La situación de la seguridad en Pamplona se deteriora a ojos vistas, es algo que además confirman los balances de criminalidad que publica trimestralmente el Ministerio del Interior, y que no tienen nada que ver con los de hace unos años. Por lo que se refiere a las violaciones con penetración, por ejemplo, en el primer semestre de 2026 ha habido 40 en Navarra, cuando en el primer semestre de 2019, cuando Chivite llegó al poder, fueron sólo 14. Es decir, casi se han triplicado las violaciones en Navarra en el chivitismo. Afortunadamente para Chivite las plataformas feministas debían estar muy ocupadas contando dinero público y no parecen haberse enterado del dato, o estarían ahora acampadas delante de la Diputación exigiendo responsabilidades y medidas urgentes.

En las últimas horas, sin embargo, las protagonistas en Pamplona han sido las cuchilladas. La situación ha llegado a tal punto que algunas personas creían estar leyendo una misma noticia varias veces y que sólo había habido un acuchillado, pero en realidad han sido tres apuñalamientos uno detrás de otro. En algún caso en una ubicacción recurrente por sus incidencias, como la re-okupada ikastola Jaso.
Evacuado al HUN tras ser apuñalado en el pecho durante una pelea en el edificio ocupado de la ikastola Jaso | Pamplona Actual – Diario digital de Pamplona y comarca https://t.co/OOQh4j5gsW
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) September 28, 2026
Un alumno herido por arma blanca en un instituto de Pamplona | Pamplona Actual – Diario digital de Pamplona y comarca https://t.co/wbOGKVvusK
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) September 29, 2026
Un detenido y un herido por arma blanca tras una pelea con palos y cuchillos en Buztintxurihttps://t.co/JqdZ0VpoI7
— Diario de Noticias (@NoticiasNavarra) September 28, 2026
No es un día de mala suerte. Los datos del Boletín de Criminalidad, una vez más, señalan que los delitos de lesiones y riñas han pasado en Navarra de 198 a 348 entre el primer semestre de 2019 y el primero de 2026, un aumento del 75%. Estas riñas además ya no son tanto con los puños como con armas blancas, como efecto del multiculturalismo y alguna tradición importada.

Por el lado positivo podemos celebrar que, así como las víctimas de violaciones son básicamente mujeres, las víctimas de lesiones y apuñalamientos son básicamente hombres. ¿Quién puede ir seguro por ciertas zonas de Pamplona o a ciertas horas sin una armadura? Ni hombres ni mujeres, para que después digamos que las políticas progresistas de igualdad e inmigración no dan resultado.