Se ha producido estas pasadas fechas un fenómeno llamativo en X. Las cuentas de algunas sociedades y organismos públicos navarros han publicado, según lo recogido por diversos medios y usuarios de X, mensajes en esta red social anunciando que la abandonaban, que lo hacían por “decisión editorial” y que el abandono venía motivado “ante la deriva en los contenidos de esta red social”. Estos anuncios, sin embargo, parecen ahora borrados y no es posible encontrarlos. Sin embargo quedan por un lado las menciones a ellos recogidas por los medios o los pantallazos de algunos usuarios, y por otro el abandono efectivo de X por parte de estos organismos, en este momento o de hecho desde hace algún tiempo, aunque no se hubiera anunciado. Tendríamos por tanto un abandono de hecho, con o sin anuncio previo, por parte de muchas cuentas de organismos y sociedades públicas, y por otro unos anuncios explícitos que después habrían sido borrados, pero observándose también un abandono efectivo.
Navarra Arena dejará de publicar en X a partir del 1 de abril por “decisión editorial” | Pamplona Actual – Diario digital de Pamplona y comarca https://t.co/6GWMUVZNDb
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) March 13, 2026
La izquierda mantiene una cruzada general contra las redes sociales y muy particularmente contra X, la plataforma de Elon Musk. La izquierda habla de un algoritmo un tanto fantasmal que dice que promociona discursos de “hodio”. Hodio, como todos sabemos, es decir algo que se separe mínimamente del discurso obligatorio izquierdista. No es por otro lado que X censure las opiniones izquierdistas, que proliferan en X tanto como las derechistas, sino que a la izquierda no le gustan los espacios en los que hay pluralidad de opiniones y trata de amordazar todas las opiniones que discrepan con su dictado.
Como entidad pública de todos los navarros, queremos conocer públicamente cual es la deriva y cual es la decisión editorial.@gob_na @parlamentoNA @mavichina pic.twitter.com/RR2v7dy4Hp
— Sin cita previa (@sincitasprevia) March 13, 2026

En los últimos tiempos son muchos los políticos e influencers de la izquierda que han hecho bandera del abandono de sus cuentas de X, con escasa fortuna en cuanto al éxito en la búsqueda de plataformas alternativas, pero el asunto toma otro cariz cuando es el Gobierno de Navarra y sus organismos o sociedades dependientes el que entra en una guerra, usando los recursos de todos, para atacar a una red social en particular. Que estemos ante un movimiento sincronizado y que las diversas cuentas de las diversas entidades estén publicando el mismo mensaje para anunciar su abandono pone en evidencia que todas ellas obedecen una orden superior del gobierno. Entre las cuentas que podrían formar parte de esta campaña de abandono de X se podrían citar las de Navarra Arena, Baluarte, Planetario, Filmoteca de Navarra y seguramente otras de las que no somos conocedores en este momento.
#EnDirecto | Sánchez lamenta que las redes sociales se han convertido en un "universo tóxico e impune": "¿Queremos una tecnología que amplifique el engaño? ¿Una sociedad en la que un tecno-oligarca pueda meterse en los móviles de millones de ciudadanos para decirles mentiras?" pic.twitter.com/ujzhxrE52V
— Europa Press (@europapress) February 5, 2026
Se trata de una cuestión de la mayor gravedad porque los recursos del gobierno foral no pueden ser utilizados por los partidos en el gobierno para librar sus guerras particulares. El gobierno, además, en una democracia no puede tener guerras particulares con determinados medios o plataformas porque en ellos proliferen las críticas al gobierno. Tampoco es quién el gobierno, al menos en una democracia como solía ser España, para decidir las críticas al gobierno que son aceptables y las que no, y para tomar represalias contra las críticas al gobierno o contra las plataformas que no amordazan las críticas al gobierno. Finalmente, muchas de las cuentas a las que nos estamos refiriendo justifican su existencia para trasladar información a los ciudadanos sobre sus actividades. Son estas entidades las que tienen que anunciarse donde se comparte la información y no la gente la que tiene que preguntarse en qué oscura red social desconocida, pero simpatizante con el gobierno, se publicarán las actividades de esas entidades. Nos encontramos por tanto ante un uso partidista de los recursos públicos, un ataque a la libertad de expresión y también ante una asignación ineficiente de esos recursos. Cada día que pasa el gobierno “del cambio” se supera a sí mismo en su sectarismo.