En medio de todos los desastres diarios siguen pasando desapercibidas noticias escandalosas de la mayor transcendencia, como que Koldo García pagaba a los trabajadores sin contrato con dinero en negro, en las campañas electorales del PSOE.
🔴 #EXCLUSIVA | El PSOE pagaba en metálico a trabajadores sin contrato en las campañas electorales: Koldo les entregaba billetes de 500 https://t.co/tTA3PhXmJL
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) January 20, 2026
La noticia contiene datos implícitos y explícitos a cual más escandaloso. Para empezar el mero hecho que se pagara en metálico, con billetes de 500, o sea con chistorras, a trabajadores sin contrato. Todos estos pagos en chistorras evidencian la existencia de una caja B en el PSOE. Si en una caja B salen pagos, por otro tienen que entrar ingresos. A estas alturas la existencia de la caja B del PSOE es como el Bosón de Higgs: todo el mundo sabe que existe antes de que se pueda demostrar su existencia. La caja B del PSOE sería la explicación de todo lo que llevamos viendo hace tiempo, igual que el movimiento de las ramas es la consecuencia del viento que no vemos. Intuimos la existencia de algo por los efectos que produce su existencia, aunque todavía no tengamos las pruebas. Hace falta la caja B del PSOE, el bosón de Higgs o la existencia del viento para explicar todo lo que sí estamos viendo. Si apareció al final el escurridizo bosón de Higgs, más probable es que la Justicia y la UCO acaben encontrando la bolsa de las chistorras.

Por otro lado, volvemos a encontrarnos de nuevo con la importancia clave que Koldo García tenía dentro del PSOE de Pedro Sánchez. Lo mismo se le concedía un pasaporte diplomático para ir a Venezuela y hacerse fotos con Delcy Rodríguez, seguramente tras hablar del petróleo de PDVSA, que se le ponía a custodiar las urnas con los avales de las primarias, se le otorgaba autoridad para tomar decisiones que le permitían cobrar mordidas por obras públicas en toda España, o se le daba la encomienda de pagar a todos los empleados sin contrato (¿cómo iban a tener un contrato legal si cobraban en negro?) con la caja de las chistorras.

No es un asunto menor en todo esto que Koldo García no tuviera otra cualificación para hacer todo esto que la de haber sido el portero del Rosalex, puticlub conocido de la noche de Pamplona. Tampoco tenía Koldo García ningún cargo en el gobierno o en el PSOE que explicara su actividad. ¿Qué quiere decir esto? Que la autoridad o los poderes que ostentaba Koldo García, que ya vemos que eran amplísimos e importantísimos, no se los daba ningún cargo sino que provenían de alguien que sí tenía ese poder y esa autoridad en virtud de su cargo, y que todo el mundo sabía cuando hablaba con Koldo, aunque no tuviera ningún cargo, que venía respaldado por ese alguien, y que por eso había que atender las demandas de Koldo como si las pidiera personalmente ese alguien. ¿Quién era ese alguien? ¿Quién tenía esos poderes tan amplios que nadie discutía? ¿Quién podía estar tan arriba respaldando a Koldo que no cabía subir ya más arriba a denunciar lo que hacía Koldo? ¿Quién es el señor X de toda la trama corrupta en el PSOE y dónde se esconde? ¿Puede terminar el caso PSOE antes de lo más alto? Por otro lado tenemos los españoles un grave problema si, en lo más alto de la pirámide de poder, tenemos a alguien manchado y dispuesto a lo que sea para permanecer aforado en el cargo.