La evidencia es abrumadora e imperturbable. La violencia de Gaza no la han detenido los tiraciclistas ni los perturbados flotillaflautas, sino Trump negociando con los protagonistas y las grandes potencias. De hecho, ahora resulta que los tiraciclistas y los flotillaflatuas se oponen a la paz. No quieren que dejen de morir gazatíes y le adelantan por un túnel subterráneo a la propia Hamás, o como se aplique el dicho de ser más papista que el Papa a la izquierda y Hamás.

Que los amantes de la paz resulte que no lo son tanto ha tenido otro efecto aparte de quitar caretas y dejar sin causa a la izquierda, ha dividido además al sanchismo. Pedro Sánchez se ha sumado con entusiasmo al plan de paz de Trump y de ningún modo ha querido perderse la foto. Esto tiene un par de consecuencias de lo más llamativas.
"Vox es el fascismo en España, como Trump lo es en EEUU". (…) "El PSOE lleva más de un siglo combatiendo dictadores y fascistas. Lo seguiremos haciendo".
— PSOE (@PSOE) January 16, 2021
🗣️ Entrevista a @SimancasRafael de @EuprepioPadula en @elindepcom.
🖥️https://t.co/8Z0cyQw2Kz#LaEspañaQueNosMerecemos
En primer lugar, al sumarse Sánchez al plan de paz de Trump le son aplicables a Sánchez todas las enormidades que los socios de Sánchez le están dirigiendo al plan de paz y a sus promotores. Esto sin embargo tiene un efecto boomerang significativo para los socios de Sánchez. Si Sánchez es un vendido que traiciona a los palestinos, ¿en qué se convierten los socios de Sánchez si siguen apoyando a Sánchez? Es como lo de ver cómo Sánchez vende a los saharauis y después seguir apoyando a Sánchez. ¿Son entonces los socios de Sánchez menos vendidos que Sánchez? ¿En qué consiste no ser también un vendido si sigues apoyando a Sánchez a cambio de los pagos de Sánchez?
🔴 En el vídeo de la izquierda tenéis a Pedro Sánchez diciendo que él nunca felicita al premio Nobel de la Paz.
— Onvre Deconstruido (@o_deconstruido) October 14, 2025
🔴 En la imagen de la derecha tenéis las seis veces que Pedro Sánchez ha felicitado al premio Nobel de la Paz. pic.twitter.com/gW0tLjRShy
En segundo lugar, no menos llamativo es ver a Sánchez saludando efusivamente a Trump, sonriendo, dándole la mano, haciéndose un hueco a codazos entre los elegidos para la foto. ¿Pero no decía el PSOE que Trump era un fascista? ¿Qué hace Sánchez saludando tan cordialmente a un fascista al lado de una mussoliniana como Meloni? ¿Dónde está la coherencia de Sánchez?
🔴 Sánchez reconoce que pudo recibir pagos en efectivo del PSOE para liquidar gastos adelantados, pero afirma que es una práctica legal: "No era habitual pero seguro que en alguna ocasión he tenido ese tipo de liquidaciones de gasto" https://t.co/NpKlTIh3Hl
— Europa Press (@europapress) October 14, 2025
Lo cierto es que la coherencia de Sánchez hay que buscarla dentro de un sobre, a poder ser lleno de chistorras, soles y lechugas. Por no retrotraernos a los indultos, la constitucionalidad u otros cambios de opinión del presidente, hoy mismo Sánchez aseguraba sin pestañear que no había felicitado a Corina Machado porque él nunca felicita a los ganadores del Nobel, al parecer olvidando que lo ha hecho hasta en seis ocasiones en el pasaso. Esta nueva mentira de Sánchez sería noticia si no fuera porque cada afirmación de Sánchez supera a la anterior, como así ha sido al reconocer preventivamente que él también ha cobrado del PSOE sobres llenos de billetes. O sea que sabe que van a salir esos sobres. Esto por otro lado ayuda a entender cómo es que los sobres con chistorra para Abalos circulaban por Ferraz sin llamar la atención. ¿Cómo iban a llamar la atención si había más sobres empezando por los sobres de Sánchez?