El próximo punto caliente en el mapa global puede ser Irán. Están sucediendo cosas. Por un lado tenemos las manifestaciones masivas de la población contra el régimen fanático y sanguinario de los ayatolás, y la represión salvaje de esas manifestaciones a tiros, provocando decenas de miles de muertos, no digamos heridos. El coraje de la población es equivalente al salvajismo de los ayatolás, pero como en Venezuela vence la fuerza. Las dictaduras aguantan cuando son sostenidas por baños de sangre. Por eso las dictaduras islámicas o comunistas aguantan más que las demás, porque desprecian más que las demás las vidas humanas. La novedad respecto a las protestas de hace unas semanas es que ahora los Estados Unidos han acumulado una gran cantidad de fuerzas militares en la zona. Hace un par de semanas no había un despliegue para iniciar una operación, la pena es que cuando se ha completado este despliegue las protestas ya se han sofocado a sangre y fuego. No es descartable sin embargo que se reproduzcan si efectivamente empiezan a sentirse respaldadas por este despliegue.
43.000 iraníes asesinados en tan solo 20 días de protestas, la mayoría jóvenes de corta edad.
— Mr. Jones (@Mr_Jones_k) January 26, 2026
Mueren más en una hora en Irán de los que morían en Gaza en una semana.
Dónde están esos defensores de los Derechos Humanos cuando de verdad se les necesita? pic.twitter.com/LPhPWjq7LG
Respecto a una intervención en Irán puede ser un win/win para Trump. De una parte se podría presentar una vez más ante el mundo como un defensor de la libertad y como la única voz que puede poner freno a las masacres de los regímenes del planeta más sanguinarios. Además de la legitimidad humanitaria, por otro lado, para Estados Unidos sería un golpe maestro sacar a Irán (y al petróleo iraní) de la órbita de China y Rusia y atraerla mediante un cambio de régimen y la caída de los ayatolás hacia el bloque occidental. Con las reservas de petróleo de Venezuela e Irán, Estados Unidos daría un jaque mate a los países del bloque BRICS. Por no hablar de que Irán, desde Gaza hasta Siria, pasando por Yemen, ha sido en los últimos años en todo Oriente Próximo, a través de sus proxys, el principal causante de conflictos e inestabilidad. No sólo en Oriente Próximo. Recordemos sin ir más lejos el atentado contra Vidal-Quadras aquí mismo, por sus críticas al régimen iraní.
Esto no es GAZA. Esto es Irán.
— Jose Fructuoso Rivera y Toscana (@riverafrutos) January 24, 2026
Más 15.500 muertos y más 330 mil heridos en 2 semanas de protestas.
No dejemos de hablar de esto.
Libertad para Irán!!
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Las feministas del imperdible
La falta de reacción del gobierno español ante un atentado perpetrado por otro gobierno en territorio español y contra un ciudadano español es coherente con su falta de reacción frente a las masacres en Irán. Toda la izquierda y el feminismo callan de una forma clamorosa frente a lo que está sucediendo en Irán. Es la misma izquierda que emitía sus programas desde la plataforma iraní Hispan TV y a los que acudían sus figuras más señaladas, como Irene Montero, con una chaqueta cubriéndoles los hombros y un imperdible cerrando el escote. Feministas de imperdible. Feministas de atrezzo.
Ahora esa izquierda emite sus programas desde un acuerdo de colaboración con el Partido Comunista Chino, difundiendo en su canal los contenidos de CGTN (China Global Television Network). Puesto que Irán forma parte del área de influencia de China, la izquierda feminista sigue cerrando los ojos y la boca ante la masacre de las mujeres iraníes. Todo el despliegue mediático por el conflicto de Gaza contrasta con el desprecio absoluto a los asesinados en Irán. En Irán se está matando igual o más que en Gaza, pero en Irán no se destruyen las casas porque no hay resistencia armada, no hay lucha casa por casa. En Gaza también en el fondo se trataba de defender los intereses de Irán, cuyo grupo proxy sobre el terreno es Hamás, y a través de la defensa de Irán secundar los designios de China, socia de la plataforma de Iglesias.
No tenemos una bola de cristal para saber lo que van a hacer los Estados Unidos. Lo que vayan a hacer, por otro lado, puede no estar escrito aún a estas horas sino depender de lo que a su vez haga el régimen iraní con el que mientras tanto se está negociando. Lo que ha cambiado es que ahora los estadounidenses sí tienen en la zona la fuerza militar suficiente para dar un golpe contra el gobierno de Irán.
The U.S. has deployed at least 8 destroyers and an aircraft carrier around the Middle East, with 756 VLS cells available for strike and air defense missiles.
— OSINTtechnical (@Osinttechnical) January 29, 2026
The buildup comes as the US begins to surge additional fighters and air defense assets amid looming conflict with Iran. pic.twitter.com/JMbtr9RtoO
Una intervención militar no sólo podría poner fin a la masacre humanitaria. No sólo podría sacar a Irán del área de influencia china. No sólo podría acabar con Irán como factor de inestabilidad en la zona. No sólo pondría enormes reservas de petróleo bajo la órbita de Estados Unidos. Además podría poner fin al siempre preocupante desde hace décadas programa nuclear iraní. Podríamos pensar por tanto que Trump tiene el móvil, los medios y la ocasión, aunque después decidirá si intervenir militarmente o no. Las defensas aéreas iraníes se encuentran además muy mermadas desde la anterior intervención por parte de Estados Unidos e Israel. Como poco, Estados Unidos se encuentra en una posición extraordinaria de fuerza para poder presionar o actuar.