Súper Santos Cerdán: el state es el PSOE y el deep state también

Súper Santos Cerdán, Zapatero dixit, compareció ayer en la comisión de investigación del Senado para no dar ninguna explicación. Eso sí, compareció soberbio y retador. ¿Soberbio de qué? Eso lo sabrá él. Hay que ganarse el derecho a ser orgulloso, como diría House. El caso es que ahí estaba Santos Cerdán pensándose que era él quien examinaba a la comisión, negándose sistemáticamente a contestar a las cuestiones de fondo aunque entrando arbitrariamente en cambio en algún absurdo rifirrafe personal, como un niño caprichoso con una tarjeta black de Servinabar.

La estrategia defensiva de Santos Cerdán parece que sigue siendo negarlo todo. Todas las pruebas contra él han sido fabricadas y son falsas. Es víctima de una persecución, literal, entre “la Inquisición” y el “deep state”. El deep state por lo visto le dio una tarjeta black de Servianabr para que su mujer se comprara El Corte Ingles, le pagó el piso de lujo en Madrid y enchufó a la mujer de Alzórriz. La Inquisición por su parte mezcló lucrativamente con Servinabar a su hermana y a su cuñado. El contrato firmado en el que Cerdán aparece como propietario del 45% de Servinabar se lo colocó la UCO. Los audios con Koldo García en realidad es José Luis Moreno poniendo la voz de Macario.

En su afán de confrontación con María Caballero, Cerdán llegó a presumir en su delirio de ser él quien había acabado con la ETA, mientras acusaba a Caballero, cuyo padre asesinó la banda terrorista, de echar de menos los atentados. No es una afirmación novedosa de Cerdán, sino uno de los botones del nauseabundo argumentario zapateriano. Los judíos no querían acabar con los nazis, las víctimas del franquismo no querían acabar con el franquismo y las víctimas de ETA no querían acabar con ETA. Los que querían acabar con el nazismo eran por lo visto los nazis, los que querían acabar con Franco los franquistas y los que querían acabar con ETA eran sólo Cerdán y Ternera. Para ser realistas, lo que verdaderamente llevó a ETA a la lona fueron la persecución policial, cada vez más eficaz con las nuevas tecnologías, la colaboración internacional y sobre todo la ilegalización de su rama legal en tiempos del PP. ETA sólo se planteó abandonar las armas cuando se le obligó a escoger entre pegar tiros y poder presentarse a las elecciones. En lo que sí se le puede atribuir un mérito particular a Cerdán es en los pactos con Bildu ya en la era sanchista. Para forrarse había que llegar al poder y para llegar al poder (en Navarra y en el estado) había que pactar con Bildu. De los pactos entre el PSOE y Bildu es de justicia reconocerle a Cerdán un 45% del mérito.

Más allá de las ignonimias, la soberbia y la negación de la realidad, Cerdán protagonizó también en su comparecencia algún momento de torpeza particular, como cuando llevó a cabo una inesperada defensa de Leire Díez, exigiendo “respeto” para ella, indignándose de que se le llamara “fontanera de Ferraz”. Fue curioso porque en las grabaciones era la propia Leire Díez la que se presentaba para tramar sus componendas como “mano derecha” de Cerdán. ¿Por qué la defidende entonces Cerdán? Si no fuera su fontanera, y si no la temiera, lo suyo sería que Cerdán, en vez de defenderla y pedir respeto para ella, se indignara contra esta mujer que falsamente estaría diciendo para tramar complots que era su mano derecha e iba de su parte. Si no fuera tan torpe, en vez de defenderla, Cerdán tendría que haber presentado a Leire Díez como una agente encubierta de la UCO, el deep state y la Inquisición.

Por lo demás está bien que Cerdán se haya convertido en un libertario que denuncia los peligros de dar demasiado poder al estado y la existencia del deep state. El problema es que los denunciantes en España del deep state y del lawfare se dividen en dos: los libertarios y los delincuentes atropellados por el carrito del helado. Se distingue fácilmente a los segundos de los primeros porque los primeros no tienen una tarjeta black de Servinabar, no han dado un golpe de estado proclamando una república independente por la televisión o no han sido detenidos en un piso lleno de armas y explosivos como los presos de ETA. Otegui dice que los corruptos del PSOE son tan víctimas del lawfare y del deep state como los presos de ETA, y efectivamente tiene razón.

La ironía es que el deep state en España, o lo más parecido al deep state, seria también el propio PSOE. Tenemos en la actualidad más palpitante, por ejemplo, el chivatazo a Zapatero de que estaba siendo investigado por el controvertido rescate millonario de la aerolínea Plus Ultra, así como la sospecha de que se podría estar ejecutando una voladura controlada del caso para desactivarlo. La infiltración socialista en las fuerzas de seguridad, particularmente la Policía Nacional, viene siendo noticia hace tiempo. El director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo, fue secretario de Estado para Defensa con Zapatero y se dice que hombre muy vinculado durante toda su carrera a José Bono.

Hombre clave en el control de Interior y la Policía sería también, según se ha publicado, Segundo Martínez, antiguo comisario de policía, amigo íntimo de Zapatero y máximo responsable de la Seguridad de Moncloa durante su presidencia. Oficialmente jubilado en 2017 al cumplir los 65 años, su influencia volvió al primer plano con el advenimiento de Sánchez.

Al volver el PSOE al poder, Marlaska habría recurrido a él para llevar a cabo una purga entre los altos mandos policiales, materializada en más de una decena de comisarios y jefes superiores de Policía destituidos por el sanchismo. Martínez es ademas el encargado de seguridad de Huawei, otra empresa en el centro de las relaciones internacionales de Zapatero. Y la Acento de José Blanco y sus manejos, ¿cómo la calificamos? ¿Es estate o deep state? En España el state es el PSOE y el deep state también es el PSOE.

El llamativo garrulismo chabacano de Cerdán, Koldo, Abalos, Salazar y la periferia de la banda del Peugeot, invita por lo demás a una pequeña reflexión. ¿Como ha podido estar o seguir el estado en manos de gente de este nivel? La clave de arco vuelve a ser Pedro Sánchez. El narcisismo del presidente, o su inseguridad, le impide rodearse al parecer de gente por encima de su nivel. Esto es un problema en general, pero mucho mayor si ya tu propio nivel es bajo. No es por tanto casualidad el nivel de este grupo. La necesidad de Sánchez de rodearse de gente de nivel todavía inferior al suyo es lo único que puede explicar que el grupo elegido para rodearle sean Cerdán, Abalos, Koldo, Leire, Salazar y compañía, los cuales todo lo que tienen de malos por lo visto no lo tienen de listos. Si Sánchez fuera el jefe de la banda, sería el jefe de la banda del calzoncillo.

Compartir este artículo

Deja una respuesta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín