El Gobierno de Navarra ha hecho públicos los datos del curso escolar 2025 / 2026 que comienza con 116.123 estudiantes, un 67,8% de los cuales (78.800) están matriculados en la red educativa pública mientras el resto lo está en centros privados concertados (36.930) y no concertados (493). Por modelos lingüísticos, los modelos A (enseñanza en castellano con euskera como asignatura) y G (enseñanza en castellano) suman un total de 88.677 estudiantes, mientras que las matrículas de los modelos B (enseñanza en euskera con castellano como asignatura) y D (enseñanza en euskera) suman 27.334. Entre estos, 36.131 estudiantes participan en el programa de aprendizaje de inglés (PAI), de los que 34.295 están matriculados en los modelos A y G, y 1.836 en los modelos B y D. Además, 391 alumnos estudiarán el programa PAL (alemán), 274 el PAF (francés) y 2.799 lo harán en el AG-Br (Convenio British).
🎒El curso escolar comienza en Navarra con 116.123 estudiantes, casi el 68% matriculado en la red pública
— Gobierno de Navarra (@gob_na) September 4, 2025
Bajan las ratios, se amplían los refuerzos pedagógicos, se despliegan los planes de refuerzo de competencias lectora y matemáticashttps://t.co/s5RahikxaG pic.twitter.com/fP0Vr2aK4d
Los 27.334 alumnos del modelo D sobre los 116.123 estudiantes totales evidencian una caída del modelo D hasta el 23,5% de los estudiantes. Es decir, no sólo es que un 23,5% es un porcentaje bajo en términos absolutos, sino que se trata de un porcentaje decreciente o incluso muy decreciente en términos relativos.

Si nos retrotraemos al inicio del curso escolar 2019-2020, había 95.690 alumnos matriculados de los que 70.518 cursaban en los modelos A y G y 25.172 en los modelos B y D. Es decir, en 2019 los matriculados en los modelos en euskera representaban el 26,3% de la población escolar.

Si retrocedemos aún más en el pasado y llegamos hasta la presidencia de Uxue Barcos, nos encontramos con que en el curso 2018-19 había 98.522 alumnos de los que 72.212 cursaban en los modelos A y G y 26.310 en los modelos B y D. Es decir, el 26,7%.

Los datos muestran por tanto un retroceso de nada menos que 3,2 puntos en los modelos D y B desde el curso 2018. Los modelos en euskera, por tanto, no sólo se encuentran estancados sino que evidencian un claro declive. Este retroceso se produce sin embargo con el nacionalismo en el poder, con una apuesta institucional absoluta por estos medios y una dedicación presupuestaria fuera de toda duda. Esta vez Geroa Bai y Bildu no pueden victimizarse por este retroceso, porque son ellos los que gobiernan. No sólo no pueden hablar de persecución del euskera, como hacían en otros tiempos (en los que por cierto eran más los que apostaban por los modelos en euskera), sino que deben afrontar un desplome de la demanda de educación en euskera pese a todos los medios y publicidad que reciben estos modelos.
Por otro lado resulta llamativo que el número de escolares navarros haya pasado de 98.522 en el curso 2018-19 a 116.123 en el curso 2025-26. ¿Cómo puede ser posible si la natalidad en Navarra se encuentra bajo mínimos hace mucho tiempo y ni de lejos alcanza la tasa de reposición? La respuesta es evidente y es la misma por la que en el conjunto de España aunque se desplome la natalidad crece la población: la inmigración. ¿Tiene eso también una repercusión en el modelo D? Es más que probable que sí. ¿Se puede hablar de este tabú aunque sea en vascuence? Parece que no. Del uso real del euskera en la calle mejor ya ni hablar.