VOX ha presentado un recurso en contra del concurso de proyectos puesto en marcha por Asirón, por enésima vez, para la transformación del Monumento a los Caídos de Pamplona, por considerarlo «viciado de nulidad radical». VOX alega que, según la jurisprudencia reiterada del Tribunal Supremo, los procedimientos administrativos «no pueden prolongarse indefinidamente ni mantenerse abiertos de forma implícita durante periodos prolongados», sin vulnerar el principio de seguridad jurídica del artículo 9 de la Constitución Española. En ausencia de un informe jurídico municipal que acredite continuidad, vigencia de actos previos y ausencia de caducidad, el nuevo concurso que presenta Bildu es, a su juicio, un procedimiento completamente autónomo y nulo desde su origen.
El alcalde de Bildu de Pamplona se salta la ley: VOX denuncia que el concurso del Monumento a los Caídos es ilegal
— VOX Navarra (@VoxNavarra) March 24, 2026
José María García Elorz, presidente de VOX Navarra, denuncia que «Bildu y su alcalde Joseba Asiron están cometiendo una persecución sistemática contra la memoria…
Derribar de entrada las tres cruces del edificio
En el punto de mira de Bildu se encuentran particularmente fijadas en este momento las tres cruces que coronan las torres y la cúpula del monumento. El artículo 46 de la Constitución y la jurisprudencia del Tribunal Supremo, sin embargo, exigen informes técnicos rigurosos que justifiquen cualquier intervención en bienes de relevancia arquitectónica y urbana como es el Monumento a los Caídos, requisito que en este caso no se habría cumplido de manera suficiente ni objetiva. Por otro lado, VOX considera que cualquier medida que no sea plural y se funde de manera exclusiva y excluyente en la memoria de sólo uno de los dos bandos de la Guerra Civil es nula de pleno derecho, por efecto directo y primacía del Derecho Comunitario. En este sentido señala, entre otras, la Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019, que condenó tanto al nacionalsocialismo como al comunismo, así como la Resolución 1481 (2006) del Consejo de Europa o múltiples declaraciones como la Declaración de Praga de 2008 o la Declaración de Varsovia de 2011.
A nadie se le escapa la tirria de la izquierda abertzale y la extrema izquierda a la existencia del Monumento a los Caídos de Pamplona. El edificio lleva años y años bajo diversos ataques por diversas vías que han ido desde la exhumación de cuerpos, en contra de la voluntad de las familias, hasta la organización de exposiciones blasfemas en su interior como la de Abel Azcona. Como trasfondo la idea permanente, por parte de algunos colectivos, de demoler el edificio imitando las costumbres bárbaras de los talibanes en Afganistán. Cualquier cosa que no sea la demolición parece abocar a una perpetuación del debate que por otro lado seguramente no resulta algo particularmente incómodo para la izquierda en general o Bildu en particular. Es decir, llevando en el gobierno los partidos de “progreso” desde 2015, y estando Asirón en su segunda legislatura, en gran medida se encuentran ante su electorado con la realidad de no poder justificar los éxitos de su gestión.

Pamplona afronta graves problemas que van desde las ratas hasta la inseguridad, pasando por la proliferación de personas sin hogar, los inmuebles okupados por bandas delincuenciales, la multiplicación de las violaciones, o los asentamientos ilegales de inmigrantes. Por no hablar del desastre del agrietado proyecto estrella de Asirón en la cuesta de Beloso, tras una tala masiva y evitable de arbolado. Bildu necesita causas ideológicas como el Monumento a los Caídos para justificar su presencia en el Ayuntamiento ante su electorado. Sin estas causas el electorado podría preguntarse cuál es la diferencia entre que el alcalde sea o no de Bildu, o incluso si no gestionarían mejor la alcaldía otros.
Sobre el Monumento de Navarra a sus muertos, por Francisco Javier Vives✍️: "Hay nombres de vecinos de todos los pueblos de Navarra y, con seguridad, hay de muchos familiares de todos los que hoy en día quieren borrarlos de la memoria colectiva"https://t.co/QSvhU3HXGs
— Diario de Noticias (@NoticiasNavarra) November 27, 2024
El Edificio a los Caídos de Pamplona, oficialmente Monumento a los Caídos o “Navarra a sus Muertos en la Cruzada”, es un edificio monumental de estilo clasicista de posguerra, con planta en cruz griega, gran cúpula central con diámetro exterior de unos 26 metros e interior de 23, altura aproximada de 33 a 50 metros en su parte central y cripta subterránea. Fue construido entre 1942 y 1952 por los arquitectos José Yárnoz y Víctor Eusa, y forma parte de un conjunto urbanístico en la Plaza de la Libertad (antigua Plaza Conde de Rodezno) en el Segundo Ensanche de Pamplona.
No existe una estimación oficial pública de cuánto costaría, si fuera demolido, volver a edificarlo exactamente igual. Si le preguntamos no obstante a la inteligencia artificial (Grok) una estimación sobre estos costos, esta ha sido su respuesta basándose en los datos públicos disponibles:
- Superficie aproximada del edificio central: alrededor de 3.700-4.500 m² (según proyectos de transformación y estudios arquitectónicos que intervienen en el monumento y su entorno inmediato; la plaza completa es mucho mayor, unos 16.000 m², pero el “edificio” es el templo central con cúpula y cripta).
