España tiene 17 autonomías y 2 ciudades autónomas. De todas ellas, el PSOE sólo gobierna en 4. Es decir, a Pedro Sánchez en general le conviene trasladar toda la responsabilidad a las comunidades autónomas para evadir la responsabilidad del gobierno, da los mismo que hablemos de unas inundaciones, de una pandemia o de los recientes incendios. La cuestión es que el responsable nunca sea Pedro Sánchez. Por estadística, son 15 posibilidades contra 4 que de cualquier cosa que ocurra se le pueda echar la culpa a un gobierno que no sea del PSOE. De las otras 4, además, si se le puede echar la culpa a García-Page tampoco es un drama para Sánchez. A lo que estamos asistiendo, dejación tras dejación del gobierno, es a que todo el aparato sanchista, a la par que Sánchez se lava las manos o se da un baño en La Mareta, se lance en tromba a pedir la cabeza del presidente autónomico de turno, que por el mapa político de las autonomías casi nunca es sanchista.
El PP acusa a la directora de Protección Civil de ser "una pirómana más" por "insultar" a los gobiernos autonómicos.https://t.co/9eQB9zQUFF pic.twitter.com/aXhi9IBCdr
— EFE Noticias (@EFEnoticias) August 21, 2025
En cuestiones como graves inundaciones, incendios o pandemias, salta a la vista sin embargo que se excede la capacidad de las comunidades autónomas. ¿Cuántos hidroaviones propios puede tener por ejemplo una comunidad autónoma? Se requiere por tanto para afrontar estos sucesos la ayuda de los medios del estado, como la UME o el Ejército del Aire, así como la coordinación del gobierno para gestionar las ayudas y los medios de unas comunidades autónomas a otras. ¿Cuál es el problema? Que en la medida en que uno asume el mando de algo, se responsabiliza de lo que hace y puede quemarse. O sea, la única forma de no chamuscarse con la resolución de ningún problema es evitar la gestión de cualquier problema.
Marlaska dice que no se plantea declarar la emergencia nacional por los incendios.https://t.co/rnhi7x2mIu
— THE OBJECTIVE (@TheObjective_es) August 16, 2025
🚨 DANA, LA GESTIÓN CRIMINAL
— Benita dos Carallos (@criaturina) April 12, 2025
🚨🚨 Marlaska se negó a declarar la emergencia de interés nacional y admite que el ausente Sánchez no le dio órdenes.
https://t.co/M7HJVspkIU vía @eldebate_com
Frente a la solución de los problemas, lo único que le importa al gobierno de Pedro Sánchez es el maldito relato. Lo que importa no son los hechos sino cómo el electorado interpreta los hechos, y el electorado interpreta los hechos en función de la información y la opinión que recibe a través de los medios, en gran medida controlados directa o indirectamente por el gobierno. Lo que básicamente tiene Sánchez en Moncloa no son asesores sobre seguridad, sobre incendios, sobre inundaciones o sobre pandemia, sino asesores sobre comunicación. La pregunta que tienen que responder los asesores de Sánchez no es cómo arreglar este o aquel problema, sino cómo conseguir que la culpa del problema se la eche la mayoría a la oposición.
Es vergonzoso cómo el gobierno de Sánchez solamente piensa en joder al PP en vez de declarar el Estado de Alarma para gestionar la catástrofe. Por supuesto que el Gobierno puede actuar sin que nadie se lo pida. Con 200 muertos encima de la mesa y estos lavándose las manos. https://t.co/vgNLJ0BLeO
— Pablo Echenique (@PabloEchenique) November 2, 2024

Por lejos que nos atrevamos a ir, no lo haremos tanto sin embargo como lo han hecho los propios socios de Sánchez en sus acusaciones. Si repasamos por ejemplo los tuits respecto a la DANA de las principales figuras de Podemos, vemos cómo acusaban directamente al gobierno de Sánchez de dejar de ayudar a la gente y de no tomar las medidas necesarias por beneficio político, para fastidiar al PP. O sea, Podemos ha llegado a acusar con todas las letras al POSE de preferir su beneficio político que ayudar a las víctimas. Si esto lo piensan de Sánchez hasta sus socios, ¿qué podemos pensar los demás? Desde luego lo que no podemos ver en ningún caso para desmentir estas acusaciones es al gobierno de Sánchez poniéndose al frente de la gestión de ningún problema. Sánchez se apunta a todos los repartos de medallas, pero evitando correr ningún riesgo ni jugarse la vida peleando en ninguna trinchera. Ya lo vimos el año pasado en Paiporta, lo estamos viendo ahora con los incendios, y es de temer que lo veremos otra vez este año cuando empiece la temporada de gotas frías. Menos mal para compensar que al menos todo su entorno es honrado y se encuentra fuera de toda sospecha.