El discurso woke dominante hace reales los horrores más impensables. En este sentido el último capítulo, que mañana superará algún nuevo horror, es un vídeo de Tania Llasera empatizando con una mujer estadounidense que ha asesinado a sus tres hijos. La pobre mujer, aunque haya hecho algo un poco feo, a fin de cuentas no es sino una víctima del patriarcado. Frente a la tensión que tienen que soportar el 100% de las madres por culpa de la sociedad opresora machista, normal que un 0,1% de ellas acaben asesinando a sus hijos. Pero la culpa no es suya. Hay que empatizar con ellas. La culpa es del masculino género terrorista.
Se hace difícil ver este vídeo sin sentir náuseas. pic.twitter.com/kJvqFTiZvV
— Jon Méndez (@JonMendezIz) August 19, 2026
Podría pensarse que a fin de cuentas Tania Llasera no es nadie, una presentadora de televisión venida a menos, heteronormativa orgullosa hasta el momento justo de arruinarse su físico, pero el hecho es que tiene casi 1 millón de seguidores en Instagram y tiene presencia en varias plataformas. No es además sólo ella. En el vídeo se erige en portavoz de todas las mujeres al simpatizar con la asesina y efectivamente, entre la avalancha de críticas, no ha dejado de recibir algunos apoyos. Que siquiera tenga algunos apoyos genera un escalofrío. Tania Llasera por otro lado no es nadie, es una mera manifestación del pensamiento woke feminista. Llasera repite como una cacatúa el discurso oficial dominante, no dice una palabra que se desvíe una micra de esa discurso, sus palabras respecto a la madre asesina no son sino la prolongación lógica del discurso sectario y victimista que propugna todos los días. Hay un género luminoso que es el femenino, hay un género asesino que es el masculino. El género masculino no hace nada bueno. El género femenino no hace nada malo. Cuando el género femenino hace algo malo, en el fondo es también culpa del género masculino. ¿Alguien concibe el vídeo de algún influencer masculino empatizando por ejemplo con un monstruo como José Bretón? De alguien que asesina a sus hijos, no sólo cuando se es mujer, siempre se podría decir sin embargo que su cabeza está mal. Tania Llasera, y este es el fondo del problema, no ha hecho sino llevar a su lógica final los planteamientos del discurso dominante que defiende todos los días.

Si un hombre mata a sus hijos es violencia vicaria y punto, si es la mujer pues oye, mira… Si matas a tres ministros eres un terrorista, pero si matas a tus tres hijos pues a ver, en fin, qué se yo. El CIS, no obstante, no se pondrá a preguntar si la gente ve menos mal matar a tres ministros que a tres pobres niños. Mátate sólo tú si no soportas tu vida. En un universo materialista y determinista, sin embargo, no cabe la libertad. Por tanto no se puede responsabilizar a la madre asesina de sus actos sino a sus circunstancias y al machismo estructural. Eso sí, cuando un hombre hace algo malo entonces él sí que es culpable. Esto del determinismo social y la negación de la libertad en realidad lo llevamos siempre un poco a la carta. No podemos ponernos deterministas para ser comprensivos con una madre asesina si después le prestamos 1.000 euros a alguien y, cuando no nos los devuelve, no somos igual de comprensivos, no pensamos que nuestro deudor no es libre para devolvérnoslos y que está determinado por el destino para, además de no pagarnos, sacarnos la lengua y tocarse las partes.

El punto es que no sólo el ser humano es algo mas que materia y por tanto es un ser libre, sino que sólo por ser más que materia puede alcanzar ciertos grados de maldad que van mas allá de lo que sería explicable por el instinto. La maldad existe y la maldad produce resultados. No hay nadie en la izquierda, por otro lado, que exculpe a los defraudadores de hacienda apelando al determinismo y a que los defraudadores ricos no tienen otro remedio que tener ese comportamiento, que por tanto debe exculparse. De hecho, si un determinista fuera coherente, deberia abolir el derecho, tanto el civil como el penal, pues no habría responsabilidad civil ni penal. Ni para hombres ni para mujeres, por cierto. Por supuesto hay personas con circunstancias muy complicadas o con problemas psicológicos, pero ni criminalicemos a todas las personas con problemas psicológicos, porque no todas las personas con problemas psicológicos se dedican a hacer sufrir o matar a sus hijos, ni disculpemos a los criminales tirando de los problemas mentales.

Para bien y para mal somos libres y nuestra sociedad no sería explicable, ni posible, si no fuéramos libres. No tiene sentido buscar en el determinismo o la psicología algo que sólo puede explicar la maldad, la imperfección y la naturaleza caída del ser humano. Por alguna extraña razón hay quien no puede soportar la idea de la existencia del mal y esta dispuesta al grado de negacionismo que haga falta para buscar otra explicación, aunque esa explicación acabe conduciendo al blanqueamiento del asesinato, al olvido de las víctimas y a la empatía con la criminal. Tania Llasera es presentadora de ‘A tiempo’, un formato digital y video-podcast de bienestar y hábitos saludables creado por el medio digital Upeka, en colaboración con la aseguradora Aegon. Al Txokas lo cancelaron por presumir de lo que gana y por decir que mejor salir con una 6 con valores parecidos que con una 10 tóxica. A ver si a Llasera le pasan factura sus declaraciones o hay impunidad absoluta a su lado del muro.