¿Qué dice de nuestra sociedad haberles fallado a las víctimas de ETA?

Un poco de autocrítica. Somos una sociedad decadente y enferma y la forma en que tratamos a las víctimas de ETA es un buen síntoma de ello, aunque no el único. Las palabras de la viuda en el homenaje en Leiza a Juan Carlos Beiro son un buen ejemplo de la forma en que como sociedad estamos fallando. ¿Cómo se sienten las víctimas de ETA? ¿Como si hubiéramos ganado? ¿Como si ETA hubiera perdido? Y el gobierno, ¿de quién depende? ¿Parecen tristes y decaídos los que apoyan a los etarras y los llaman presos políticos?

Las víctimas de ETA están teniendo que asumir de este modo una doble carga. Por un lado la del ser querido que han perdido o que ha quedado afectado por un atentado, por no mencionar a todos los que han tenido que abandonar su tierra para vivir tranquilos. Por otra parte la carga de ver que los verdugos y sus partidarios se han hecho con el poder ante la indiferencia de una sociedad extensamente anestesiada o peor aún, que ha empezado a simpatizar con los asesinos.

¿Cómo hemos llegado hasta este punto? Para empezar porque la violencia funciona, es inútil decir lo contrario. Decidir entre A o B no es neutral si te pueden pegar un tiro o hacerte la vida imposible por decidir A. A todos los que por convicción se suman a la opción A, se suman todos los que simplemente quieren vivir tranquilos. Si elegir B te mete en problemas, automáticamente la opción A tendrá el apoyo de todos los que crean genuinamente en esa opción más todo el apoyo de los que no quieren meterse en problemas. La sociedad vasca y navarra actual es el resultado de décadas de convivencia con ese escenario en que había elegir entre hacerse nacionalista vasco o tener problemas. Si este desequilibrio ha sido general ha operado con mucha más intensidad en las localidades pequeñas controladas por el nacionalismo.

A la evidencia anterior hay que sumar el hecho de que pactar con Bildu y poner en marcha un gobierno dependiente de la izquierda abertzale, tanto en Navarra como a nivel nacional, necesariamente implicaba el blanquamiento de ETA y de la violencia abertzale. El mero hecho de pactar con el partido de un secuestrador de la ETA que llama presos políticos en vez de asesinos a los etarras, ya es homologarlos y blanquearlos. Es además entregarles objetivamente el poder, porque te conviertes en dependiente de sus votos para mantener el sillón. Pero es que además pactar con ellos te obliga a blanquear su realidad para evitar tu propio desgaste. No puedes pactar el poder con unos tipos a los que llamas asesinos sin aparecer como un miserable, así que tienes que empezar a no llamar etarras a los etarras para pagar un precio menor por apoyarte en ellos. Pactar con ellos exige homologarlos, cambiar el lenguaje y lavar su imagen. También exige llamar fascistas a tus rivales para que pactar con la ETA no parezca una opción tan inaceptable. El pacto con Bildu es la madre de la polarización que vivimos en este momento.

Así es como poco a poco hemos llegado al punto en el que estamos, en el que nada menos que los Presupuestos de Navarra, la presidencia de Pedro Sánchez o la de María Chivite dependen de Bildu. ¿Qué van a decir entonces de Bildu Pedro Sánchez o María Chivite? ¿Cómo no se van a sentir las víctimas de ETA? ¿Cómo no van a estar las fiestas llenas de pancartas? ¿Cómo no va a sonreír Otegui y a sentirse abandonada la viuda de Beiro?

Compartir este artículo
  • Navarra Confidencial no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores. Cada usuario es único responsable de sus comentarios
  • Los comentarios serán bienvenidos mientras no atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos o calumniadores ,infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros , empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan contenidos de mal gusto.
  • Se procurará evitar en lo posible los comentarios no acordes a la temática publicada
  • Navarra Confidencial se reserva el derecho de eliminarlos

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Navarra Confidencial
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@navarraconfidencial.com.

Suscríbete a nuestro boletín