Se acerca la Navidad a marchas forzadas y con ella la costumbre de reunirse, comer y hacer regalos a los niños y los seres queridos. Habrá quien considere que se trata de una práctica consumista añadida a la Navidad que incluso la pervierte, pero el regalo es un hecho cultural que data de la noche de los tiempos. Los regalos son un hecho antropológico tan antiguo como el ser humano, útil tanto para establecer vínculos como reflejo de ellos. El mundo se divide entre quien te hace regalos y quien no, entre a quienes haces regalos y a quienes no. Obviamente no es la única división humana y existencial, pero con sus complejidades es una división significativa más. No es el consumismo el que crea el regalo, el consumismo se adhiere al hecho cultural del regalo. Otra cosa es que, llevados por el consumismo o la compulsión compradora, el asunto de los regalos se nos vaya de las manos. Ahí está Chivite sin embargo para ayudarnos a mantener nuestros gastos bajo control. Pero no por medio de la virtud, sino por el degrowth. O sea, por medio del empobrecimiento. Si somos más pobres no nos queda más remedio que controlar más el gasto. No podemos gastar más de lo que tenemos. El empobrecimiento general de la población en los últimos años se manifiesta en muchos aspectos, y también en la Navidad.
Los navarros gastarán una media de 311 euros en las compras de Navidad, según una encuesta de Irache https://t.co/4zIgsSqDZ0
— Europa Press Navarra (@EPNavarra) November 30, 2025
Según una encuesta de la asociación de consumidores Irache, encargada a la empresa CIES, estas Navidades los navarros gastaremos una media de 311 euros en compras de Navidad, incluyendo el gasto en comidas, cenas y agasajos sociales y familiares. La clave no es tanto la cifra considerada de forma aislada, sino que el dato supone una reducción de 40 euros respecto al gasto medio del año pasado.

La cosa no mejora si retrocedemos en el tiempo. En las Navidades de 2023, eran 359 euros los que gastábamos por persona frente a los 311 que se esperan para 2025.

¿Y en 2022? En 2022 eran nada menos que 375 los euros que nos gastábamos en Navidad. Consideremos además todo lo que la vida ha subido en general. Es decir, que lo que en 2022 costaba 375 euros, ahora nos costaría quizá 450, por decir una cifra. Es decir, habría que gastar a fecha de hoy 450 euros para tener lo mismo que en 2022 con 375, pero es que encima ahora nos gastamos 311. Como con 311 euros de hoy podemos comprar mucho menos que con 311 euros de 2022, la caída de gasto en términos relativos y absolutos resulta espectacular. Somos más pobres. Era mucho mejor ser niño o ser invitado a cenar en Navidad en 2022.

Podría pensarse no obstante que en 2022, no digamos si nos remontamos un par de años más, todavía podía apreciarse el efecto COVID. Retrocedamos por tanto hasta el año 2019 y a las últimas Navidades antes de la pandemia. 2019 fue por otro lado el primer año de la presidencia de María Chivite, la presidenta autonómica más progresista del mundo. Pues bien, el gasto medio en las Navidades de 2019 fue de 378 euros por navarro, frente a los 311 de este año. Y además en 2019 íbamos por mejor camino, ya que el gasto crecía respecto al año anterior, no como ahora que siempre vamos abajo. Huelga decir que los 378 euros de 2019 daban para comprar muchos más huevos o un barco de Playmobil mucho más grande que en 2025.

Visto todo lo anterior, podría concluirse que el estancamiento real de la economía y la riqueza navarra, diga lo que diga el gobierno, se aprecia en todo, también en la Navidad. Por supuesto esto no significa que esta Navidad no vaya a ser maravillosa, vayamos a estar rodeados de nuestros seres queridos, hagamos y recibamos regalos, acariciemos un poco nuestras nostalgias, o nos consolemos si es el caso recordando el Hecho fundamental, pensando que hay algo más como celebramos en Navidad. Pero esa es la parte que Chivite no nos puede quitar. En todo lo que la Navidad no depende de Chivite, todo va a ser genial. En lo que depende de Chivite, por el contrario, toca comprar un poco menos de turrón. Lo que pasa es que para eso ponemos a Chivite al mando. Para que mejore lo que depende de ella. Para poder comprar un poco más de turrón. Sin necesidad de tener que disponer para hacer las compras de una tarjeta black de Servinabar.