Esta es quizá la noticia más grave de toda la legislatura, dependiendo de los resultados que se puedan producir como consecuencia. El diario El Debate ha publicado un vídeo en el que se explica cómo gracias a la inteligencia artificial, y gracias a aplicaciones como miDNI y miDGT, que permiten identificarse digitalmente para votar, es posible generar miles y miles de identidades inventadas en estas aplicaciones.
🗳 Así se puede falsear la identidad para votar@IsabelDuran_ demuestra lo sencillo que resulta simular la aplicación de Sánchez y Marlaska y la imposibilidad de demostrarlo pic.twitter.com/pAG0ZwCYvZ
— El Debate (@eldebate_com) March 13, 2026
¿Significa esto sin embargo que resulte tan fácil el pucherazo? El principal obstáculo para trasladar el fraude de la aplicación a la urna es que debe haber una persona real censada en el colegio electoral, que se presente otra persona con una aplicación fake a votar en el colegio electoral de la persona suplantada, y que después no aparezca a votar la persona suplantada, o cientos de miles de personas suplantadas, encontrándose todas ellas con que alguien ya había votado antes en su nombre.
⚠️ Cuidado con el vídeo que advierte de que el DNI digital permite “falsificar la identidad en las urnas”: para votar, hay que figurar en el censo https://t.co/0CsHaROQ39
— Newtral (@Newtral) March 15, 2026
Salta a la vista que un fraude masivo bajo tales requisitos resulta complicado. No obstante, el gobierno dispone de los datos del censo, u otros datos personales que podría cruzar con los del censo, para poder al menos tener parte de las herramientas necesarias que harían posible un escenario de este tipo. En las últimas elecciones autonómicas en Extremadura, Aragón y Castilla y León ya se ha permitido este sistema de identificación sin que se haya apreciado un resultado extraño o inesperado en las urnas. Es decir, que la alarma quizá no alcanza el nivel que podría temerse pero que tampoco puede descartarse por completo la existencia de algunos chanchullos. En este sentido resulta llamativo que la policía, para identificarnos fehacientemente de forma digital, no sólo nos requiere estas aplicaciones, sino la generación además en tiempo real de un código QR que certifique la identidad del usuario. En cambio, el gobierno ha introducido el uso de estas aplicaciones para poder votar pero sin el requisito de verificar el código QR. Por tanto o cuando lo pide la policía es innecesario, o cuando se usa en los colegios electorales no garantiza por completo la identidad. Por lo anteriormente expuesto, parece que un fraude masivo resultaría complicado, pero por otra parte resulta absurdo introducir un sistema que no garantiza la seguridad absoluta en el voto. Para despejar dudas debería retirarse el sistema o verificarse igual que cuando lo admite la policía. Si esto no resulta posible en los colegios electorales, quizá no debería poder admitirse esta forma de identificarse no del todo segura.
🔴 Pucherazo en el PSOE.
— THE OBJECTIVE (@TheObjective_es) June 12, 2025
La investigación de la Guardia Civil sobre Santos Cerdán desvela un presunto pucherazo en las primarias de 2014 de las que salió elegido Pedro Sánchez como secretario general del PSOE.
La noticia completa, aquí 📲👇https://t.co/7QcjJu0W5O pic.twitter.com/IUxyvj1Jsj
Frente a estas denuncias respecto a las fragilidades de estas aplicaciones para permitir la identificación, los medios de izquierdas y el gobierno ya están acusando a la derecha de querer sembrar dudas sobre los resultados electorales. Lo cierto sin embargo es que las dudas respecto a los resultados electorales no las suscitan los medios independientes del gobierno, mostrando por otro lado debilidades del sistema reales, sino el historial conocido del propio Pedro Sánchez y sus lugartenientes. A estas alturas todos sabemos que hubo irregularidades en el voto de las primarias en las que ganó Sánchez, y que esas irregularidades aparecen reflejadas en las conversaciones entre Santos Cerdán y Koldo García.
🔴 El Gobierno de Page insinúa un pucherazo de la candidatura de Sánchez en las primarias de 2017https://t.co/gHzGorc7ih
— Vozpópuli (@voz_populi) December 12, 2025
En un país normal esto debería haber provocado la dimisión inmediata de Pedro Sánchez tanto como presidente del gobierno como del cargo de secretario general del PSOE. Alguien sospechoso de haber dado un pucherazo para alcanzar la secretaria general del PSOE queda descalificado como secretario general del PSOE, pero también como presidente del gobierno de España. No se puede homologar como presidente del gobierno a una persona con estos antecedentes. No sólo eso, al validar el PSOE a Pedro Sánchez pese a todas las revelaciones sobre fraude en el voto que se han conocido, se esfuma cualquier confianza en que el PSOE denunciaría y no secundaría un fraude electoral perpetrado por Pedro Sánchez.
🔴 SUSANA SOBRE LAS PRIMARIAS DEL PSOE
— Betania (@BetaniaTv) May 12, 2025
El presentador le pregunta si considera que hubo pucherazo en las primarias entre Sánchez-Susana.@susanadiaz responde: "Hubo cosas feas y todo el mundo lo sabe"
Así empezó a gobernar Sánchez, con un pucherazo…
Video | @EnBocaDe_Todos pic.twitter.com/wrR9yOFB01
Como norma general, de todo gobernante que se presente a las elecciones hay que pensar que puede robar unas elecciones. Si no pensáramos tal cosa no haría falta establecer todo tipo de garantías para evitarlo. Es la posibilidad de que un candidato pudiera robar las elecciones lo que hace necesario el establecimiento de estas garantías y son estas garantías las que permiten una aceptación general de los resultados. Es algo crítico por tanto manener en una democracia la confianza en el resultado. La introducción de cualquier posible debilidad debe ser denunciada y la introducción que cualquier posible reforzamiento aplaudido. Por supuesto además que en esta particular situación es el propio Pedro Sánchez con las actuaciones de todo su entorno político en el pasado quien inevitablemente pone todo bajo sospecha. Si podemos por tanto tener alguna seguridad de que no va a haber un pucherazo, no es en absoluto por la confianza que podamos tener en Sánchez con los antecedentes que le adornan, sino por la confianza que podamos tener en el sistema electoral. Con alguien como Sánchez organizando las elecciones, por consiguiente, toda precaución y toda advertencia de posibles fragilidades es poca, porque caben las más fundadas sospechas de que en las próximas elecciones generales todos los resquicios serán examinados para intentar aprovecharlos y la fiabilidad del sistema será puesto a prueba como nunca hasta ahora.