Costes medios de construcción en España/Navarra (2025-2026):
- Edificio residencial estándar: 1.200-1.500 €/m².
- Edificio público o de gama alta: 1.800-2.500 €/m².
- Estructura monumental/especial (con cúpula de gran diámetro, fachadas de piedra, cripta, ingeniería estructural compleja y acabados ornamentales): fácilmente 3.000-5.000 €/m² o más, por los requisitos de calidad, normativas actuales (sismorresistencia, accesibilidad, eficiencia energética) y replicación de elementos históricos.
Cálculo aproximado:
- 4.000 m² × 3.500-4.500 €/m² (precio medio ajustado por el carácter monumental) = 14-18 millones de euros solo en obra básica.
- + extras inevitables: replicación de las pinturas murales de la cúpula (casi 700 m²), inscripciones, cripta, pórtico, estructura de la cúpula, permisos, proyecto técnico, dirección de obra, imprevistos y IVA → +30-50 %.
- Total estimado: 20-35 millones de euros (probablemente más cerca de 25-30 millones si se quiere réplica fiel, incluyendo materiales nobles y artesanía).
Grok advierte de la naturaleza meramente estimativa y compleja de un cálculo como el que se le exige, pero no obstante nos permite ofrecer una cierta aproximación de lo que podría costar volver levantar tal cual el Monumento o tan aproximado como fuera posible. El resultado sería un coste de unos 35 millones de euros. El caso es que el presupuesto anual de Euskarabidea es de 14 millones de euros. Es decir, en una legislatura Esukarabidea cuesta 56 millones de euros, dinero de sobra para sufragar la reconstrucción total del monumento.
Vuelven a registrar la ILP en defensa del Monumento a los Caídos tras su rechazo hace un mes por la Mesa del Parlamento | Pamplona Actual Pamplona – Pamplona Actual https://t.co/pGWH324qgG
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) April 7, 2025
¿Pero qué sentido tendría tal cosa o siquiera intentar plantearla? Da la impresión de que las fuerzas más extremistas proponen cosas en Navarra bajo la premisa de que nada de lo que hagan será revertido si vuelve al gobierno la derecha algún día. Esto se puede aplicar desde la “amabilización” que ha impuesto Asirón a medida ciudad al reclamado derribo de los Caídos. En una ciudad dirigida por un partido que, a diferencia de Bildu, fuera homologable en términos democráticos, lo normal sería que las grandes decisiones cuyas consecuencias afectan a los ciudadanos más allá de una legislatura fueran sometidas a un cierto consenso con la oposición.

Si no se busca ese consenso para las grandes transformaciones por convicción democrática, y no parece que con Bildu se pueda esperar tal cosa, entonces para forzar ese consenso que evite decisiones unilaterales e irreversibles sobre la ciudad quizá deberían empezar a contemplarse medidas que aconsejen ese respeto mutuo siquiera por interés propio, porque lo mismo que los Caídos se podrían demoler unilateralmente, también se podrían reconstruir unilateralmente. ¿Adónde nos llevaría además una carrera sin fin por la resignificación o la destrucción del pasado? Nada resiste un revisionismo absoluto. Lo mismo podríamos derribar entonces también, por diversas razones, la Ciudadela, el Fuerte de San Cristóbal, las casas levantadas por Franco en la Chantrea, o la sede de UGT y Comisiones obreras. O ya puestos el Arco del Triunfo, el Coliseo, las pirámides… No quedaría en Europa piedra sobre piedra, ni en general en el mundo. Por otro lado así no cambiaríamos el pasado, sólo borraríamos el conocimiento del mismo.
El milagro de Euskarabidea: de 2,18 millones en 2015 a 14 millones en 2026 https://t.co/5fRep3omJL
— Navarra Confidencial (@NavarraConfiden) January 12, 2026
Más reconciliación y menos demolición
Evidentemente sería un gasto y una acción absurda y prescindible derribar los Caídos, pero no en cambio volver a reconstruirlo. En primer lugar por su significado, y en segundo lugar porque quien no respeta por convicción a lo mejor lo haría por cálculo, si entiende la firmeza de la voluntad del otro y que el coste se sufragaría con el presupuesto de algo preciado para él mismo. Dar golpes constantemente a un lado sin que el otro lado te responda es poco ético, pero eficaz. Si el que da golpes constantemente a un lado no se detiene por ética y espíritu de convivencia, entonces puede que sólo lo haga por evitar que lo que sólo era dar y no recibir se convierta en un toma y daca. Dejemos a los muertos y las divisiones históricas en paz. El río se desbordó por las dos orillas. No era tan puro el otro bando como para pasarse 50 años lanzando piedras a la mujer adúltera. No es Bildu quien tiene el pasado más puro del mundo para juzgar con cargas de demolición el pasado del resto.