De algún modo nos consiguieron convencer de que ETA mata pero no miente. Parece que el próximo paso es convencernos de que ETA mata pero no roba. Otegui ha tenido la ocurrencia de presumir hace un par de días de la honradez de la izquierda abertzale. El problema es que ETA miente, roba y mata. Y ahí está la historia para probarlo. No sólo la historia, también el presente. Se secuestra para robar, y hay una peculiar formación política en España dando lecciones liderada por un condenado por secuestro. Esto sólo para empezar.
✅ Otegi vende a Bildu como «la ejemplaridad» por no tener «casos de corrupción» pese a incluir a siete asesinos en las listas
— El Debate (@eldebate_com) December 4, 2025
«Ya no vale con decir que nosotros no tenemos ningún caso de corrupción en Bildu es que somos la garantía para la ejemplaridad en el servicio público» pic.twitter.com/ziK8jRJhMg
Que la izquierda abertzale no miente es un extraño mito que no se entiende cómo ha llegado a cuajar fuera de la propia izquierda abertzale. Toda la historia de Navarra, del País Vasco y de España que cuenta la izquierda abertzale es mentira de arriba a abajo. Todo el relato nacionalista de la Guerra Civil es mentira. Y por supuesto todo el relato de la izquierda abertzale sobre la ETA es mentira. También es mentira que no hay casos de corrupción en Bildu.

Hay cosas no obstante que son peores que ser corrupto. Bildu es una formación liderada por un secuestrador. Un secuestrador es un tipo que pide dinero a cambio de un rescate o mata al secuestrado. Si el dinero del rescate se lo gasta en un yate o en comprar explosivos no le hace menos delincuente. De hecho, menos dañino es que se lo gaste en un yate que en comprar explosivos. La izquierda abertzale miente, pero también mata. Bildu ha llenado sus listas de asesinos de la ETA. Bildu llama a los etarras presos políticos. Bildu pide la impunidad de los asesinos de ETA, cosa que sólo se entiende si justifica sus crímenes. Bildu nunca ha llamado a los asesinos de ETA por su nombre: asesinos. Al menos el resto de partidos no hacen ongi etorris a los delincuentes cuando salen de la cárcel.

La corrupción del nacionalismo es el euskera, podríamos añadir como corolario. Bildu usa los impuestos de todos y el dinero de todos para repartir dinero entre sus afines. La cobertura para premiar, comprar y financiar a los suyos es el euskera. ¿De qué viven Pirritx y Porrotx si no es de los ayuntamientos de Bildu? ¿De qué viven casi todos los medios impresos y digitales de la izquierda abertzale si no es de los presupuestos? La izquierda abertzale maneja millones y millones de euros en la CAV y Navarra que reparte graciosamente entre sus afines, incluyendo el campamento de Bernedo. No lo llamemos corrupción, la red clientelar de Bildu es “kultura”. Su habilidad es haber establecido un sistema de expoliación presupuestaria permanente al contribuyente vasco y navarro dentro de la legalidad.
Arnaldo Otegi apunta al «lawfare» en el «caso Cerdán» para «devolver al PSOE al Régimen del 78» https://t.co/Xs8RwzCPDb pic.twitter.com/BUoGyi87Nx
— naiz: (@naiz_info) December 2, 2025
Podríamos añadir a todo lo anterior que la corrupción del sanchismo contagia también a Bildu. El contenedor rojo de corrupción con tarjeta PSOE lo han colocado ellos delante del parlamento. Pedro Sánchez, pese a la sucesión de constantes escándalos, no asume su responsabilidad política en la corrupción de su entorno porque lo apoya Bildu. Todos los socios de Sánchez tienen la fuerza para imponer a Sánchez una cuestión de confianza, para obligarle a dimitir y para convocar elecciones, o al menos para nombrar otro presidente de su lado del muro sin convocar elecciones. Por el contrario, al mantener a Sánchez hacen suya corrupción. El compromiso de Bildu con la corrupción del sanchismo llega a negar esa corrupción y a ofrecer una mutua autoamnistía. Si el PSOE acepta que las condenas a los etarras son lawfare, Bildu está dispuesto a sostener que la actuación de la justicia contra los corruptos del PSOE también es lawfare, por más que haya que tener cuajo para llamar lawfare a lo de Txapote y Cerdán. Pero claro, es que lo de Cerdán también es lo de Antxon Alonso. En realidad no sólo es que Bildu como el resto de socios de Sánchez sean cómplices de la corrupción de Sánchez, es que están usando la corrupción de Sánchez para sacar provecho. Mantienen a Sánchez porque saben que Sánchez, para intentar evadir la acción de la justicia, se tiene que aferrar al poder al precio que sea. Si es al precio que sea, viva la corrupción socialista.