A principios de este mismo año, cuando los ayatolás masacraban a tiros las protestas de los iraníes, desde RTVE se nos decía que el gobierno iraní era una dictadura de la extrema derecha radical. De Trump también dice RTVE que es la extrema derecha radical. No está de más recordar esto como punto de partida porque RTVE no es más que el canal privado de PSOE y Podemos que se paga con el esforzado dinero de los impuestos de todos. A ver cómo explicar ahora la izquierda que está defendiendo una una dictadura de extrema derecha atacada por la extrema derecha. Los defensores que le han salido a la dictadura de extrema derecha de Irán son paradójicamente Rusia, China y la izquierda española que también vota contra prohibir el burka. Podríamos decir que la suerte de la izquierda española es que puede defender cualquier absurdez sin que el electorado le pase factura, pero eso ya no es tan cierto como en otros momentos. Efectivamente la izquierda resiste el desgaste cual silo de misiles iraní oculto bajo una montaña, pero a pesar de todo, y ahí están los últimos resultados electorales autonómicos para probarlo, el desplome de la izquierda es un hecho.
Silvia Intxaurrondo asegura en RTVE que el régimen de los Ayatolás en Irán es de ultraderecha. pic.twitter.com/lPQxz8l99b
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) January 13, 2026
La operación militar contra Irán estaba cantada porque nadie asume los enormes costes de desplazar hasta la zona todo el material que los EEUU han desplegado para luego no usarlo. La muerte del ayatolá recuerda un poco a la eliminación del tablero de Nicolás Maduro. Es posible que Estados Unidos realice alguna operación en tierra en Irán, pero salvo una previa insurrección popular contra los ayatolás seguramente tendría un carácter muy limitado. Atacar una instalación subterránea que no se pueda atacar desde el aire, por ejemplo. El objetivo por tanto es desarticular el régimen desde el aire. Esto sí puede hacerse. Los iraníes pueden reponer a todos los líderes que asuman el mando, pero cada líder de reemplazo será eliminado si no atiende a razones. Esto no sólo puede dar lugar a la llegada de alguien que al final quiera seguir vivo un poco más, sino que hace imposible dirigir un país. En Irán no podrá haber más que desorganización o un centro de control que sea aniquilado en cuanto consiguiera conformarse como tal centro de control eficaz. En esas condiciones si los aviones estadounidenses no quieren no puede haber en Irán un gobierno eficaz.
El reivindicativo tuit de Irene Montero por la defensa de las mujeres en Irán: pic.twitter.com/0u7jtrioT1
— María Gámez (@MariaGamezP) January 14, 2026
Por otro lado, EEUU tiene de su parte una población que abrumadoramente quiere poner fin al régimen de los ayatolás. El desgobierno que es posible imponer mediante ataques aéreos puede favorecer una revuelta interna si los ayatolás pierden el control y no queda una comisaría o un cuartel en pie en ninguna parte del país. Si en alguna región del país los ayatolás pierden el control, no podrán enviar ningún convoy que no sea inmediatamente destruido por el camino para sofocar la rebelión. Esto puede pasar o no, pero no es imposible teniendo en cuenta la inestabilidad interna previa a la intervención.
Esto no es GAZA. Esto es Irán.
— Jose Fructuoso Rivera y Toscana (@riverafrutos) January 24, 2026
Más 15.500 muertos y más 330 mil heridos en 2 semanas de protestas.
No dejemos de hablar de esto.
Libertad para Irán!!
🇮🇷🇮🇷🇮🇷🇮🇷 pic.twitter.com/UD8qEPIOjx
No se pueden olvidar todos los meses de atroz y sanguinaria represión que han precedido a este ataque militar exterior. Decenas de miles de iraníes han sido masacrados por los chiflados ayatolás. No falta quien desprecia estas matanzas a la hora de justificar la intervención militar en Irán, asegurando que no es el motivo real de la intervención, pero el hecho es que las matanzas sólo se pueden terminar perpetuando el régimen ayatolá o mediante una intervención militar. No es cierto el planteamiento sanchista de ni guerra ni ayatolás. La alternativa real a no intervenir no es una Irán pacífica y feliz, sino la continuidad indefinida del sangriento régimen de los ayatolás.

