La buena noticia, tratando de ser positivos, es que este fin de semana no ha habido ninguna violación, o no ha trascendido, que también puede ser. Sabemos, porque es el dato que aparece en el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior, que en Navarra hay ya más de una violación a la semana, pero no vemos una violación a la semana en las portadas de los medios. No es una realidad sobre la que interese poner el foco. Lo feminista es tapar este asunto. Sin embargo el fin de semana ha visto ocurrir otros sucesos gravísimos, como el acuchillamiento a una persona en una pelea entre argelinos y bolivianos. El acuchillado, que recibió repetidas puñaladas, se encuentra en estado muy grave y hay cuatro argelinos detenidos. Se repite el patrón en este tipo de casos.

El apuñalamiento viene a incidir una vez más en la nueva anormalidad en que la seguridad por las calles de Pamplona se evapora ante nuestros ojos. Frente al discurso gubernamental, la evidencia es que cada vez hay más delincuencia y sobre todo que los delitos son más graves, violentos, alarmantes y peligrosos. No se trata de si hay más o menos estafas telefónicas o más o menos delitos informáticos, sino de que proliferan a pie de calle los robos con violencia, las peleas, las cuchilladas y las violaciones. Es una realidad que no se puede negar.
🔴 #ÚLTIMAHORA || Cuatro inmigrantes ilegales argelinos apuñalan en Pamplona a un hombre para intentar robarle unas zapatillas: la victima se encuentra en estado grave.
— Rubén Pulido (@rubnpulido) May 18, 2026
⚠️ Los detenidos tienen orden de devolución en vigor y numerosos antecedentes previos.https://t.co/VpyTlWSvaF
Por otro lado, la multiplicación de este tipo de delitos tiene una relación evidente con la inmigración descontrolada. En este caso tenemos inmigrantes a los dos lados de la navaja, siendo aparentemente el grupo de bolivianos víctimas de un intento de robo. Las informaciones publicadas añaden el dato, confirmando el patrón también en este punto, de que los argelinos detenidos cuentan con numerosos antecedentes y órdenes de expulsión que no se han ejecutado. Países como Argelia no aceptan de vuelta los delincuentes que exportan. Se trata sin embargo de otro gravísimo delito, que podría haberse saldado con la muerte de una persona, perfectamente evitable con otra política de inmigración y diplomática. Quien se empeña en importar sin control este tipo de delincuentes y dejarlos después a sus anchas en la calle es políticamente responsable de lo que estas personas hacen.

Frente a la gravedad de este hecho palidecen otros sucesos, como la detención también en Pamplona de un marroquí que ha acabado con varios policías municipales heridos. El suceso además ocurrió en el momento del solapamiento de los cambios de turno, cuando la ciudad se queda casi sin policías, problema denunciado por los sindicatos policiales e ignorado por el Ayuntamiento y los responsables político-policiales del cuerpo.