El feminismo está en decadencia. Lo dicen las encuestas, en las que los y las jóvenes cada vez se identifican como menos feministas, lo dicen las convocatorias feministas, cada vez menos numerosas, y lo dice un pálpito social que rechaza los eslóganes populistas y politizados a los que ha quedado reducido el feminismo en los últimos tiempos. Este descolorido 8M no ha sido sino la confirmación de todas estas tendencias que se están produciendo. Las cifras de asistencia al 8M son actualmente algo asi como la décima parte de las de 2019.
📉🟣 Así se han desinflado las marchas del 8M desde que Irene Montero metió mano en el feminismo
— El Debate (@eldebate_com) March 9, 2026
Los datos de asistencia siguen lejos de las históricas manifestaciones de 2018 y 2019, cuando no había división https://t.co/8tgQkN3w0T
En los medios de izquierdas la realidad aparece como una guerra descarnada entre hombres y mujeres. Hay un género bueno y otro malo. Los hombres son terroristas. Las mujeres viven una esclavitud y una opresión insoportables. El hombre es el enemigo. Y naturalmente la izquierda en este relato es la salvadora. Lo que sucede es que la pantomima se cae por momentos. Para empezar la realidad es muy otra. Las mujeres no son esclavas. Las mujeres hacen lo que quieren. Las mujeres son poderosas. Por otro lado, el hombre no es el enemigo y atizar constantemente una guerra de géneros no hace feliz a ninguno de los dos géneros. Una guerra que además no es sólo de pareja, sino de padres y madres contra hijos e hijas, hermanos contra hermanas, amigos contra amigas, compañeros contra compañeras. Una guerra que además no se justifica por los hechos. Finalmente, a la izquierda se le nota que para ella la mujer es una mera causa instrumental. La izquierda propugna un feminismo que le de votos o las mujeres le dan lo mismo.
Feliz 8 de marzo 💜 pic.twitter.com/dJbWl9LnjI
— Javi Cabello (@ciudadanoalt) March 8, 2026
Este 8M, por otro lado, ha tenido la peculiaridad de observar una extraña alianza entre el feminismo y los ayatolás. Toda la izquierda feminista, desde la de los partidos hasta la de las organizaciones subvencionadas que infestan los presupuestos públicos, llevan meses y meses, por no decir años, callando ante las atrocidades que los ayatolás están cometiendo sobre la población iraní en general y sobe las mujeres iraníes en particular. Desde luego sería reduccionista calificar sin más el movimiento opositor a los ayatolás como feminista, pero la liberación de la mujer sí que está jugando un papel fundamental en las protestas populares que han sido sangrientamente reprimidas en Irán. La verdadera lucha feminista está en Irán, pero irónicamente la izquierda y el movimiento feminista no tiene nada que decir contra Irán. No ya al empezar la guerra, que a lo mejor podría cuestionarse si la situación se puede revertir o a qué precio con una intervención, sino que el silencio oprobioso de la izquierda y el feminismo respecto a Irán es muy anterior a la primera bomba estadounidense sobre Teherán.
Sólo el 25% de los menores de 20 años se considera feminista.
— Juan Soto Ivars (@juansotoivars) February 24, 2026
Efecto directo y previsible de la "educación con perspectiva de género". pic.twitter.com/HtDbveJPJZ
¿Por qué una alianza entre la izquierda y el islamismo? Existen varios motivos. Por una parte, la izquierda es profundamente anticristiana, de donde surge una alianza natural con los musulmanes. No es que la izquierda sea tanto antireligiosa, aunque también, como que es específicamente anticristiana. Por consiguiente, el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Dicen que en la política el interés y el odio hacen extraños compañeros de cama y en este caso lo estamos viendo. Por otro lado, buena parte de las esperanzas confesas de la izquierda para conservar su poder político pasan por reemplazar al electorado. Si el electorado no te vota, cámbialo. Si no puede cambiar las papeletas, cambia a los electores. La alianza entre las izquierdas y el Islam tiene mucho que ver con todos los millones de votantes musulmanes que España y Europa están importando. Si esto no fuera suficiente, a la izquierda le estorban todas las ideas, tradiciones y valores cristianos. Para reformar una casa tienes que tirar los tabiques. Para escribir tu novela te molestan los folios que ya están escritos, necesitas borrarlo todo. El gran reseteo es necesario para empezar el nuevo globalismo woke desde cero, sin barreras ni contrapesos.
🗞️ Portada del 6 de marzo.
— okdiario.com (@okdiario) March 6, 2026
‼️ La rebaja récord de la Ley Montero: 5 años menos de cárcel para el violador de una mujer ebria en Bilbao.
✍️ Fernán González (@fernangonzalez).https://t.co/dK7G3fvqgt
La izquierda feminista que celebra el 8M lleva en el poder desde 2019, pero las cifras de mujeres asesinadas son las mismas que los años anteriores a 2019. ¿No nos decían que las mujeres asesinadas eran consecuencia de un gobierno que se desinteresaba de esas muertes? Pues no se han reducido lo más mínimo. Lo que en cambio ha sucedido es que las violaciones se han triplicado desde 2019. ¿Han dicho algo las feministas respecto a esto no ya ayer, sino en algún momento desde 2019? Mejor que no digan nada y así no tienen que preguntarse por qué se han multiplicado las violaciones de una forma tan alarmante y estando la izquierda en el poder. ¿Qué ha cambiado en España en tan poco tiempo para que se tripliquen las violaciones? No quieren que se sepa el dato ni que nos hagamos la pregunta porque saben la respuesta. La respuesta no interesa porque compromete la estrategia. Hay que captar el voto inmigrante y el voto femenino, y específicamente el voto inmigrante musulmán. ¿Cómo se compatibiliza captar el voto femenino con el voto ayatolá? Callando mucho, mintiendo mucho, levantando mucho muro y poniendo muchos velos ante los ojos.
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