Por supuesto hay otros intereses en juego en la zona. De hecho, la principal perjudicada por la caída del régimen iraní sería China, por más que para muchos China en este conflicto permanezca oculta en la sombra. Por el contrario, Irán es una de las piezas fundamentales de China en el mundo. Por un lado, Irán militarmente es un elemento clave de desestabilización contra Occidente en Oriente Medio, por otra parte, desde el punto económico y geoestratégico, Irán no sólo es un importante productor de petróleo y gas, poseedor además de inmensas reservas en su suelo, sino que por su posición geográfica y capacidad militar puede poner en jaque (ya lo está haciendo) todo el tráfico de petróleo por el Golfo Pérsico. Este tráfico es importante para todo el mundo, pero más si cabe para China, que básicamente depende del petróleo ruso y árabe. Desde el otro lado del espejo, para EEUU hacer caer el régimen y que se estableciera otro más pro Occidental supondría sacar a Irán del grupo de los BRICS y de la esfera de influencia China. Cambiar el régimen iraní supondría también acabar con un permanente foco de conflicto que afecta a través de Hamás, Hizbolá, los hutíes y otros proxys de Irán a todos los países de la zona. Además, la caída de los ayatolás pondría fin a la posibilidad de una bomba nuclear islamista en manos de alguno de los citados grupos o de los propios ayatolás. Por otro lado un cambio de régimen en Irán, a la par que un cambio de esfera en Venezuela, sumando las reservas de petróleo de ambos países dejaría sin combustible a los BRICS, a la vez que pondría estas inmensas reservas bajo la órbita de los EEUU. Se puede estar de acuerdo o no con Trump, pero no se le puede llamar loco que hace las cosas sin sentido.
Evidentemente semejante jugada de alcance en el tablero global no le puede gustar a China. Por consiguiente todos los proxys y monigotes de China no pueden sino criticar ferozmente este ataque. Pueden pensar algunos que los EEUU no buscan la liberación de la mujer y la democracia en Irán con esta operación, pero por la misma regla de tres también podría decirse que no buscan evitar ninguna masacre quienes se oponen a ella. Podemos y el Partido Comunista Chino tienen un acuerdo estratégico. Fondos chinos controlan las principales productoras españolas como Globomedia, Mediapró o El Terrat. El Canal Red de Pablo Iglesias, que se nutre de contenidos producidos por el gobierno chino, emite ahora en la plataforma de pago de Moviestar controlada por el gobierno de Sánchez a través de Telefónica. No es tanto por consiguiente que la izquierda española se posicione junto a los ayatolás como que se posiciona junto a China. La izquierda española no puede aplaudir una intervención de Trump no por los muertos, porque para muertes las que produce el régimen de los ayatolás, sino porque la izquierda española está comprada por China. Un ejemplo revelador. ¿Cómo vamos a escuchar por ejemplo a Broncano o Wyoming apoyar una intervención contra los ayatolás si los ayatolás son aliados de China y La Revuelta y El Intermedio los produce Mediapro, que es propiedad del fondo chino Orient Hontai Capital?
Recordemos además que la izquierda española ha estado financiada básicamente en los últimos años, además de por China, por la propia Irán. Los canales podemitas de Pablo Iglesias, antes de estar asociados a China, estaban asociados a Irán a través de Hispan TV, el canal al que las combativas feministas españolas (incluida Irene Montero) acudían con un imperdible en el escote y una rebequita para no mostrar los hombros desnudos. ¿Nos puede extrañar que las organizaciones feministas, o la izquierda que mantiene a Sánchez en poder, callen ante la represión sangrienta de la liberación femenina en Irán cuando esa izquierda está financieramente asociada a la propia Irán o a China que es la madrina de Irán? ¿Cómo van a decir otra cosa que la que dicen? ¿Cómo van a disgustar a China? Desde la caída de Maduro, además, sus apoyos político-financieros se reducen casi en exclusiva al Partido Comunista Chino. Acusan a Trump de defender en realidad intereses económicos en vez de las vidas humanas, pero el mismo cuento se les podría aplicar a ellos. Con una diferencia, y es que sea cual sea el motivo o la mezcla de motivos, el resultado de la intervención en Venezuela o Irán puede dar lugar a una liberación real, mientras que el resultado de la no intervención es la sangrienta perpetuación de la tiranía chavista y de los chalados ayatolás.