El misterio de los pactos de UPN

¿Qué movimientos prepara el centro derecha navarro para las próximas elecciones y qué pretende hacer después de las elecciones? Diversos indicios apuntan una coalición electoral entre el PP y UPN, una fórmula que ha ido y venido constantemente antes y después de Miguel Sanz y su quesito, acumulando divorcios y reconciliaciones constantes, fórmulas como Navarra Suma y detonaciones como las de Sayas y Adanero. La cuestión es que sólo hay dos opciones, o sumar por la derecha o sumar por la izquierda, añadiendo eventualmente incluso a la nacionalista Geroa. Sumar por la izquierda uniendo a UPN y PSN parecía la fórmula perfecta que garantizara la gobernación eterna de Navarra, en tiempos de Sanz. El problema es que los esquemas se rompieron primero al producirse una mayoría nacional izquierdista que no necesitaba al PSN, y después al levantarse el muro sanchista en virtud del cual el PSOE no contempla ninguna clase de pacto con UPN, por más que esta lo anhelara. No está claro sin embargo qué es lo que haría UPN en un escenario en que Sánchez cayera y el PSOE abriera otro liderazgo estando en la oposición a nivel nacional. Es por esto que frecuentemente escuchamos a UPN hablar de la imposibilidad de llegar a acuerdos con “este” PSOE, lo que contrario sensu significa que podría haber pactos con “otro” PSOE. Y este es precisamente uno de los problemas para trazar planes y alianzas con UPN, porque si “esta UPN” de Esparza e Ibarrola no ha pactado con el PSOE, es porque el PSOE no ha querido y no porque Esparza e Ibarrola no estuvieran anhelando y buscando ese pacto por todos los medios.

Si lo que espera UPN es un cambio en el gobierno de España y dentro del PSOE para poder pactar con el PSN, ¿qué recorrido tienen entonces los pactos, alianzas o coaliciones con el resto del centro derecha navarro? Antes de las elecciones una coalición UPN-PP tiene todo el sentido del mundo, pero el día después de las elecciones y a la hora de formar alianzas la coalición puede perder su sentido si el objetivo es llegar al poder y no hay una mayoría de centro derecha. Es por esto que la historia de las coaliciones PP-UPN es una historia de uniones y rupturas, por no decir uniones y traiciones, traiciones además bastante anunciadas porque son consecuencia de un marco que se repite en el tiempo. ¿Sería distinto el año que viene ese marco?

En la búsqueda de sumas aritméticas como sea UPN ha llegado a intentar sumar a Geroa Bai al quesito mágico de Miguel Sanz, claro que Miguel Sanz, con su apoyo explicito a buscar la alianza con Geroa Bai, ha roto su propia concepción del quesito, cuando delante de aquel pizarrín explicaba que intentar pescar en el caladero nacionalista no sólo era difícil sino hasta “peligroso”. Y efectivamente no puedes combatir el nacionalismo vasco y depender de él al mismo tiempo. De hecho el quesito con el PSN era una especie de cordón sanitario al nacionalismo. Pactar con Geroa se convertiría por tanto en vaciar de sentido el propio quesito y abandonar cualquier línea roja, echándose en brazos de aquellos de quienes se suponía que se era la alternativa. Esto es no obstante lo que la UPN de Esparza e Ibarrola ha estado defendiendo públicamente hasta hace semanas.

Un partido no nacionalista de centro derecha que se echa en brazos de izquierdistas y nacionalistas no tiene otro objetivo que alcanzar el poder renunciando a todo principio ideológico. Es raro que nadie acabe apoyando ese vaciamiento de sentido y de hecho UPN ha ido perdiendo terreno elección tras elección por culpa de esa deriva. Irónicamente, cuanto más terreno perdía más necesitaba los votos de PSN y Geroa. Por otro lado, ya tampoco está claro que la suma de UPN y PSN sea garantía de ningún futuro eterno en el poder, ya que en la época del quesito UPN y PSN rondaban los 30 diputados mientras que ahora difícilmente alcanzarían los mágicos 26. No sólo eso, ¿cuántos votos podría perder UPN hablando claro y presentándose a las elecciones navarras con el propósito declarado de pactar con el PSN y Geroa Bai? Lo que nos lleva al siguiente punto: la claridad.

