Un primer menor ha prestado ya testimonio en el Juzgado de Instrucción nº3 de Vitoria en el procedimiento abierto por presuntos delitos contra la libertad sexual en los campamentos de Euskal Udalekuak. El menor no sólo ha confirmado los juegos sexuales que se han venido denunciando sino que ha relatado que él y otros niños reclamaron a los monitores de Euskal Udalekuak abandonar el campamento ante estas prácticas y que no sólo se les retuvo sino que se les impidió hablar con sus padres.
🔴Un primer menor de Bernedo confirma en el juzgado los akelarres y juegos sexuales en las colonias de Euskal Udalekuak https://t.co/PvZj8kOpRy
— ABC.es (@abc_es) October 13, 2026
Cabe recordar que el colectivo Euskal Udalekuak es el mismo que organiza los campamentos de verano euskaldunes de Goñi y Abaigar en Navarra, que el Gobierno de Navarra sigue tolerando y financiando indirectamente a través de la Mancomunidad de la Sakana esos campamentos, y que además el Gobierno de Navarra los ha respaldado abiertamente y les ha prestado su apoyo expreso.

Por más que el gobierno foral se ampare en la falta de respuesta judicial, al menos de momento, o en que el foco de las denuncias se haya centrado en Bernedo, lo cierto es que los testimonios a través de los medios exceden el ámbito del campamento de Bernedo y que los organizadores de Bernedo son los mismos organizadores que el resto de campamentos. A esto se suma que los organizadores del campamento no se han desmarcado de las prácticas denunciadas ni las han condenado, sino que por el contrario las han avalado y justificado. Por tanto todo temor a que esas prácticas se repitan en el resto de campamentos organizados por este colectivo, o por plataformas sucesoras que enmascaren al mismo colectivo, es poco.

La propia publicidad de la administración foral refleja cómo Bernedo formaba parte del mismo pack que Goñi y Abaigar organizado por la misma plataforma responsable, y cómo cayó de esa publicidad para Bernedo pero se siguió manteniendo y financiando la celebración de esos campamentos en Abaigar y Goñi este verano. En vez de proteger ante todo a los niños el gobierno de María Chi, rehén de la izquierda abertzale, ha protegido ante todo a los organizadores. Si se descubre que alguno de esos niños ha sufrido este verano acciones como las ya denunciadas en Bernedo o similares, ¿no será políticamente responsable Chivite? ¿No es ya políticamente responsable por el mero hecho de, con los antecedentes ya conocidos, dejar que se sigan celebrando y financiando este tipo de campamentos de los horrores?