Ya en el mes de junio nos planteábamos en Navarra Confidencial un diagnóstico duro pero realista: Pedro Sánchez no se va a ir del poder por propia voluntad. Es un yonki del poder, vive para y por tener el sillón. Hemos llegado a un extremo en el que necesita además el poder para blindarse frente a la justicia y los casos de corrupción. El escenario más extremo, cada vez menos descabellado, sería que la Justicia encontrara indicios de que Pedro Sánchez forma parte de la trama corrupta del PSOE e iniciara su procesamiento. O a estas alturas creemos que Pedro Sánchez tiene una mala suerte increíble eligiendo a todos sus subordinados, o pensamos más bien que todos sus subordinados son unos chungos porque Sánchez es el jefe de la banda, el jefe de los piratas. Llegados a tal supuesto, por el foro especial del presidente del gobierno, para poder procesarlo el Tribunal Supremo tendría que pedir su suplicatorio. De hecho hasta para pedir procesar a un diputado del Congreso el Supremo (no cualquier tribunal puede juzgar a un aforado) tiene que pedir un suplicatorio. En general estos suplicatorios el Congreso los concede, ¿pero y si la mayoría sanchista se negara a conceder el suplicatorio de Sánchez? ¿No dice toda la mayoría sanchista que los jueces que persiguen los casos de corrupción del PSOE son golpistas con toga? ¿Por qué iban a a conceder entonces el suplicatorio de Sánchez?
Unanimidad en el Congreso para conceder el suplicatorio de Ábaloshttps://t.co/SFYJD49kkj pic.twitter.com/iOa1zsdLcI
— Europa Press TV (@europapress_tv) January 14, 2025
En el mes de julio íbamos un poco más lejos incluso, y nos planteábamos si no podría darse el caso de que Pedro Sánchez en un momento dado se fugara de España in extremis para evadir la acción de la justicia. ¿Sería posible tamaño escenario? El caso es que existe un precedente en Europa que sería el del expresidente italiano Bettino Craxi.
Si os apetece, os aconsejaría leerlo hasta el final.
— Luca Costantini (@lucacostant) June 24, 2025
Sánchez, ante el espejo de Craxi: el presidente italiano que se fugó asediado por la corrupción https://t.co/ynOmqLpVMM
Al igual que Sánchez, casualmente, Craxi era socialista y fue presidente del gobierno italiano, así como secretario general del Partido Socialista Italiano (PSI). Como Sánchez, se vio involucrado en un monumental escándalo de corrupción del PSI, el caso Tangentopoli, que desencadenó un terremoto electoral, el ascenso de la Liga Norte, el suicidio de tres ex ministros socialistas, la disolución del PSI y la fuga de Craxi a Túnez en 1994 para evitar la prisión. Como diferencia respecto a Sánchez, es preciso señalar que Craxi ya no era presidente cuando huyó de la justicia, aunque hipotéticamente Sánchez podría darse a la fuga tanto siendo presidente como al dejar de serlo.

Por supuesto ya en junio y julio reconocíamos que todo aquello era un pedaleo y ahora lo sigue siendo. Eso sí, nada de lo que ha pasado desde julio ha servido para descalabrar este pedaleo. Es más, todo lo sucedido desde julio sirve para que ahora en diciembre este pedaleo se vea más reforzado que en julio. ¿Qué puede pasar en febrero o en mayo? Es más, ¿qué puede pasar dentro de 72 horas en la vorágine que estamos viviendo? Por lo menos tiene sentido hacernos la pregunta y tener en la cabeza el proceso para poder juzgar a Sánchez llegado el momento, dado que si puede el presidente piensa seguir en el búnker de Moncloa hasta el final de los tiempos. En este sentido y volviendo a Craxi cabe recordar que el parlamento italiano negó su suplicatorio. Por eso su procesamiento y su fuga no se produjo hasta que los socialistas fueron fulminados en las elecciones y Craxi salió de la presidencia. Buona giornata a tutti.