pudra y finalmente, tarde y mal, actuar como lo habría hecho la derecha pero con mucha más hipocresía. A medias, porque se redistribuye el problema en vez de solucionarlo. Ahora el problema simplemente pasará de Aranzadi a otro punto.

La Policía identifica en 10 meses a 495 personas sin hogar entre Jaso y Aranzadi https://t.co/CuWa65O2hq
— Diario de Navarra (@DiariodeNavarra) December 10, 2025
El colectivo Negu Gorriak sostiene que las únicas alternativas planteadas por los servicios sociales municipales han sido «billetes de autobús para abandonar la ciudad» y el colectivo Apoyo Mutuo sostiene que el desalojo se ha llevado a cabo “sin alternativa habitacional”, de madrugada, lloviendo, a 6 grados de temperatura y sin una “evaluación social, humana e individual”. Todo muy progresista, coherente y social para «solucionar» un problema cuya existencia oficial por otra parte se insiste en negar.