Cristina Ibarrola, la líder de UPN, ha evitado por todos medios contemplar la posibilidad de una alianza post electoral con VOX. Como es el gran tema del que no quiere hablar, es lógicamente el tema por el que más se le pregunta en todas las entrevistas que se precien. Como cuanto más se le pregunta a Ibarrola más en evidencia quedan sus esfuerzos por evadir la respuesta, más grande se hace la pelota y más crecen las dudas. A nadie se le escapa que un gobierno de centro derecha en Navarra sería muy difícil salvo una gran sorpresa en las urnas, pero en cualquier caso sería imposible sin incorporar a VOX a la coalición. Excluir a VOX implica necesariamente por tanto arrojarse a las fauces del PSOE o incluso a las de Geroa Bai. Y por otra parte, si efectivamente cae Sánchez y el PSOE pasa a la oposición, ¿cuánto tardaría Ibarrola en buscar un acuerdo con el PSN? Y entonces, ¿en qué lugar quedaría cualquier acuerdo electoral alcanzado con el PP? Porque resulta muy difícil tener un pacto con los socialistas en Navarra y contra los socialistas en Madrid, es por esto que han reventado antes todas las coaliciones entre UPN y PP, si bien la contradicción es más sostenible cuando el PSOE está en el poder y no en la oposición. ¿Por qué sería distinto esta vez? Desde luego ir el centro-derecha en coalición parece por otro lado una necesidad de cara a no perder absurdamente diputados o alcaldías importantes en Navarra, así que como mínimo el acuerdo UPN-PP debería parecerse a un matrimonio con separación de bienes en previsión de que falle el amor.

A favor de Ibarrola cabe decir que se puede intentar apreciar un cierto giro de su discurso en las últimas semanas. Hasta muy recientemente, como evidencia la hemeroteca, el discurso de Ibarrola era que las posibilidades de un acuerdo de gobierno con VOX eran «cero» y que en cambio «podría trabajar con un acuerdo de gobierno con el PP o con el PSN», y «con Geroa Bai también». En Navarra Televisión o en el reciente foro Navarra Presente y Futuro, con Eduardo Inda, foro en el que participaban UPN, PP y VOX, Ibarrola en cambio fue más posibilista, declarando respecto a sus futuras alianzas que: «yo creo que todos los que tengamos claro que el enemigo es EH Bildu y el Partido Socialista y esa simbiosis que han hecho y que es mala para Navarra, tendremos que tener la amplitud de miras suficiente como para decidir cuando llegue el momento la mejor alternativa, la que más opciones tenga de sacar a estos del gobierno. Y yo voy a estar en eso y espero que estemos todos en lo mismo, porque supongo que el objetivo común de toda la sala y de muchos ciudadanos cuando vamos por la calle es ese». Ojalá pudieramos descartar por completo, por otro lado, la hipótesis de que tras una futura caída de Sánchez y el surgimiento de «otro PSOE» no fuera el propio Feijóo el que decidiera apoyarse para gobernar en ese otro PSOE en vez de con VOX. Esto sin duda garantizaría la durabilidad de una coalición de gobierno en Navarra UPN-PP, con la aquiescencia del PSN, si en Madrid había a su vez una gran coalición PP-PSOE. Otra cosa es cómo iba a desmantelar las fracasadas políticas socialistas un acuerdo con los socialistas y la decepción que esto podría provocar en el votante de derechas. El elector navarro, frente a posibles vaivenes e indefiniciones, tendrá que votar por tanto pensando muy mucho qué partido le garantiza mejor, tras el posible marco postelectoral, que su voto no acabe apoyando un matrimonio político que no habría apoyado de haberlo sabido de antemano, o que sólo sirva para apoyar políticas continuistas o muy alejadas de sus valores y aspiraciones.

Compartir este artículo

Deja una respuesta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín